Seis expertos elaboran carteras para cada perfil de inversor

Los mejores cócteles de fondos para afrontar 2015

Los mejores cócteles de fondos para afrontar 2015

Tres quintas partes de fondos de renta variable; otra parte de fondos de deuda corporativa. Para terminar, un toque de fondos de retorno absoluto. Y, voilá, así se obtiene el combinado perfecto de fondos de inversión para afrontar con tranquilidad un ejercicio 2015 en el que la volatilidad será la nota predominante en los mercados financieros. Claro que, cada ahorrador tiene sus propios gustos y necesidades, por lo que seis expertos han diseñado para Cinco Días tres carteras específicas en función de la aversión al riesgo de los inversores.

La opción más cómoda: gestión dinámica de carteras

M. M. M.

Asumir el diseño de una cartera de fondos y sentarse en ella durante un año comporta ciertos riesgos. El más evidente, que haya un cambio brusco en los mercados no esperable al elaborar el cóctel de fondos, que haga su estructura inadecuada. Por ejemplo, una salida de Grecia del euro –aunque no previsible– podría tener fuertes consecuencias para fondos de renta fija que invierten en deuda soberana europea. Si nadie modifica la composición de la cartera seleccionada, el ahorrador sufrirá las consecuencias de una mala inversión.

Por ello, cada vez hay más firmas de asesoramiento y servicios de banca privada que ofrecen a sus clientes, a partir de un cierto nivel de patrimonio, que deleguen la administración de la cartera de fondos, para así poder adaptarla a las circunstancias del mercado.

“Es importante que haya un asesoramiento personalizado y continuado”, explica José María Luna, director de análisis de Profim. “Si hay algún cambio a nivel económico, financiero o geopolítico es preciso contar con un seguimiento de las carteras por si hay que hacer alguna modificación”.

En el caso de Bankinter, la entidad permite a los clientes que dispongan de un patrimonio en fondos superior a 15.000 euros “olvidarse de vigilar sus inversiones”. Los gestores del banco se ocuparán de rentabilizar la cartera, por medio de una modalidad de “inversión delegada”, aprovechando las oportunidades que ofrecen los mercados para realizar cambios entre distintos fondos, ya que no hay impacto fiscal por los traspasos dentro de este tipo de productos.

Esta modalidad de gestión es una de las principales apuestas de Bankinter, y ha registrado un fuerte crecimiento durante los últimos años. En 2014, el volumen gestionado bajo esta fórmula roza ya los 2.000 millones de euros, duplicando con creces las cifras del año anterior.

Banca March es otra de las entidades que más se está volcando con esta fórmula de inversión, especialmente para sus clientes de banca privada. La entidad ofrece tres carteras de fondos de inversión compuestas por productos seleccionados por Banca March. “Este año lanzaremos un servicio más específico de gestión discrecional para clientes con patrimonios superiores a 500.000 euros que prefieran un plus de exclusividad a través de una oferta de inversión a medida”, explica Hugo Aramburu, director general adjunto de Banca Patrimonial de Banca March.

En el caso de Invercaixa, la gestora de CaixaBank, exige que el cliente tenga un patrimonio mínimo de 20.000 euros, para acceder al servicio de gestión discrecional de carteras. En el caso de clientes de banca privada, se diseña para ellos una cartera multiproducto, con gestión discrecional.

Una de las circunstancias clave a la hora de elaborar estas carteras es la firme apuesta por la renta variable, incluso para las personas menos proclives a arriesgar. “2015 será sin duda un año muy complicado para los perfiles más conservadores”, explica Félix López, director de la gestora Atl Capital. “Este tipo de inversores históricamente ha encontrado la rentabilidad en activos con un bajo perfil de riesgo, como los fondos de mercado monetario o los de renta fija, siendo la inversión en renta variable totalmente residual, ya que no les hacía falta para conseguir buenos rendimientos. Hoy en día esto no existe y cuanto antes acepten este nuevo escenario, será mejor para ellos”, añade.

Esta circunstancia ha hecho que todos los gestores hayan aumentado el peso de los fondos que invierten en Bolsa dentro de sus carteras, incluso para los perfiles más conservadores. En cuanto a los mercados preferidos por los especialistas, destaca la renta variable europea, que podría verse impulsada por nuevas decisiones de política monetaria del BCE. Los gestores también eligen para sus combinados varios fondos de retorno absoluto, que buscan un objetivo de rentabilidad y volatilidad con independencia de lo que suceda en los mercados, así como fondos especializados en deuda empresarial híbrida, como los bonos convertibles, para arañar unas décimas de rentabilidad sin asumir demasiados riesgos.

