Uno de cada tres pacientes busca información sobre temas médicos en internet

El ‘doctor Google’, maldición para los médicos

Tras consultar en la red, los enfermos piden más pruebas clínicas y tratamientos innecesarios

El doctor Google ha traído muchas ventajas al mundo sanitario, pero también trae por la calle de la amargura a muchos médicos españoles. ¿Quién es el facultativo?, se pregunta un especialista, que habla desde la Federación Nacional de Clínicas Privadas (FNCP), con más de 30 años de experiencia en cuidados intensivos y urgencias, quemado porque una gran parte de sus pacientes llega a la consulta con el autodiagnóstico puesto en internet.

Actualmente, uno de cada tres pacientes busca información sobre temas médicos en la red, según recoge un estudio del Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información (Ontsi), pero lo más llamativo es que, sobre todo, recurren a páginas privadas, divulgativas o foros, con escasa fiabilidad, en lugar de a webs oficiales de autoridades sanitarias.

Esta tendencia está complicando bastante la relación del médico con sus pacientes, según opina el 30% del colectivo médico.

Este conocido como empoderamiento de los enfermos está disminuyendo la credibilidad de los profesionales, que pasan una especie de examen en la consulta; han multiplicado la realización de pruebas médicas, dadas las crecientes exigencias de los pacientes, y la administración de tratamientos, en muchos casos innecesarios. Además, los autodiagnósticos obtenidos en la red generan mucha angustia a los enfermos, explica Antonio Gómez, reumatólogo del Hospital Parc Taulí, de Sabadell.

Sanidad ultima la puesta en marcha de una web con contenidos de salud

“El problema es que en muchas páginas la información no es correcta”, dice Gómez. “El paciente sabe mucho, pero mal”, explica el facultativo de la FNCP, lo que genera mucha intolerancia. No es tan raro que los enfermos exijan antibióticos para curar una gripe, radiografías innecesarias, etc.

Además, también es bastante frecuente el acceso a aparatos o métodos engañosos para hacer autodiagnósticos o a fármacos no autorizadas en páginas no validadas. “Es imposible controlar a todas las webs médicas”, dicen desde el Ministerio de Sanidad. “La Administración solo puede intervenir cuando existe un delito detrás”, como la venta de órganos o de fármacos ilegales.

Pero se ha puesto las pilas al comprobar que este comportamiento de los españoles ha llegado para quedarse. Actualmente, la Dirección General de Salud Pública está trabajando en una plataforma tecnológica, que verá la luz a partir del mes de junio, donde se recogerán contenidos sobre multitud de enfermedades, validados por un comité de expertos. “El objetivo es llegar a las personas no entendidas”, y para ello, los contenidos que albergue serán muy sencillos, anuncian en Sanidad.

Enfermedades como la gripe, en invierno, y las alergias, en primavera, absorben el 40% de las búsquedas en España, de acuerdo con el estudio #socialscene, de Apple Tree Communications, a partir de los datos de Google Trends. También aglutinan muchas búsquedas los temas de nutrición.

Las mujeres son las más activas en la búsqueda de temas de salud, frente al 60% de los hombres que no la usa para este capítulo.

Pero esta tendencia no solo es propia del colectivo de pacientes. El 97% de los facultativos españoles de medicina general y familia buscan en la red información médica, pero tan solo el 36% lo hace en las páginas de las sociedades médicas o colegios de médicos, recoge el último informe de Apple. Google es la fuente más popular de consulta.

Y es que “el maletín del médico del siglo XXI es una tableta y no un maletín con fármacos y recetas”, anuncia el doctor Ferran Tognetta, director de e-health de la aseguradora DKV.

Revistas científicas electrónicas, trabajos de investigación, congresos y la interconsulta de sesiones clínicas online aglutinan ahora toda la actividad formativa de los médicos de todo el mundo, resume Tognetta.

La red también ha traído muchas ventajas para los pacientes. Siempre y cuando las webs estén actualizadas y validadas, permite que los ciudadanos se hagan más responsables de su propia salud al tener acceso a información fácil y gratuita de tratamientos en cualquier lugar del mundo. “El enfermo entiende mejor su patología y el tratamiento de la misma”, puntualiza Tognetta. 

En estos momentos, la labor del médico es dirigir a los pacientes a las páginas fiables, aconseja Gómez. Porque una vez diagnosticado el paciente por un médico, las webs validadas de las sociedades científicas y de las asociaciones de pacientes ofrecen consejos sobre dietas y hábitos de vida y aplicaciones muy eficaces para controlar a los enfermos.

Twitter y las reputadas sociedades médicas

Las sociedades médicas son conscientes del cambio de conducta entre los pacientes y, además de tener habilitadas páginas de información a enfermos y familiares totalmente validadas y supervisadas por expertos, también han entrado de lleno en el universo de las redes sociales, donde generan contenidos, debate y comunidad.

Twitter es una de las más dinámicas y, de hecho, según el informe de Apple Tree Communications, las cuentas de sociedades como la Asociación Española de Pediatría, la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria y la Sociedad Española de Cardiología o la Sociedad Española de Oncología Médica, entre otras, tienen miles de seguidores.

Tres cuartas de lo mismo ocurre con las cuentas de las farmacéuticas (donde destacan Pfizer y Novartis), que disponen de una guía de buenas prácticas desde el año pasado.

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