El grupo hospitalario aumenta ingresos de la sanidad privada
Hospital Rey Juan Carlos, en Madrid, gestionado por IDC Salud.
Hospital Rey Juan Carlos, en Madrid, gestionado por IDC Salud.

CVC crea con IDC su propio sistema sanitario español

El mismo grupo que gestiona el hospital público de Villalba, en Madrid, es propietario del hospital al que acuden los miembros de la familia Real, la clínica Ruber. IDC Salud, controlado por la sociedad de capital riesgo CVC, ha levantado una compañía hospitalaria que es en sí misma un sistema de salud autónomo, que atiende tanto a pacientes de la sanidad pública como de la privada más excelente.

CVC, presidida en España por Javier de Jaime, adquirió los hospitales de IDC Salud en el año 2011 en una operación valorada en 900 millones de euros, cuando el grupo se denominaba Capio. Antes, en 2005, la misma firma de inversión había vendido los hospitales que entonces controlaba la misma compañía hospitalaria, presidida por Víctor Madera (que se mantiene hoy a cargo de la dirección de la empresa) y que había comprado en 1998.

Entre 2011 y 2013 los principales ingresos de IDC han provenido de la sanidad pública. En 2013, según las cuentas ordinarias depositadas en Registro Mercantil por IDC Salud SL –controlada por IDC Salud Holding–, la compañía ingresó 468,8 millones de euros por prestaciones de servicios (448 millones en 2012). De esa cantidad, 356,4 millones fueron facturados a entidades públicas; 70,6 millones a entidades aseguradoras; y 41,6 millones a particulares. El año pasado el grupo registró un beneficio de 50,4 millones, casi diez millones más que en 2012. IDC cerró 2013 con una deuda a largo plazo con entidades de crédito de cerca de 700 millones.

El grupo lleva empeñado más de un año en desligarse de lo público, a pesar de que hasta ahora ha sido su primera fuente de ingresos. “Ni en su accionariado, ni en su Consejo de Administración, ni entre los inversores del Fondo V de CVC, hay ningún político, ni familiar de ningún político”, asegura en su web la empresa.

IDC Salud, que gestiona más de 30 centros hospitalarios en España, entre ellos los madrileños Fundación Jiménez Díaz, Hospital Universitario Infanta Elena, Hospital Universitario Juan Carlos, Hospital Público de Collado Villalba, Hospital Sur (Alcorcón) y las clínicas La Luz, en el centro de la capital, y Alcalá de Henares, ha adquirido este año los grupos privados Quirón y Ruber. De acuerdo a fuentes conocedoras de la operación, la empresa firmó el lunes la compra del grupo Ruber por 200 millones de euros.

Con las adquisiciones de Quirón y Ruber, CVC ha dado un paso de gigante en ese intento por incrementar los ingresos por atención sanitaria privada. En el informe de gestión de IDC Salud de 2013 el grupo apuntaba que “si bien una parte significativa de la facturación corresponde a conciertos que la sociedad mantiene con los organismo públicos de salud, se están potenciando los servicios prestados a compañías aseguradoras y clientes privados, y se están fomentando nuevas líneas de negocio”.

Una vez CVC consolide en IDC la absorción de Quirón y Ruber, ¿qué más puede hacer para seguir creciendo? Con un fondo como el que cuenta la sociedad de capital riesgo, el CVC Fund VI, con 10.907 millones de euros, la firma puede plantearse cualquier operación, quizá estudiar seguir creciendo fuera de España, donde su fuerte implantación le podría acarrear ya problemas de competencia. Pero en algún momento la sociedad tendrá que plantearse la desinversión. Será el momento de decidir si opta por sacar al mayor grupo hospitalario privado español a Bolsa o si trata de venderlo a una gran compañía hospitalaria o a otra sociedad de capital riesgo.