Insiste en que la mejora ya llega a la ciudadanía

Rajoy vaticina que 2015 será el año del despegue económico

Elude referirse a la Infanta y a la posibilidad de suscribir un pacto de Gobierno con el PSOE

Se muestra dispuesto a dialogar sobre la situación en Cataluña

GRA093. MADRID, 26122014.- El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante la rueda de prensa que ha ofrecido hoy en el Palacio de la Moncloa, tras el último Consejo de Ministros del año, en la que ha asegurado que 2015 será el año del "despegue definitivo de la economía" y puede ser incluso "muy bueno" desde el punto de vista económico si se mantienen las condiciones favorables en cuanto a cambio del euro y precio de petróleo. EFEJavier Lizón
GRA093. MADRID, 26/12/2014.- El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante la rueda de prensa que ha ofrecido hoy en el Palacio de la Moncloa, tras el último Consejo de Ministros del año, en la que ha asegurado que 2015 será el año del "despegue definitivo de la economía" y puede ser incluso "muy bueno" desde el punto de vista económico si se mantienen las condiciones favorables en cuanto a cambio del euro y precio de petróleo. EFE/Javier Lizón EFE

Ni triunfalista, ni optimista, el presidente del Ejecutivo, Mariano Rajoy, no aceptó el viernes que se calificara su balance de lo que ha sido este año con esos adjetivos. A preguntas de los periodistas, se limitó a contestar que en su opinión, su diagnóstico de la situación económica era meramente “realista”. Es más, tuvo un calificativo para cada año transcurrido desde que él llegó a La Moncloa.

Así, tachó el ejercicio de 2012 como el año del “gran ajuste”, a 2013 lo calificó como el de las reformas, este 2014 a punto de finalizar dijo que será recordado como el año de la recuperación y para 2015 vaticinó que será el del “despegue definitivo de la economía”. Y para sustentar estos pronósticos, Rajoy desplegó toda una batería de cifras que corroboran la mejora de la coyuntura. Recordó que hasta noviembre se han contabilizado 550.000 personas más que han encontrado un trabajo y cómo la Seguridad Social ha incrementado su número de afiliados en 338.000 cotizantes, cifra que se eleva por encima de los 400.000 si se tienen en cuenta los últimos doce meses.

Estos dos variables son, en opinión del presidente del Gobierno, las que han marcado un antes y un después y son los mejores ejemplos en los que sustentar que lo peor de la crisis ha pasado ya. “De destruir empleo, la economía española ha vuelto a generar puestos de trabajo en términos netos, la creación de empresas está creciendo a tasas del 5% comparado con el año pasado y del 10% respecto a 2011, España ha mejorado 19 puestos en la clasificación que mide las facilidades para hacer negocios y nuestro país se sitúa entre los 10 del mundo que recibe más inversión directa”, desgranó Rajoy.

El presidente destacó también que a estos cambios en la situación macroeconómica del país se suma una situación hasta ahora inédita: la inflación cerrará el ejercicio con una variación promedio del 0%, “lo que permitirá que asalariados y pensionistas ganen poder adquisitivo y las empresas mejoren su competitividad”. De hecho, explicó que con estas tasas de inflación, España lleva 14 meses recortando su diferencial de precios con el resto de la Unión Europea y, en especial, con Alemania. Todo esto es lo que ha permitido que “se haya pasado de una caída de la actividad del 1,2% en 2013 a que este año vaya a cerrar con un PIB del 1,3% o 1,4%, según las cifras del Banco de España”, insistió el jefe del Gabinete.

Corrupción y elecciones

Al margen de la economía, que centró dos terceras partes de su discurso, Rajoy se refirió en segundo lugar a la corrupción. Aseguró que este año se ha dado una respuesta “integral y ambiciosa” a la corrupción, que calificó como una preocupación de los españoles “lógica, justificada y compartida por el Gobierno”. El presidente del Gobierno admitió que estos casos causan alarma social, quiebran la confianza de los ciudadanos en sus representantes y extienden “una sombra de sospecha sobre todos los políticos”.

Rajoy no dejó pasar la oportunidad de referirse a Cataluña al hablar de los grandes asuntos que han marcado la actualidad este año. Garantizó que él sigue abierto al diálogo con el presidente de la Generalitat, aunque nunca para hablar en contra de la soberanía nacional, y en ese contexto lamentó, en alusión a Artur Mas aunque no lo citó, que haya gobernantes que tengan como prioridad “crear problemas en vez de solucionarlos”.

Al pedirle que concretara qué va a hacer para promover la concordia con quienes defienden la independencia de Cataluña, insistió en que él está dispuesto a hablar de todo menos de la unidad de España, de liquidar la soberanía nacional o de hacer algo que afecte a la igualdad, los derechos fundamentales o las libertades de los españoles. “Si hablara de eso, no sería yo, y, de momento, pretendo seguir siéndolo”, señaló Rajoy.

Otros temas a los que aludió en su intervención inicial como grandes asuntos de 2014 fueron las reformas de toda índole emprendidas, la consecución de un puesto no permanente en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, la forma en la que se produjo el relevo en la Corona o la crisis del ébola, por la que felicitó a todos los trabajadores del sistema público sanitario.

También, quiso dejar claro que, en buena medida, la salida de la crisis está siendo posible gracias a la estabilidad política. De nuevo se refirió, aunque sin citarlo expresamente, al avance en la intención de voto de la ciudadanía de formaciones políticas como Podemos y la posibilidad de que el próximo Gobierno que salga de las urnas sea un Ejecutivo de coalición.

Preguntado por si estaría dispuesto a llegar a cuerdos con el principal partido de la oposición y su actual líder, Pedro Sánchez, Rajoy prefirió dejar la cuestión “para dentro de un año”, si bien reconoció que en los grandes asuntos de Estado él siempre ha sido partidario de llegar a acuerdos, “tal y como ocurre en los principales países de todo el mundo”. Por último, evitó pronunciarse sobre la Infanta y sobre la posibilidad de que la presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, sea la candidata a la alcaldía madrileña. Dijo que es algo que no está “encima de la mesa” ahora.