Novedades de la reforma fiscal
Cambios en la fiscalidad de los dividendos a tener en cuenta

Cambios en la fiscalidad de los dividendos a tener en cuenta

La reforma fiscal que entra en vigor este año introduce varias novedades relacionadas con la tributación de los cobros de dividendos. La más importante tiene que ver con la desaparición de la exención fiscal que existía para hasta ahora por los primeros 1.500 euros ganados por este concepto. Los dividendos pagados en diciembre del año pasado fueron los últimos en los que los inversores pudieron disfrutar de esta exención que beneficiaba, sobre todo, a los pequeños inversores. Es una decisión que, en opinión de los expertos, reduce parte del atractivo de la inversión en empresas con una elevada rentabilidad por dividendo.

El final de la exención fiscal de los primeros 1.500 euros es la cruz de la reforma fiscal. La cara será la reducción de impuestos que introduce la nueva normativa. El dinero que se gana a través del cobro de dividendos tributa como rentas del ahorro y el tipo al que están gravadas se reducirá este año y el siguiente con la reforma fiscal. En concreto, los ingresos por dividendos hasta 6.000 euros tributaban hasta ahora al 21% (excepción hecha de los primeros 1.500 euros, para los que existía la citada exención que ahora desaparece) y este año pasarán al 20%. En 2016, los tipos bajarán al 19%.

Para los dividendos cobrados entre 6.000 y 24.000 euros, el tipo pasará del 25% del año pasado al 22% en el ejercicio recién estrenado y al 21% en 2016. En el siguiente tramo, entre 24.000 y 50.000 euros, el tipo estaba el pasado ejercicio en el 27% y desde el 1 de enero ha bajado al 22%. En 2016 caerá otro punto porcentual más, hasta el 21%. En el caso de los dividendos cobrados por encima de los 50.000 euros, por los que hasta ahora se tributaba al 27%, el tipo ha descendido al 24% este año y caerá al 23% el próximo ejercicio. 

La reforma fiscal introduce una última novedad relacionada con los derechos de suscripción preferente (mediante los que varias compañías retribuyen a sus accionistas con la fórmula del scrip dividend) que, en todo caso, no entrará en vigor hasta dentro de dos años. Hasta ahora, la venta de estos derechos en el mercado, que es una de las tres alternativas con las que cuentan los accionistas en esta fórmula flexible de cobro de dividendo, tributaba como ganancia patrimonial. Así seguirá siendo este año y en 2016, pero en 2017 su tratamiento fiscal pasará a ser el mismo que el de los dividendos (rendimientos del capital).