En cuanto a las apuestas más arriesgadas, algunos especialistas recomiendan añadir a las carteras fondos que invierten en Japón y en China, y alguno especializado en deuda corporativa de países emergentes.

Perfil conservador: la gran incógnita

Durante los últimos años, los inversores más conservadores tuvieron la suerte de conseguir jugosas rentabilidades en fondos de renta fija, fondos monetarios o fondepósitos, que comportaban un nivel de riesgo muy limitado. Sin embargo, la decidida actuación de los bancos centrales para reducir los tipos de interés ha provocado fuertes correcciones de las primas de riesgo y ha restringido mucho las posibilidades de obtener rendimientos interesantes en este tipo de activos.

Llegados a este punto, los expertos llevan meses debatiendo qué tipo de soluciones pueden ofrecer a aquellos clientes que quieren huir a toda cosa de cualquier tipo de pérdidas. Las soluciones son variadas: desde animarles a buscar depósitos hasta ofrecerles fondos que invierten en renta fija corporativa (donde aún hay algún margen de recorrido). La tónica general, no obstante, es la convicción de que es necesaria una labor pedagógica para que este tipo de inversores acepte tomar más riesgos en parte de sus carteras, para así lograr un mayor nivel de rentabilidad. En cuanto al rendimiento estimado para estas carteras, oscila entre el -2% y el 4%.

La firma de asesoramiento financiero Avantage Capital tiene claro que en el contexto actual de escasa inflación, los depósitos bancarios siguen siendo un buen elemento a añadir en las carteras más conservadoras. De hecho, para este tipo de ahorradores recomiendan destinar hasta un 75% de su capital disponible a imposiciones a plazo fijo. “En el entorno actual de tipos de interés no recomendamos invertir en fondos de renta fija o mixtos porque la mayoría de carteras de renta fija va a generar en los próximos meses retornos negativos para los inversores, con rentabilidades inferiores a la comisión de gestión, o asumirán riesgos muy elevados de tipos de interés o de crédito. Es preferible la discreta rentabilidad positiva de los depósitos”, explica Juan Gómez Bada, socio y director de inversiones de la firma.

Otros expertos sí que confían en los fondos de renta fija. Así, desde Tressis se opta por un combinado muy variado de productos especializados en deuda, que va desde fondos monetarios como el Amundi Fondtesoro, a fondos de bonos de empresas, como el Schroder Corporate Bonds, hasta un clásico: Carmignac Plus.

Eso sí, incluso para este perfil inversor recomiendan cerca de un 20% de la cartera en renta variable, con un mayor peso de Europa que de Estados Unidos. Desde Tressis también consideran positivo que las carteras conservadoras tengan una exposición a fondos de retorno absoluto (también denominados fondos de inversión alternativa), como Henderson Pan European Alpha o Old Mutual Gear.

Desde Andbank, además de apostar también por Carmignac Capital Plus –un fondo cuya seña de identidad es la preservación de capital–, también recomiendan a los inversores más prudentes varios fondos de renta fija mixta, como el Renta 4 Pegasus, el Ethna Aktiv o el DWS Alpha Renten. “También consideramos interesante incluir productos menos direccionales en renta fija como el Threadneedle Credit Opportunities”, explica David Sánchez, analista de la firma.


Perfil moderado: más peso para la Bolsa

En aquellos casos en los que el inversor está dispuesto a asumir un mayor nivel de riesgo –para llegar a obtener unos rendimientos de entre el -3% y el 8%– la recomendación de todos los gestores es unívoca: aumentar la exposición a renta variable. “Para un perfil de inversor moderado apostamos por fondos que nos dan acceso a los mercados de renta variable global como el MFS Global Equity, aunque incrementamos el peso a la renta variable europea con el Invesco Pan European Equity”, comenta Félix López, de Atl Capital. “Para reducir el riesgo de la cartera, añadimos una apuesta de inversión alternativa en renta fija, con el Threadneedle Credit Opportunities y en renta variable, con el GLG European Alpha Alternative”.

En el caso del cóctel propuesto por Profim para este perfil de inversor equilibrado, la base más estable estaría compuesta por Vontobel Fund Corporate Bond (10%) –un fondo de renta fija centrado en deuda de empresas europeas de primer y segundo nivel de solvencia– y Renta 4 Pegasus (10%) –un producto mixto defensivo, que busca obtener rentabilidades positivas, con independencia de la evolución de los mercados– y Carmignac Patrimoine –un fondo volcado en la preservación del valor–.

