Cada vez más cadenas ofrecen esta alternativa

Escapadas ‘detox’: ni móvil ni wifi ni portátil, por favor

La epidemia tecnológica aumenta la demanda de lugares para la desintoxicación digital

Escapadas ‘detox’: ni móvil ni wifi ni portátil, por favor

Prohibido entrar con el móvil, la tableta o el portátil, ¿estaría dispuesto? Si es lo que busca, usted es un turista digital detox. La hartura tecnológica ha impulsado la búsqueda de este tipo de alojamientos de desintoxicación digital. Según el portavoz de Trivago Alberto Calcerrada, en España aún no hay una demanda muy elevada, pero grandes resorts, hoteles con encanto y alojamientos rurales, mucho más baratos, han optado por adoptar este nuevo concepto, que el diccionario Macmillan define como “tomarse un respiro de los aparatos electrónicos”. Cadenas como Vincci y Barceló ya ofrecen experiencias detox, término que se popularizaba hace apenas dos años, sobre todo por las dietas alimenticias.

Las islas caribeñas de San Vicente y las Granadinas son referentes mundiales de esta tendencia, pero hay otros destinos como Marruecos o las Azores, también ideales para desintoxicarse. El principal requisito de un black hole (agujero tecnológico) es depositar en la recepción del hotel todo tipo de aparatos electrónicos.

Claves

Desconexión en la nieve
- La isla de Spitsbergen, cerca del Polo Norte, o la Antártida son para Hurtigruten destinos ideales para una desconexión absoluta. Sus expediciones en barco permiten enfrentarse a paisajes agrestes, glaciares inmensos, icebergs, osos y pingüinos. Imposible acordarse del móvil, la tableta o internet.

Casas rurales
- Mil Madreñas Rojas (Salientes, León) y Mas Els Terrats (Gerona) son solo dos de las casas rurales que han optado por la filosofía black hole. No hay cobertura digital ni televisión. A cambio, rutas de montaña, osos pardos, urogallos, talleres y mucho más.

La vuelta a lo esencial, a lo cotidiano, en un entorno que invite al relax, y desconexión es lo que buscan los viajeros detox, explican en Rumbo. Dormir, comer o pasear sin prisas es el principal eje de la experiencia. En Letsbonus trazan el perfil de sus principales adeptos: parejas jóvenes y de mediana edad de alto poder adquisitivo, que combinan experiencias culturales, spa, etc.
Este fenómeno surgió en Estados Unidos como escape de un segmento de la población que por su profesión, como cargos directivos, sufría un exceso de hiperconectividad, narra Alberto Calcerrada, y ya en 2012 Vincci incorporó el detox en tres de sus hoteles. Al entrar, los clientes dejan los gadgets y el hotel entrega un libro y unas lista de sugerencias. Además del spa, la cadena organiza otras actividades al aire libre. En Rumaykiyya (Sierra Nevada) destacan rutas nocturnas o al amanecer en la nieve con raquetas y en Golf & Spa (Tenerife) proponen kayak, rutas al volcán o parapente.

El Hotel Sancti Petri Spa Resort de Barceló, en Chiclana (Cádiz), también ofrece un paquete de siete días libres de tecnología, que incluye dietas personalizadas, tratamientos de relajación, clases de cocina, yoga y taichi. Opciones para renovar el cuerpo y la mente de los turistas.

“Muchas personas están tan atadas a la tecnología que son incapaces de disfrutar de un desayuno con vista a una manada de elefantes por estar pendientes de la cobertura”, dicen en Nuba. Entre sus sugerencias, el Hotel Explora Rapa Nui (Chile), 30 habitaciones con vistas al Pacífico, elementos autóctonos, piscina, jacuzzi, pero sin televisión. O Amangiri, en Utah (entre Arizona, Colorado y Nuevo México), un spa rodeado de cañones y el desierto. Incorpora el uso de elementos autóctonos y técnicas de tradición india.