La empresa hispano-cubana facturó 390 millones en 2014

Habanos, a la espera de Estados Unidos

La tabaquera tendría un 25% de cuota de mercado y sería líder en EE UU

Una trabajadora de la fábrica La Corona en La Habana. Ver fotogalería
Una trabajadora de la fábrica La Corona en La Habana.

Gerardo Herrero tiene 85 años y es considerado uno de los mejores vegueros de tabaco de Cuba. Hijo de españoles, dirige una plantación de tabaco en Pinar del Río, a unos 200 kilómetros de la capital, en la que lleva desde niño produciendo las hojas que a la postre se convertirán en Habanos, la principal marca de tabaco premium del mundo. Esta finca de cinco hectáreas es el comienzo de unos trabajos que se prolongan durante años hasta llegar a todo el mundo.

A todo el mundo menos a un país: Estados Unidos. Situado a apenas 150 kilómetros, el país norteamericano no permite la comercialización de los tabacos cubanos por el bloqueo histórico en las relaciones comerciales entre ambos estados. Unas diferencias que comienzan a limarse con las aproximaciones realizadas por ambas partes y que podrían abrir un nuevo mundo para Habanos, una compañía participada a partes iguales por el Gobierno cubano y la española Tabacalera, filial del Grupo Imperial Tobacco, líder mundial en el tabaco premium.

La Habana celebró la semana pasada su encuentro anual, el Festival del Habano, que recibió a miles de participantes de todo el mundo y que cambió la ciudad, con multitud de actividades en torno a este producto. En la inauguración de dicha celebración, la compañía afirmó que en los primeros años de la eventual apertura con Estados Unidos las ventas se situarían entre 70 y 90 millones de unidades al año, ocupando entre un 25% y un 30% del mercado. Esta situación, que convertiría a la marca en la primera del segmento premium en EE UU, aumentaría las cifras globales de la compañía, que se situaron en 2014 en 439 millones de dólares (unos 391 millones de euros). Algunos directivos consideran incluso que podría alcanzarse el 70% del mercado estadounidense con el tiempo, una cuota similar a la que tienen en el resto del mundo.

La compañía ya comercializa algunas de sus marcas en EE UU, aunque por temas legales, se trata de una producción y elaboración hecha en República Dominicana, para que este tabaco pueda entrar en el mercado estadounidense. Sin embargo, los expertos creen que la calidad no es la misma, ya que son las condiciones del suelo y la habilidad de la mano de obra cubana la que hace de los Habanos una marca tan especial.

Sin embargo, todo son hipótesis, nadie se aventura a darlo por seguro ni a corto plazo. Pero lo cierto es que la isla comienza a vivir una apertura lenta que está atrayendo más turismo que en años anteriores, según afirma la población local. E turismo y el tabaco son las dos principales actividades del país caribeño de cara al exterior. El Festival del Habano, que se celebró del 23 al 27 de febrero, sirvió como reivindicación del tirón de este producto. Por el momento, España, Francia y China son los principales mercados consumidores. Solo en Europa se consume el 56% de la producción de Corporación Habanos.

La elaboración de estos tabacos, que contiene marcas reconocidas como Montecristo o Romeo y Julieta, es completamente manual, lo que ayuda a que el precio sea más elevado que el tabaco normal. La Corporación Habanos se encarga del control de calidad durante todo el recorrido para hacer que el producto que llegue al cliente sea el más exclusivo posible.

Desde la plantación de Gerardo hasta la fábrica de La Corona, una de las cuatro factorías de Habanos que hay en Cuba, miles de personas participan en todo el proceso. Unos trabajos que comienzan con la recolección y el secado y acaban con el etiquetado y el empaquetado y que se prologan durante muchos meses. Los trabajadores, en el proceso, pueden quedarse con cinco tabacos al día si superan los objetivos de producción.

El Festival del Habano, que ha congregado a más de 220 periodistas de 60 países y a cuya cena de gala acudieron 1.500 personas, ha servido este año para conmemorar el vigésimoquinto aniversario de la Casa del Habano, un establecimiento que sirve de embajada del tabaco cubano en el extranjero. Desde que en 1990 se abriera la primera Casa en Cancún (México) la corporación hispano-cubana ha extendido su red a 65 países con más de 140 centros.

Estas son las tiendas oficiales de Habanos, donde se puede adquirir toda la gama de productos que ofrece la compañía tabaquera. La empresa cuenta con 70 referencias, cada una con sus características distintas, que hacen de Habanos una marca reconocida que congrega a seguidores de todo el mundo, recordando a otros casos como el de los amantes de las Harley Davidson.

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