La financiación multiplica el crecimiento

El ‘efecto mariposa’ de la actividad bancaria

Un hombre retira euros de un cajero automático.
Un hombre retira euros de un cajero automático. EFE

Cuando un banco concede un crédito a un pequeño empresario, por ejemplo, se inicia un proceso con consecuencias económicas y sociales que trasciende la mera operación monetaria, en una suerte de efecto mariposa. Por un lado, el banco que concede el crédito mueve un dinero que tenía ocioso y empieza a obtener de él una rentabilidad. A su vez, con la financiación, el pequeño empresario podrá poner en marcha su negocio o hacer crecer el que ya tenía. Con este impulso, puede necesitar contratar personal, lo que además impactará en la economía de esas personas, que dejarán de estar en el paro y tendrán oportunidad de acceder a una vivienda, así como adquirir bienes y servicios, que tendrán impacto en otras empresas. Al mismo tiempo, el nuevo negocio o su impulso revitalizará la zona en la que se asienta, al servirse de nuevos proveedores, que a su vez darán empleo a nuevos trabajadores... Todo un proceso que contribuye a la riqueza de la sociedad.

Pero ¿cómo medir ese efecto económico? “Estadística, econometría, inteligencia artificial..., la modelización matemática y organizativa que se utiliza para el control de riesgos está en la base del estudio del impacto económico”, explica Ramon Trias, presidente de AIS Group, consultora especializada en soluciones de inteligencia artificial y desarrollo de soporte para la toma de decisiones basados en la modelización estadística y matemática.

En los últimos años se ha extendido la tendencia, por parte de las entidades financieras, de valorar su actividad económica y de medir el impacto que causan y su contribución a la riqueza de la sociedad, reconoce Trias. “Pero no solo la banca, también fundaciones y grandes empresas están interesadas en medir ese impacto”, destaca. La razón viene marcada por una cuestión de confianza del consumidor. La crisis, la mala gestión en algunas entidades y los escándalos vinculados con el sector financiero han provocado un importante deterioro de la imagen de la banca. Ser capaz de demostrar que la entidad, con su negocio, contribuye a la recuperación económica, a la creación de empleo y al mantenimiento del bienestar social es un elemento muy poderoso para fortalecer la maltrecha confianza.

Proyectos con las cajas de ahorros

AIS Group tiene una trayectoria consolidada en la instrumentación de metodologías que permiten medir el impacto económico y social de instituciones financieras. Así, ha desarrollado proyectos de esta naturaleza, por ejemplo, para la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), para medir el impacto de la acción de la obra social de las cajas (en 2004). Entre las principales conclusiones de ese estudio está el hecho de que se generó un movimiento económico de 1.841 millones de euros durante 2004, creando un total de 26.136 empleos. También ha llevado a cabo estudios similares para Caixa Terrassa, Bancaja y Caixanova, entre otras.

Pero si en España estas valoraciones son de tipo voluntario, “en Latinoamérica y otras áreas estas valoraciones vienen dadas sobre todo por exigencias regulatorias. Hay un mandato que debe cumplirse, que frecuentemente atañe a la banca pública o banca de desarrollo, pero ciertos países lo exigen incluso a la banca comercial”, destaca Trias. En América Latina, el Banco Interamericano de Desarrollo, a través de la Asociación Latinoamericana de Instituciones Financieras de Desarrollo (Alide) encargó a AIS la creación de un instrumento de evaluación de las instituciones financieras de desarrollo (IFD) con el fin de que las entidades calificaran debidamente su situación, resultados e impacto en el desarrollo económico y social. Este instrumento es lo que se conoce como el Índice Alide (2006-2007). En el proyecto tomaron parte entidades de desarrollo como Cofide (Perú), Nafinsa (México), Banco Ciudad Argentina, BMCR (Costa Rica) y BNDES (Brasil).

Actualmente, AIS continúa su actividad vinculada con la medición de impacto económico y social tanto en España, donde trabaja para elaborar el informe de valoración de la actividad de Microbank (grupo La Caixa), como en el exterior. En Marruecos, por ejemplo, el Ministerio de Economía y Finanzas se servirá de la información derivada de varios proyectos de AIS con la entidad pública Caisse Centrale de Garantie para monitorizar el impacto económico y social de la actividad de la entidad, especialmente en términos de facilitar el acceso al crédito, a la vivienda social y a la educación de la población.

En qué se fundamenta la valoración

La valoración del impacto económico y social de la actividad de las entidades financieras, como las de otros tipos de organizaciones, públicas o privadas, se fundamenta en una gran variedad de indicadores (algunos con más peso en unos países que en otros), pero entre los principales están:

Aportación de los resultados de la entidad financiera al PIB.

La creación directa de riqueza vía distribución de recursos.

La creación indirecta e inducida de empleo derivada de las inversiones y gastos.

El impacto, en términos geográficos y sectoriales.

La distribución de la riqueza.

La inclusión financiera de la población (bancarización, reducción de la pobreza, acceso a la vivienda).

El nivel de alfabetización/escolarización en el área de influencia de la entidad.

La reducción de exclusión social.

La calidad de vida de segmentos como las familias (mejora en la vivienda, gasto en educación, gasto en salud e impacto en la pobreza, entre otros).