2015 ha arrancado con un puñado de valores en subida libre

Temporada alta del chicharro

Codere, uno de los chicharros de este 2015.
Codere, uno de los chicharros de este 2015.

Son la mejor opción para ganar mucho dinero en poco tiempo pero sus elevadas dosis de riesgo los convierte en títulos no aptos para cardíacos. Se trata de los valores especulativos, o más conocidos en el argot bursátil como ‘chicharros’ y que desde que comenzará el año están siendo los reyes del parqué.

En lo que llevamos de 2015, la renta variable española está de enhorabuena con subidas del 7,6% para el Ibex 35 y del 7,5% para el índice general de la Bolsa española. Sin embargo, en el parqué bursátil hay valores cuyas rentabilidades están muy por encima de estas y que, en algunos casos, llegan a tener tres dígitos.

Pocos lo sabían pero comprar acciones de Codere el 13 de febrero traía premio: una revalorización de los títulos de más del 400% en siete días. Si en lugar de Codere, el inversor se hubiera decantado por General de Maquinaria de Alquiler (GAM) -pertenece a uno de los sectores que va a empezar a remontar-, sus inversiones hubieran crecido un 133% desde primero de año. Son sólo dos ejemplos de los chicharros que reinan en las primeras semanas del año.

Codere

“Es un chicharro de manual”. Así lo define Rodrigo García, analista de XTB. La compañía de apuestas volvió ayer a ser la estrella del parqué español. A las subida de 77% que registró el lunes, ayer las acciones de Codere cerraron el día con un avance del 32% después de llegar a ganar un 48% a media sesión. Con la sesión de ayer, la compañía de apuestas suma ya siete jornadas consecutivas en positivo, lo que supone una rentabilidad acumulada del 421%.

Gracias a las subidas de las últimas sesiones, Codere acumula una rentabilidad en lo que llevamos de año en el entorno del 600%. Los analistas no encuentran razones que justifiquen estas subidas espectaculares del precio de la acción. “La banca nacional tiene fuertes posiciones de compra mientras que la extranjera es la que está vendiendo”, explican fuentes de mercado. La pasada semana, la compañía comunicó el nombramiento de Óscar Iglesias como nuevo director Económico Financiero Adjunto y Responsable de Relación con Inversores. Fuentes de la compañía informan que desconocen las razones que pueden llevar al valor a acumular estas fuertes subidas de los últimos días. Además, se retrasa al segundo trimestre la información que la compañía está preparando sobre el proceso de financiación de la deuda y que estaba previsto para el primer trimestre del año.

En el mercado, hay pocos analistas que tienen a Codere bajo cobertura. Y todos ellos tienen una recomendación de venta para dichos títulos. El precio objetivo medio es de 0,2 euros.

GAM

Lejos quedan los tiempos en los que la empresa asturiana General de Maquinaria de Alquiler (GAM) desembarcó en el parqué bursátil en el año 2006, solo un año antes de que el pinchazo de la burbuja de la vivienda acabara con el sueño de muchas compañías vinculadas al ladrillo. Las acciones de GAM que llegaron a tocar los 26 euros en julio de 2007 y que han visto un mínimo de 0,2 euros el año pasado, están disparadas en este arranque de 2015. Desde que comenzara el año, los títulos de GAM avanzan un 133%. Rodrigo García, analista de XTB, cree que las buenas perspectivas para el sector inmobiliario están beneficiando a las compañías cuya actividad está ligado a él. Aunque matiza, que no es razón suficiente para que GAM registre ganancias de tres dígitos en enero y febrero.

 Quabit

Quabit es un nombre más o menos nuevo para una vieja conocida del parqué español. Antes de Quabit fue Afirma y esta, a su vez, sustituyó a la antigua Astroc. La inmobiliaria es la segunda más compañía más alcista del índice general en lo que llevamos de año y sube un 135%.

La compañía ha vuelto a la actividad de promoción inmobiliaria con una promoción de viviendas en Zaragoza. Este proyecto es el primero de estas características desde mediados de 2010 y tras cerrar con éxito la última refinanciación de la compañía. La operación coincide con la mejoría en los indicadores del sector y de la propia compañía, que cerró el tercer trimestre de 2014 con un beneficio neto de 56,3 millones de euros y, según informa, en la actualidad cuenta con una “estructura financiera consolidada y una situación patrimonial saneada”. Esta mejora de su actividad se está reflejando en el parqué. Aun así, los expertos advierten que los 0,141 euros a los que cotiza en la actualidad están muy lejos de los 70 euros de 2008. Entre los puntos a favor, David Galán, de Bolsa General, destaca que es de las inmobiliarias cotizadas que mueven cierto volumen.

Cementos Portland

La cementera levanta la cabeza al calor de las buenas perspectivas para el sector constructor en estos albores de 2015. Las acciones de Cementos Portland se revalorizan más del 100% desde enero.

Y es de los pocos ‘chicharros’ que cuentan con buenos consejos por parte del consenso de Bloomberg. El 42% cree que es momento de comprar. La compañía anunció recientemente que ha recortado su deuda en 100 millones de euros, como parte del acuerdo de financiación, por 1.114 millones, alcanzado con la banca a finales de julio de 2012. Esta amortización voluntaria anticipa el pago de 75 millones previsto para el próximo 30 de junio y de otros 25 millones correspondientes a la cuota de julio de 2016. El dinero procede de la aportación de fondos realizada por su matriz, el grupo constructor FCC.

Valores no aptos para cardíacos

Elevada volatilidad. Los analistas desaconsejan a los pequeños inversores comprar acciones de este tipo de valores debido a su elevada dosis de volatilidad. Al poseer una menor capitalización bursátil y contar con menos liquidez que una gran empresa, su volatilidad suele ser bastante más elevada. “Tan pronto están en subida libre como, sin previo aviso, caen a plomo”, explican fuentes de mercado.

Escasa liquidez. Otro de los riesgos que tienen este tipo de valores es la escasa liquidez. Los inversores pueden tener problemas para deshacerse de estos valores cuando ellos quieran debido a la poca liquidez con la que cuentan.

Menor seguimiento. Mientras que se cuentan por decenas los analistas que estudian las empresas de gran capitalización, las pequeñas apenas tienen quienes analicen su actividad diaria.

No fiarse de los rumores. Cuando un valor especulativo sube con tanta fuerza, muchas veces está calentado por un rumor. Los expertos desaconsejan fiarse de dichos rumores a la hora de tomar una decisión de inversión. “Los rumores llegan más tarde que el movimiento de la acción”, explica Rodrigo García, de XTB. El experto recuerda que cuando un valor sube los rumores suelen ser del tipo entrada en beneficios, acuerdo de reestructuración de deuda... Mientras que si el valor está en caída libre, los rumores suelen apuntar a entrada en concurso de acreedores.

Presas fáciles. Su potencial y tamaño las convierte en candidatas claras a ser compradas por empresas más grandes.

Mayor dependenciadoméstica. Aunque las pequeñas empresas buscan cada vez más su internacionalización, normalmente su tamaño les obliga a centrarse en el mercado doméstico, lo que las hace más vulnerables a los vaivenes de una única economía.

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