Con un crecimiento del 25% al 30%

S&P prevé unos beneficios de 14.000 millones en la banca española este año

Fachada del Banco de España. EFEArchivo
Fachada del Banco de España. EFE/Archivo EFE

La agencia de calificación Standard&Poor's (S&P) considera que la banca española está saliendo de la crisis financiera y está entrando en una etapa de fortalecimiento, en la que mejorarán los beneficios y seguirá elevándose el capital. Prevé, de hecho, que los beneficios recurrentes (antes de impuestos y sin extraordinarios) de las entidades financieras españolas alcancen alrededor de los 14.000 millones de euros este año, con crecimientos del 25% al 30% respecto al año anterior. La agencia espera un incremento en la política de dividendos debido a la acumulación de capital en el sector.

 Será ya en 2016 cuando las ganancias de los bancos del país (y solo en su actividad en España) vuelvan a situarse a niveles anteriores a la crisis, al superar los 20.000 millones de euros. S&P señala en su informe que las menores necesidades de provisiones por el descenso de los riesgos y de las dotaciones por activos inmobiliarios “será el principal factor que contribuirá a una mejora significativa de los resultados”.

 Aproximadamente dos tercios de las perspectivas de la agencia de calificación para los bancos españoles son ahora estables. Para el tercio restante “son negativas y reflejan la posible reducción o eliminación del apoyo extraordinario” de las ayudas públicas tras la trasposición de las normas del régimen de resolución bancaria para España que entrará en vigor a finales de 2015, en línea con otros países europeos.

Ángela Cruz, analista de S&P, mantiene que las entidades están entrando en una fase de consolidación en este ejercicio. “Es bastante evidente” que se está saliendo de la crisis, ya que el entorno económico español es positivo, con un crecimiento del PIB del 1,4% en 2014 y un avance medio del 2% hasta 2016. “No es un crecimiento muy acelerado, pero sí bastante sólido que hará que el sector financiero se apoye en él”, dijo.

 A este crecimiento se une una ligera estabilización de los precios de la vivienda y una mejora del mercado inmobiliario residencial, lo que beneficia a las entidades bancarias, ya que reduce sus entradas en morosidad. S&P calcula que las provisiones se irán reduciendo en los próximos ejercicios para llegar a 2016 en niveles normalizados.

Sus previsiones apuntan a que el crédito se mantendrá todavía en tasas negativas, con niveles de caída del 1% en 2015 y en un entorno de tipos de interés bajos. “Es probable que los créditos problemáticos hayan alcanzado su punto máximo en 2014 y que el coste del crédito continúe disminuyendo a lo largo de este año y el próximo, acercándose a niveles normalizados a finales de 2016”, señala el informe sobre la banca española.

 La agencia de calificaciones descarta nuevos procesos de fusiones en España motivados por una baja rentabilidad o baja eficiencia. Tampoco cree que se produzcan operaciones corporativas transfronterizas a medio plazo, ya que antes “es necesario que se completen algunas cuestiones regulatorias” a nivel europeo.

 Pese a las perspectivas de mejora, la agencia advierte de algunos riesgos para la banca española, como son una recuperación frágil de la economía, o el fracaso en los objetivos de déficit.

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