La causa contra los dueños de Damm se eleva a juicio

Carceller, 28 tomos a juicio

Demetrio Carceller Arce, en una imagen de 2014.
Demetrio Carceller Arce, en una imagen de 2014.

El juez Pablo Ruz, del juzgado central de instrucción número cinco de la Audiencia Nacional, ha inadmitido incidente de nulidad planteado por la defensa de Demetrio Carceller Coll, padre del actual presidente de Grupo Damm, Demetrio Carceller Arce, contra el auto de 4 de diciembre en el que se acordó la apertura de juicio oral. El juez acuerda remitir el procedimiento, compuesto por 28 tomos, a la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional.

En una providencia comunicada hoy el magistrado explica que el incidente de nulidad de actuaciones se caracteriza por su "excepcionalidad y susidariedad" que "solo puede admitirse a trámite y prosperar en aquellos supuestos en que se trate desanar situaciones acreditadas de indefensión (...)". Además advierte que la fianza que debe prestar Carceller Coll se ha fijado "con pleno respeto a las normas que regulan esta materia, no siguiendo un cálculo arbitrario y vulnderador de derechos fundamentales -como argumenta la parte peticionaria-, sino calculando la cuantía -indiciariamente defraudada- atendiendo a los escritos de calificación provisional presentados por el Ministerio Fiscal y Abogacía del Estado".

El juez acusa de la comisión de delitos contra la Hacienda Pública y de blanqueo de capitales a los Carceller que llevan aparejadas penas que, en el caso del padre, superan los 48 años de prisión. Ruz también envió a juicio el pasado 4 de diciembre al considerado hombre de confianza del padre del presidente de la cervecera José Luis Serrano Florez y al asesor Gabriel Ignacio Petrus Labayen que tendrán que abonar 224,3 y 365,4 millones de euros, respectivamente. Las fianzas impuestas a Carceller Coll y su hijo suman 712,8 millones.

El magistrado considera que ha quedado indiciariamente acreditado que los imputados crearon una trama defraudatoria a la Hacienda Pública en relación al impuesto sobre la renta de personas físicas, impuesto de patrimonio y de sucesiones. Así, explica que al menos desde 1990, Carceller Coll ocultó su domicilio real, que estaba en España, con el objeto de camuflar sus rentas y patrimonio a la Hacienda española, mediante estructuras fiduciarias radicadas la mayor parte de ellas en paraísos fiscales.