Estímulo al ahorro

¿Me conviene un Plan de Ahorro 5?

¿Me conviene un Plan de Ahorro 5?

Este fin de semana conocíamos unos datos económicos llamativos dada la coyuntura en la que nos encontramos. Por primera vez en muchos años el crecimiento del gasto de las familias supera al aumento de la renta disponible. Esta tendencia suele ser indicativo de las expectativas de los consumidores, más que de la realidad muy incierta. Es decir, se consume más porque se cree que se dispondrá más dinero en el futuro al igual que hace años se disparó el ahorro por lo contrario, por el miedo más que razonado a la inestabilidad económica. En medio de estos vaivenes hay un componente muy importante, el ahorro a largo plazo, un “colchón” que siempre ayudará a cubrir grandes imprevistos más allá de algún problema de pago puntual.

Para incentivar este tipo de ahorro la reforma tributaria que ha arrancado en este mes de enero ha creado una nueva figura, el Plan de Ahorro 5, un producto interesante por su buena fiscalidad, ya que con limitaciones obtenemos unos beneficios sin tener que tributar por ellos.

Fiscalidad y rentabilidad

Estos beneficios fiscales están muy limitados ya que el máximo a aportar será de 5.000 euros anuales en un único producto que puede contratar cada contribuyente. Es precisamente este tope uno de los puntos que hará que nos convenga contratar este producto. El punto ideal es maximizar siempre los beneficios fiscales, es decir aportar siempre lo máximo y durante los 5 años en vigencia del producto. Si lo hacemos por menos cantidad o creemos que vamos a necesitar el dinero antes, se pierde atractivo. En caso de que cancelemos el producto antes de la finalización del plazo pactado, la entidad financiera o aseguradora deberá practicar una retención o pago a cuenta del 19% sobre los rendimientos obtenidos desde la apertura del plan, incluidos los que podrían obtenerse con motivo de la extinción. Es decir, se equipararía a otro producto de ahorro como cuenta o depósito.

Ante esto sólo tendríamos una ventaja en la rentabilidad ya que en el arranque de la comercialización de estos productos tienen tipos más atractivos que unos depósitos que están desplomando sus tipos de interés. Pero esto es coyuntural, con lo que estos productos no deben ser sustitutos de un depósito o cuenta remunerada porque en este momento ofrezca alguna décima más de remuneración. Tampoco es el producto ideal para otro fin de la previsión como es el de la jubilación.

Si es cierto que si constituimos este plan en un seguro y no en una cuenta tenemos una ventaja que nos ayudaría a constituir un plan con un fin mucho más a largo plazo. A la hora del vencimiento, en el caso de Seguros Individuales de Ahorro a Largo Plazo se puede reinvertir en un nuevo Seguro por la totalidad –sin que compute el límite de 5.000 euros- y no tributando por ello. Es decir, nos permite alargar el plazo del producto más allá de los 5 años con las mismas ventajas fiscales.

En definitiva, el Plan de Ahorro 5 es conveniente si queremos conseguir un capital que nos ayude a superar imprevistos importantes o asumir gastos o inversiones sin necesidad de financiar. Con una rentabilidad escasa y aunque podemos disponer de dinero antes de los 5 años –pagando una retención del 19%- lo ideal es maximizar las aportaciones todos los años hasta el tope de los 5.000 euros. Pero para conseguir este fin siempre será necesario que tengamos dinero disponible en otros productos de ahorro como cuentas remuneradas o depósitos para cubrir otras necesidades puntuales. Dejar todos tus ahorros en un Plan de Ahorro 5 no es lo más conveniente.