Invierte tres millones de euros en su aplicación Bidikey

Alter Core potencia el código QR para la identificación segura

La empresa plantea usar la herramienta para una identificación segura de personas y productos

El voto electrónico es uno de los proyectos de la empresa

Muestra de la aplicación Bidikey, de Alter Core.
Muestra de la aplicación Bidikey, de Alter Core.

Cuadrados negros sobre un fondo blanco que son leídos por un teléfono y permiten el acceso a información. Estos son los códigos QR. Años después de que naciese esta herramienta, todavía busca su sitio. La empresa española Alter Core confía en su potencial y por eso ha invertido cuatro años para el desarrollo de la aplicación Bidikey para darle mayor uso a estos códigos.

En concreto, la compañía ofrece, a través de la lectura de estos códigos bidimensionales con el móvil, una identificación segura. La empresa ya cuenta desde hace meses con otras aplicaciones. De la herramienta Bidikey han salido tres utilidades principales: Biditrack, Bidiaccess y Bidiloyalty. La primera está enfocada a productos (alimentos, ropa, merchandising de clubes de fútbol o medicamentos), identificando la procedencia de cada uno y permitiendo al cliente conocer la trazabilidad de cada uno con un código QR en la etiqueta. “Evitaría falsificaciones, es imposible de hackear y es muy barato”, explica Francisco Crujeiras, vicepresidente de la empresa.

Vídeo explicativo de las funcionalidades de Bidikey

Bidiaccess está enfocada a la identificación personal y la empresa plantea usos como el control de los accesos a los estadios de fútbol, permitiendo una mayor seguridad y un ahorro en los costes por la emisión de entradas, o la realización de gestiones bancarias sin necesidad de claves. En esta línea, la empresa cuenta con acuerdos con empresas hoteleras para retirar las tarjetas de acceso y sustituirlas por códigos QR que permitan al cliente realizar todo tipo de gestiones a través de su teléfono móvil.

La última de las plataformas de Bidikey, Bidiloyalty, permite a las empresas que la utilicen la realización de campañas de marketing y ofertas personalizadas para sus clientes. “Esta es mi preferida, potencia la fidelización para las marcas”, afirma Crujeiras. Permite desde conocer mejor al cliente a ser un medio de pago electrónico seguro.

La herramienta lleva siete meses en el mercado y precisó de una inversión total de tres millones de euros, de los cuales 700.000 se dedicaron a la patente del producto en 50 países. Las previsión más conservadora de la empresa es recuperar lo invertido en los primeros 13 meses, aunque Crujeiras considera que los resultados serán mejores. Por ahora cuentan con 8 trabajadores aunque el desarrollo de nuevos proyectos hará que en enero alcance los 30 puestos de trabajo. Ya cuentan con contratos con cadenas de hoteles, empresas textiles y clubes de fútbol.

“El teléfono es el apéndice del siglo XXI y hay que darle el máximo de aplicaciones”, defiende Crujeiras quien considera que el código QR es una herramienta útil que solo necesita que se le den un uso para que “explote” por fin tras años de dudas.

El voto electrónico, el próximo proyecto

Alter Core defiende que el código QR es una forma de identificación segura e intransferible. Estos códigos pueden ser de un solo uso, permitiendo la identificación única. Esto permitiría el desarrollo del voto electrónico, una realidad que todavía no ha evolucionado por las reticencias que genera tanto en votantes como en instituciones.

En esto anda trabajando la compañía y su vicepresidente, Francisco Crujeiras, defiende que los códigos permitirían “evitar duplicidades y pucherazos”, haciendo que las votaciones y sus resultados sean seguros y fiables. La introducción de esta herramienta cambiaría por completo el recuento de los votos, haciéndolo más rápido.

Además de este proyecto, Alter Core ofrece su software para iniciativas a nivel europeo. Una de ellas está enfocada al control parental de la navegación de los hijos, permitiendo al padre en todo momento conocer en qué página web se encuentra el menor y decidiendo desde su móvil si bloquea o no el acceso.