¿Necesita un emprendedor un MBA?

¿Necesita un emprendedor un MBA?

Aprender los fundamentos básicos del emprendimiento, una red de networking crucial y el apoyo a la incubación de empresas son solo algunos de los beneficios que ofrecen estos programas

El emprendimiento está cada vez más presente en la cultura popular americana. De hecho, todos los viernes por la noche en la cadena de televisión ABC, retrasmiten Shark Tank, un ‘reality show’ de gran éxito en el que los emprendedores intentan ganarse la financiación y los valiosos consejos de destacados inversores. Son muchas las características en común de dichos participantes, como la pasión por sus proyectos y un verdadero ímpetu empresarial. Pero con lo que a menudo no cuentan es con un MBA.

En Metromba han analizado la necesidad real de que un emprendedor invierta en un MBA, antes de establecer su propio negocio o durante la gestión y desarrollo del mismo. Hoy en día, el modelo de emprendedor ejemplar sería alguien como Mark Zuckerberg o Bill Gates, ninguno de los cuales terminó su licenciatura y mucho menos un MBA. Obviamente, se trata de dos emprendedores excepcionales, ya que han sabido entender los mercados como nadie y dirigir sus empresas sin problemas. Sin embargo, ante tanto talento natural como puede observarse con frecuencia en el panorama empresarial, podríamos preguntarnos: ¿son capaces realmente las escuelas de negocios a enseñar a emprender?

Lo cierto es que sí lo son. En la medida en que aprender lo necesario para emprender un negocio se basa en formarse sobre una serie de habilidades fundamentales en los negocios, entonces un MBA sí que puede resultar crucial para un emprendedor. Los programas MBA enseñan a los alumnos a entender y desempeñar cada diferente papel en el mundo empresarial. Por poner algún ejemplo, podría servir de ayuda a la hora de crear una cadena de suministros con un distribuidor o a conocer la mejor técnica para comercializar un producto. Además, un programa de MBA proporciona la oportunidad y los recursos para confeccionar un plan de negocios. Por ejemplo, el programa MBA de Babson College, puede realizarse en seis centros e institutos distintos dedicados solamente al emprendimiento. Además, Columbia Business School es un ejemplo de la gran cantidad de programas de MBA de alto nivel, y actualmente cuenta con imnumerables recursos como son un laboratorio de startup y un proyecto de residencia estudiantil. El conocimiento y las habilidades que se obtienen en este tipo de programas también vienen acompañados por la colaboración y el apoyo a la incubación de empresas, muy necesario para subsanar los posibles errores catastróficos en tiempo real.

Otra cuestión un poco distinta sería si resulta necesario un MBA para un emprendedor que ya haya visto funcionar su negocio con éxito, y la respuesta es: no necesariamente. La experiencia vivida y todas las lecciones aprendidas en este caso pueden sustituir perfectamente a un programa de MBA. Aún así, hay otras ventajas de las que podría beneficiarse alguien propietario de un negocio exitoso o bien que se encuentre desarrollándolo, y es que las mejores escuelas de negocios de postgrado ofrecen algo realmente necesario para todo emprendedor: los valiosos contactos de networking que pueden transformarse en futuros colaboradores, socios, inversores y, en definitiva, en puertas de acceso a muchas oportunidades.

Lo cierto de todo esto es que rara vez se da el caso de alguien que consiga emprender con éxito por su cuenta; crear el equipo adecuado es crucial, y para formar dicho equipo en la mayoría de ocasiones tus compañeros de clase en un MBA son la opción ideal, y la mejor fórmula para el triunfo empresarial. Por lo tanto, los centros de investigación, el apoyo a la incubación, los cursos empresariales y demás, van a continuar echando raíces a través de programas MBA de todo el mundo. Y los emprendedores seguirán recurriendo a toda la compensación que ello conlleva, y muy especialmente a dos componentes esenciales: la red de contactos y el acceso a los fundamentos básicos del mundo empresarial.