Prevé subvenciones en el billete pese a entregarse en concesión

Fomento desconfía de la demanda prevista para el tren de El Prat

El Ministerio buscará un inversor privado que se ocupe de la operación de la infraestructura

Terminal del aeropuerto barcelonés de El Prat.
Terminal del aeropuerto barcelonés de El Prat.

El Gobierno de Mariano Rajoy está dispuesto a dar una alegría al de la Generalitat de Cataluña, así como a los usuarios del aeropuerto de El Prat, y pretende lanzar en este primer semestre la licitación para construir el tren lanzadera que irá desde Paseo de Gracia, en el centro de Barcelona, hasta la terminal 1.

Las primeras estimaciones hablan de un presupuesto cercano a los 220 millones y fuentes conocedoras de los detalles aseguran que en Fomento se aprecia la posibilidad de que sea una empresa privada la que gestione el servicio. Sin embargo, no faltaría la subvención pública para hacer asumible a los viajeros el precio de los billetes, según las mismas fuentes.

El pasado 20 de enero, la ministra de Fomento, Ana Pastor, anunció que el concurso por esta lanzadera llegará antes de que concluya la legislatura. Pero las dudas respecto al proyecto se agolpan en los despachos de los técnicos del Ministerio. Desde la Generalitat se calcula que este tren ligero sería utilizado por un número de siete a nueve millones de pasajeros al año, cifras que en Madrid se aprecian algo exageradas.

La ministra ha pedido un estudio detallado de demanda a la vista de que este cálculo es determinante a la hora de comprobar la viabilidad del proyecto y sentar aspectos básicos como el precio del billete, así como el canon que debería pagar una empresa concesionaria o el soporte que tendría que partir del Estado. El informe depende de la Sociedad Estatal de Infraestructuras Terrestres (Seitt), dirigida por Juan Alfaro.

El tren lanzadera está pensado para hacer viajes con una frecuencia de 15 minutos y realizar paradas en Paseo de Gràcia, Sants y la terminal 1. El precio del billete estaría en el entorno de los seis euros y el viaje hasta Sants se cubre en 17 minutos, por los 24 a Paseo de Gracia. Desde la Generalitat se espera su arranque entre finales de 2018 y principios de 2019.

Accesos ya existentes

El aeropuerto barcelonés, concretamente la terminal 2, cuenta ya con acceso ferroviario a través del servicio Rodalies (línea R2), con frecuencias de 30 minutos. El viaje es de una media hora hasta el centro. Además, Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) tiene prevista la llegada de la línea 9 de metro a El Prat para febrero de 2016, enlazando las dos terminales desde Zona Universitaria. Pero el suburbano tardará unos 50 minutos en conectar El Prat con el centro de la ciudad después de varios transbordos.

Desde el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Cataluña se está demandando acelerar este acceso ferroviario a El Prat, calificando la lanzadera de infraestructura “necesaria y urgente”. Lo que es un error para este colectivo es que la estación no se sitúe bajo la terminal 2.

El Prat ha cerrado el año 2014 con un récord histórico de 37,5 millones de pasajeros.

 

Importante contrato europeo para Ineco

Bruselas acaba de dar un espaldarazo importante al sector ferroviario español. La Comisión Europea ha confiado a Ineco la coordinación y supervisión, a lo largo de los próximos seis años, del despliegue del Sistema Europeo de Gestión del Tráfico Ferroviario (ERTMS) de los nueve corredores que atraviesan los Estados de la UE que han sido definidos como prioritarios.

Este contrato incluye la gestión de los programas de trabajo de los nueve corredores; la coordinación de administradores de infraestructura, operadores, autoridades nacionales de seguridad, grupos de interés de los corredores, etcétera; la gestión del despliegue, y el control técnico y económico, entre otras tareas.

La confianza de la CE en la empresa pública Ineco consolida la fortaleza española en tecnología ERTMS.

La sustitución de los actuales 20 sistemas diferentes de señalización y de control de velocidad por este sistema único resulta determinante para el desarrollo del transporte ferroviario transeuropeo en busca del objetivo de descongestionar las carreteras.

Desde que se iniciaron los trámites para implantar el sistema único, se han puesto en marcha más de 65 proyectos en distintos tramos de vías de toda la red europea y para el equipamiento de flotas de trenes con financiación europea parcial.