Coface publica su informe anual

La recuperación mundial está aún sujeta a múltiples riesgos

La agencia pública francesa cifra el crecimiento global en 2015 en un 3,1%

La deuda pública y la inflación negativa son los principales lastres en la eurozona

Crecimiento del PIB en la zona euro Ampliar foto

Hay motivos, según Coface, para ser optimistas en cuanto a la recuperación económica mundial, pero no se pueden echar las campanas al vuelo. Son varios los riesgos a los que se enfrenta en un camino aún cauteloso.

La agencia pública francesa de calificación de riesgos cifra el crecimiento global en 2015 en un 3,1%. Existe, por tanto, una tendencia de aceleración moderada, si se tienen en cuentan los datos de 2013 (2,7%) y 2014 (2,8%). El lastre para que esta no sea mayor hay que buscarlo en Europa, donde la inversión todavía está limitada por el peso de la deuda, el déficit público y la inflación negativa.

Para los analistas de Coface, que prevén un crecimiento en la zona euro del 1,2%, ambos fenómenos están íntimamente imbricados. Así, el aún gran peso de la deuda pública y privada supone que una gran proporción de los ingresos se destine al pago de la misma y no a aumentar la demanda, lo que, a su vez, está en la raíz de la caída de la inflación. Y este descenso provoca un aumento en el valor real de la deuda. Una pescadilla que se muerde la cola y que, en opinión de la agencia gala, no será resuelta por el programa de compra de bonos anunciado hace un par de semanas por el BCE.

Además, en Europa existen otros obstáculos como la crisis geopolítica entre Rusia y Ucrania y el riesgo político que implica el ascenso de partidos que cuestionan la Unión Europea. La caída del precio del petróleo, que tiene un efecto positivo en la economía de la eurozona, no es suficiente para contrarrestar todos estos peligros, según Coface.

Quien sí está aprovechando esta bajada del combustible es Estados Unidos, locomotora de la recuperación mundial. Coface cifra su crecimiento este año en un 2,9%. Una sólida demanda interna y una industria fuerte (las empresas de automoción, por ejemplo, trabajan ya a un 90% de su capacidad) se encuentran detrás de este éxito.

Entre los emergentes, afectados por las salidas de capital y las tensiones recurrentes en sus tipos de cambios, hay dos países, sin embargo, que destacan positivamente: Vietnam y Sri Lanka.