Para la parte más fuerte del combinado, optan por fondos de renta variable mundial, como el Robeco BP Global Premium Equity, productos enfocados en Bolsa europea, como el JPM Europe Equity Plus –uno de los productos predilectos para los gestores–, y un 10% de BNY Mellon S&P 500 Index Track, especializado en Bolsa norteamericana.

En el caso de Tressis, su combinado de fondos para este perfil recoge un 52% de apuesta por renta variable, un 38% de renta fija y un 10% de bonos convertibles (a través de Salar Fund, un producto especializado en el mercado de bonos convertibles). En cuanto a zonas geográficas, su apuesta principal es Europa, que acapara un 26% de la inversión total (a través de Henderson Euroland, Invesco Pan European y Alken Small Cap Europe, que busca sacar partido a la inversión en compañías de pequeño y mediano tamaño).


Perfil agresivo: búsqueda global

En el caso de las carteras diseñadas para los inversores menos aversos al riesgo, aquellos dispuestos a asumir varios trimestres en pérdidas en aras de adquirir activos que les reporten altas rentabilidades, la consigna para 2015 es clara: apostar casi todo a renta variable. El porcentaje destinado a Bolsa varía entre el 80% y el 90%, según el gestor, y la previsión de revalorización está entre el -8% y el 15%. El único debate en este caso es qué proporción se destina al mercado europeo, qué parte al mercado estadounidense y qué parte a mercados emergentes o a otras ideas de inversión.

Para Gómez Bada, de Avantage Capital, “la elección de los fondos agresivos debe tener en cuenta tres aspectos fundamentales: una gestión enfocada al largo plazo, un alto grado de compromiso de quien toma las decisiones de inversión con el resultado del fondo, y una diversificación geográfica suficiente eligiendo las áreas con mayor potencial de crecimiento y seguridad jurídica”.

En su caso, la cartera para el perfil decidido opta por dos productos de autor muy reconocidos en España, como Bestifond, el exitoso producto de renta variable europea de Bestinver, y Mutuafondo Valores, que ha rentado un 16,92% al año durante los tres últimos ejercicios. Como notas exóticas añade un 15% de Old Mutual Pacific Equity, que invierte fundamentalmente en Bolsas asiáticas, y SISF US Small & Mid Cap Equity (otro 15%), para estar posicionado en empresas de pequeña y mediana capitalización de Estados Unidos.

Tressis, por su parte, incluye un componente poco frecuente en su combinado, como es la inversión en renta fija en países emergentes, a través del fondo JPMorgan Emerging Markets Debt, para el que establece una ponderación del 10%. Este tipo de activos está en plena expansión, especialmente en Latinoamérica, y se esperan rendimientos del 6% para 2015.
Esta firma también introduce inversión en renta variable de mercados emergentes –con M&G Global Emerging, que a día de hoy tiene una importante apuesta por empresas chinas, coreanas y brasileñas–, y Vontobel Global EM, que logró obtener el año pasado un rendimiento del 19% y en la última década ha rentado de media un 11,35% anual.

Por áreas geográficas, Europa es la que tiene más peso, con un 34% de la cartera invertida en Bolsa de esta región, frente al 25% de Estados Unidos. En su apuesta por España, también han escogido Mutuafondo España, con un 3% de la cartera.

En la búsqueda por ideas de inversión que logren batir a los mercados más tradicionales, la firma de asesoramiento Bull4All ha optado por posicionarse en fondos que invierten en bonos convertibles de Estados Unidos, como es el caso de Man Convertibles America, al que otorgan un peso del 15,48% del total de la inversión para el perfil de inversor más arriesgado. Además, también tratan de rentabilizar el tirón de la política monetaria expansiva de Japón por medio de Pictet Japanese Equity Opportunities, un fondo con una exitosa trayectoria en Bolsa nipona, y que en 2014 logró rentar un 9,9% y en 2013 un 24,1%.

Carlos de la Parra, analista financiero de Bull4All, considera importante mantener un porcentaje de la inversión en efectivo, para tener un margen de maniobra con el que operar en caso de que se presenten oportunidades interesantes.

Uno de los productos más repetidos por las diferentes casas de análisis para aquellas carteras agresivas es el Pictet Global Megatrend Selection, un tipo de fondo de inversión que busca oportunidades en las Bolsas de todo el mundo.

En el caso de Andbank, para los perfiles agresivos se decantan por fondos de renta variable global, como el MFS Global Equity y el Robeco Global Premium Equity. “Nos centramos en renta variable europea con el JP Morgan Europe Equity Plus y más concretamente en España con el Siitnedif Tordesillas Iberia”, explica el analista David Sánchez. Para limitar la volatilidad, completan la mezcla con un fondo de renta fija global con sesgo a emergentes, el Templeton Global Total Return.