Albert Esteve, consejero delegado de Esteve

“El pacto con Mundipharma cede a Esteve el mercado de EE UU”

“La compañía no está a la venta y no nos interesa una salida a Bolsa"

"Esta industria, por los programas de I+D y planes industriales, necesita un marco estable"

Albert Esteve, consejero delegado de Esteve
Albert Esteve, consejero delegado de Esteve

A Albert Esteve (Barcelona, 1959) se le ve satisfecho. No es para menos. La empresa familiar Esteve acaba de firmar un acuerdo con la multinacional Mundipharma por el que recibirá hasta 845 millones de euros si dos fármacos para el dolor de la empresa barcelonesa, todavía en ensayos, llegan hasta el mercado y cumplen los objetivos de venta. “Es un hito en esta casa”, porque según recuerda el propio consejero delegado de la compañía, “hacía dos décadas que no teníamos éxito con nuestra investigación”. Acude a la entrevista en su sede central junto al mexicano Carlos Plata, director científico de la compañía y clave en el proceso de reestructuración de la I+D.

“El proceso soberanista no nos afecta”

“El pacto con Mundipharma cede a Esteve el mercado de EE UU”

La compañía Esteve se divide en tres negocios de casi el mismo tamaño. El primero es el de actividad farmacéutica y veterinaria, en gran parte como comercializadores en España de medicamentos de multinacionales como Novartis, Grünenthal, Lilly y AstraZeneca. “Estamos permanentemente llegando a acuerdos para presentar novedades en el mercado español. Somos fuerte en el área respiratoria, cardiovascular y sistema nervioso central”, relata Albert Esteve. Cuentan también con la división de genéricos, principalmente con su marca Pensa; además de la actividad química –en la que producen la materia prima de los fármacos para numerosas compañías de todo el mundo– en sus fábricas de Barcelona, México y China. Disponen también de la joint venture Isdin, otra en Japón y con la participación en una biotecnológica china.

El consejero delegado asegura que la compañía no tiene deuda relevante, “no está a la venta y no interesa una salida a Bolsa porque no lo necesitamos”.

Respecto a la apuesta independentista de una parte de la sociedad catalana y sobre si tomarían alguna decisión al respecto, se mantiene neutral: “No nos afecta el proceso soberanista. Somos una compañía global. No estoy dando una respuesta políticamente correcta. Vendemos en EE UU, en Europa, en China… En todos los países hay dinámicas políticas y sociales y nosotros tenemos que servir a nuestros pacientes y nuestros clientes allá donde estén. Nuestros principales clientes, hoy por hoy, están en España y seguimos comprometidos con lo que hacemos”. Sobre la situación del sector en España, explica que va a ser distinto en el futuro por la presencia de genéricos, “porque las patologías han cambiado, también por las tensiones regionales, las subastas y por el régimen de financiación más enfocado en el éxito de las terapias”, cuenta. Y reclama: “Esta industria, debido a los programas de innovación y planes industriales, necesita tener un marco estable, con un comportamiento normativo que no se vaya cambiando de forma súbita ni constante”.

Pero además de la alianza avanzada hace dos semanas, Albert Esteve anuncia una parte que se desconocía del pacto y que beneficiará aún más a la compañía: “El acuerdo con Mundipharma cede a Esteve el desarrollo y venta en EE UU y la comercialización de los productos para España. Todo lo demás les corresponde a ellos, que es la compañía más especializada sobre dolor a nivel mundial. Ha habido un encaje perfecto”.

Esteve hará los ensayos en hospitales estadounidenses y se encargará de la comercialización allí, lo que aportará ingresos adicionales. “Será muy importante económicamente. El año pico (máximo) de ventas supondrá 200 o 300 millones adicionales en EE UU, en principio solo para la indicación de dolor agudo, que es un mercado más pequeño que el crónico, que vendrá después”.

“El acuerdo para el mercado norteamericano llega porque ya tenemos presencia en EE UU, sobre todo con genéricos, y para Mundipharma no era prioritario. Tenemos la capacitación y los recursos para hacerlo y es una oportunidad muy buena”, asevera.

El consejero delegado detalla que hace seis años acometieron una replanificación estratégica de la cartera de productos en investigación. “Lo revisamos a nivel de riesgo y las áreas terapéuticas. Decidimos focalizarnos en el área del dolor. El acuerdo con Mundipharma lo que hace es validar aquella decisión”, se muestra satisfecho. Asegura que esta dolencia, el dolor crónico, supone el 3% del PIB en Europa.

Este economista es la séptima generación de una familia de farmacéuticos. Tomàs Esteve abrió una botica en Manresa (Barcelona) en 1787, y en 1929 su descendiente Antoni Esteve crea los actuales laboratorios Esteve, que siguen siendo una compañía familiar, clave en este sector en España. El hermano del consejero delegado, Antoni, es a su vez el actual presidente de la patronal Farmaindustria.

La empresa cerró 2014 con una ligera mejora en ingresos netos respecto 2013, con un total de 830 millones (datos provisionales). Los medicamentos que han valido el acuerdo con Mundipharma todavía están en desarrollo. “Este año empezaremos en fase III (ensayo clínico con miles de pacientes) para el más avanzado, y en 2016 con el segundo”, anuncia, “por lo que está previsto que no llegue al mercado hasta 2018 o 2019”.

La compañía no ha ofrecido el dato de cuánto supondrá este año la alianza con Mundipharma. “La parte más importante de estos pagos llegarían en la fase de comercialización. Ahora llega una pequeña de todo el potencial que puede generar”, asegura. “En el año 2013, a partir de la crisis y de las medidas de control de gasto farmacéutico, hemos sufrido en el mercado español, por lo que tuvimos que afrontar una reestructuración y un expediente de regulación de empleo. Hoy nos ha permitido tener unos resultados mejores, cuando hace dos años estábamos en break-even. Este año presentamos un ebidta positivo gracias a la venta de genéricos en EE UU”.

Precisamente el éxito viene porque la compañía ha cambiado radicalmente su perfil. “A medio plazo nos veo como una compañía global y con éxito en la innovación. Dedicamos 60 millones de euros a la I+D, con un balance de riesgo cada vez más asumible. En 2008 teníamos dos tercios del negocio en España y ahora dos tercios vienen de fuera. La evolución internacional ha sido muy rápida”, explica. Y en ella, EE UU ha sido crucial y lo va a seguir siendo.

Japón y Corea del Sur son mercados muy interesantes donde queremos estar presentes. Y estamos muy interesados en China”

“EE UU es el mercado más importante, junto a España, gracias a los genéricos y la actividad química. Supone ya un tercio de nuestra actividad y seguirá creciendo. Este año lo hemos hecho a doble dígito y esperamos seguir haciéndolo a ese ritmo”. La estrategia de entrada en el país comenzó en 2008 con la compra de Breckenridge Pharmaceutical y siguió en 2013 tras la adquisición de la cartera de productos de la rival Cipress. Un apetito que no se ha saciado. “No descartamos ese tipo de acuerdos. Si salen oportunidades estaremos muy pendientes. Estamos abiertos a adquisiciones en EE UU, mediante una compra o con la suma de carteras de productos”, reconoce.

Pero ahí no quedan los planes. “Japón y Corea del Sur son mercados muy interesantes donde queremos estar presentes, aunque no tiene porqué ser con nuestra marca. En 2015 también abriremos negocio en Oriente Medio. Y estamos muy interesados en China, donde ya tenemos una planta química desde el año 2000, que nos da un alto conocimiento sobre el país y que nos lo hace muy atractivo”.