El fracaso no forma parte del aprendizaje en España

¿Miedo a emprender?

Es posible que el temor pueda paralizar una buena idea, pero también es probable que emprender sea un camino para superarse a sí mismo.

¿Miedo a emprender?
Thinkstock

Miedo a no llegar a fin de mes, al fracaso, al rechazo, a perder poder y al cambio. Son los cinco grandes temores, “con los que el emprendedor ha de lidiar”, identificados por Pilar Jericó, pionera en España y Latinoamérica en el análisis del talento y el impacto del miedo en las empresas, y presidenta de Be-up, consultora dedicada al asesoramiento en los ámbitos de la innovación, el liderazgo y el talento.

Y los explica así: “Por una parte, porque el emprendedor puede renunciar a su anterior trabajo y tener miedo a no llegar a fin de mes; porque tema no acertar; porque crea que conseguir su sueño le pueda llevar a ser rechazado por su entorno; porque pierda el posible título que tenga en su anterior empresa o, simplemente, porque salga de la zona de confort en la que se encuentra”.

Es posible, además, añade Jericó, que lo más importante que paraliza una buena idea sea el miedo y, muy posiblemente, ser emprendedor signifique un camino para superarse a uno mismo.

En su libro No miedo, en la empresa y en la vida, Pilar Jericó analiza cómo el miedo puede llegar a tener un efecto negativo sobre la productividad de las compañías e incluso limitar nuestra vida profesional.

La autora habla de las raíces biológicas del miedo y de sus características destacables, y también de los miedos personales que mayor incidencia tienen en el día a día de las organizaciones. Asimismo, hace un análisis del precio que puede llegar a pagar una persona o una empresa por la presencia de los miedos mal administrados, y esboza los desafíos que tienen que asumir las compañías para aislar los efectos nocivos de sus propios temores. Finalmente, presenta algunos retos que deben afrontar los individuos para entrar en la lógica del No Miedo.

El miedo siempre está al acecho. Es difícil erradicarlo, pero es posible evitar que nos paralice, aprender a tomar sus riendas y controlar sus efectos negativos, resalta.

En Estados Unidos, por ejemplo, los emprendedores asumen el fracaso de una manera "más deportiva", asegura Jericó. De hecho, señala que “cerca del 80% de las empresas en Silicon Valley fracasan, pero es algo que forma parte del aprendizaje. Sin embargo, en España nos pesa tanto la imagen que el fracaso nos daña. Por eso, es posible que este sea uno de los motivos por los que aquí hay menos emprendedores que en Estados Unidos”.

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