Conectividad e innovación continua, retos del sector

En busca del billete único para todo

El presidente de Iberia, Luis Gallego.
El presidente de Iberia, Luis Gallego.

Las empresas dedicadas al transporte de pasajeros insistieron ayer en algunas de sus principales reclamaciones, la conectividad y la intermodalidad para el viajero. El presidente de Iberia, Luis Gallego, comentó que el 35% de sus pasajeros de larga distancia viajan “de un punto a otro”, mientras que el 65% restante requiere de un desplazamiento hasta el hub de Madrid mediante corta y media distancia o a través de AVE, ferrocarril o autobús. Un corto radio que para el directivo de Iberia “fue el origen de nuestros problemas de los últimos dos años”. El directivo declaró que “en la medida que podamos llevar más pasajeros a la T4 de Barajas sacaremos más partido al hub”.

Los dirigentes de las empresas de transporte apostaron ayer por impulsar el billete único, es decir, un billete que incluya tanto el tique del ferrocarril, barco o autobús como el del avión. Para el presidente de Renfe, Pablo Vázquez, el gran reto de España “es la intermodalidad o los billetes combinados”.

Adolfo Utor, presidente y consejero delegado de Baleària, se quejó de que el transporte marítimo de pasajeros es el gran olvidado de la Administración, pese a que cada año es utilizado por diez millones de pasajeros y que genera 20 millones de euros anuales en tasas portuarias.

Fernando Francés, el presidente de Everis, afirmó que lo que más afecta al sector turístico es la creación de infraestructuras. Mientras que Alfredo García-Valdés, presidente y consejero delegado de American Express España, recordó que el país está apostando mucho en turismo gastronómico y cultural y puso como ejemplo a la ciudad de Barcelona, por su creación de una marca de prestigio internacional.

La comercialización fue otro de los aspectos sobre los que se centraron los ejecutivos. El presidente de Iberia aseguró que la venta directa al usuario a través de la página web de la aerolínea “nos da un mayor conocimiento del cliente”, aunque reconoció que es en internet donde compite con las agencias de viajes online y abogó por la coexistencia de todos los canales de venta. El fundador de Logitravel, Ovidio Andrés, reconoció la competencia que tiene el sector con los canales de venta directa de las aerolíneas, además de los metabuscadores y comentó que la competencia más fuerte se da en los billetes de largo y medio radio.

El presidente y consejero de Vueling, Álex Cruz, aseguró que “lo que oxigena toda nuestra industria es la capacidad de innovar y de renovarnos” y comentó que la aerolínea de bajo coste “vive de plantearnos como hacer mejor por menos”.

Todos los empresarios reconocieron que el nivel de exigencia tecnológica de los consumidores es altísimo y Cruz planteó la cuestión de si la industria turística nacional está respondiendo lo suficientemente rápido al cliente. El general manager Southern Europe del operador NTT Europe, Roger Vilà, destacó que el sector ha sufrido “una tremenda revolución” y que hoy gran parte de él se sitúa en internet.

Para el presidente de Everis, las empresas turísticas han demostrado que la tecnología “no ha sido una amenaza, sino una ventaja”. Sin embargo, los empresarios reconocieron que, pese a que las grandes compañías son punteras en el uso de las nuevas tecnologías, el tejido industrial del sector turístico está muy atomizado y resulta más complicado avanzar en el campo tecnológico.

“La innovación en las pymes no es suficiente, salvo casos puntuales”, aseguró Manel Brufau, director general de Indra, quien apuntó que “la pyme debe ser competitiva y que un mal servicio desacredita al turismo español”.

El papel de las Administraciones públicas también fue uno de los protagonistas del debate. Alfredo García-Valdés exigió que no haya conflicto entre los tres niveles de la Administración y pidió que se facilite la creación de empleo y de riqueza para el país.