El magistrado investiga la compra de la sociedad Valmor, organizadora de grandes premios en Valencia

La Fiscalía presenta querella contra Camps por la Fórmula 1

El expresidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, a la derecha de la imagen.
El expresidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, a la derecha de la imagen.

La Fiscalía Especial contra la Corrupción de Valencia sitúa al expresident de la Generalitat Francisco Camps como responsable, negociador y avalista del desvío de fondos públicos de forma continuada a la empresa Valmor, relacionada con la organización de la Fórmula Uno en Valencia.

Según consta en el relato de la querella que ha hecho llegar al Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana y que ha trascendido este viernes, Camps fue el responsable de las negociaciones con el magnate de la Fórmula Uno, Bernie Ecclestone, y le responsabiliza de haber “rescatado” a Valmor hasta en 3 ocasiones, condonar 14 millones de deuda y asumir otros 31 de compromisos con terceros.

El fiscal entiende que los hechos investigados pueden ser constitutivos de un delito continuado de malversación, prevaricación y delito societario, del cual resultan responsables Camps, la exconsellera Dolores Johnson y el empresario y expiloto Jorge Martínez “Aspar”.

A Camps, como expresidente, se considera autor de un delito continuado de malversación y prevaricación; a Johnson, como exconsellera y presidenta del consejo de la empresa pública Circuito del Motor, autora de un delito continuado de malversación, prevaricación y de un delito societario, y a “Aspar”, como exaccionista de Valmor, cooperador necesario de un delito continuado de malversación de caudales públicos y de otro de prevaricación.

Según el contenido de la denuncia, la negociación previa de la Fórmula Uno se originó en 2006, en una entrevista en Cheste (Valencia) entre Camps y Ecclestone y fue el empresario británico quien solicitó que, en caso de celebrarse una prueba en Valencia, debería ser en un circuito urbano en la zona del puerto, y no en el circuito Ricardo Tormo de Cheste.

“Fue Camps quien se encargó de dirigir las negociaciones con Ecclestone ante su exigencia de negociar directamente con el president, por ser la persona que debía garantizar la viabilidad económica y organizativa del proyecto”, indica el fiscal.

“Camps garantizó personalmente y en nombre de la Generalitat la viabilidad del proyecto, sin embargo, dado que esta garantía debía ir acompañada de requisitos económicos y jurídicos propios de cualquier contratación de sector público, decidió que su 'amigo' Aspar crease una sociedad para poder organizar la prueba de fórmula 1 y se pudiera beneficiar con ello”, añade.

“Para la creación de esta sociedad -continúa- se solicitó la intervención de Bancaja y de Fernando Roig, quienes al ser un proyecto que contaba con el respaldo de Camps, no dudaron en participar”.

Según el Ministerio Público, Ecclestone no conocía ni a Aspar ni al empresario y presidente del Villarreal, Fernando Roig, ni a Bancaja (socios constituyentes de Valmor) ni a Valmor porque todo lo negoció con Camps y porque esta sociedad se creó 'ad hoc' pocos días antes de firmar el contrato.

Asimismo, defiende que Aspar sabía que Valmor no podía organizar la prueba al carecer de licencia de la Federación de Automovilismo y que se sabía que quien la iba a organizar realmente era la sociedad pública Circuito del Motor.

“Ecclestone firmó con quien le dijo Camps”, y de hecho “condicionó la celebración de la prueba a que Camps fuese elegido presidente en -las elecciones autonómicas de- mayo de 2007”, como sucedió.

A la firma del primer contrato, siempre según el relato del fiscal, asistieron en Londres el entonces presidente de Bancaja, José Luis Olivas, Roig, Aspar y Camps.

“Valmor tenía doce trabajadores, carecía de infraestructura y licencia”, motivo por el cual contrató con Circuito del Motor en marzo de 2008, de forma que esta empresa pública se comprometía a organizar deportivamente la prueba “sin contraprestación económica”.

Según el fiscal, días antes de su dimisión tras su procesamiento en Gürtel, Camps viajó de Bruselas a Londres de forma imprevista para negociar nuevamente con Ecclestone.

En este encuentro se acordó que Valencia acogería el único gran premio de España y que la Generalitat sustituía a Bancaja como avalista de Valmor.

Camps obvió “con consciente desprecio de la legalidad” un “procedimiento administrativo que conocía perfectamente, ya que como president de la Generalitat debía autorizarlo”.

Sobre la absorción de Valmor por parte de la Generalitat, en diciembre de 2011, la exconsellera Johnson pidió autorización al consejo de Circuito del Motor “sin aportar un solo documento, solo de forma oral” y “engañando” al ocultar que la operación suponía la condonación de 14 millones y la asunción de otros 31 de pasivos frente a terceros, según el fiscal.

La querella, siete años después

La querella de la Fiscalía contra el expresident de la Generalitat Francisco Camps por cuestiones relacionadas con la organización de la Fórmula Uno en Valencia llega siete años después de que Camps anunciara, en plena campaña electoral, que Valencia organizaría un Gran Premio.

En mayo de 2007, Camps anunció en un acto junto al máximo responsable del campeonato del Mundo de Fórmula Uno, Bernie Ecclestone, que las calles de Valencia albergarían un gran premio del campeonato del mundo de Fórmula Uno durante siete años bajo la denominación de Gran Premio de Europa.

Previamente, según recoge la querella de la Fiscalía, en abril de 2006, el entonces president de la Generalitat ya se reunió con Ecclestone en el circuito de Cheste, durante una prueba de GP2, para ofrecerle que Valencia acogiera una prueba de Fórmula Uno.

En marzo de 2007, Camps dictó un decreto para atribuir a la Conselleria de Infraestructuras las competencias para la construcción del circuito urbano, y el 1 de junio, cinco días después de su reelección en los comicios autonómicos, se firmó el contrato por el que la mercantil privada Valmor Sports SL adquirió la condición de promotora del Gran Premio.

El 26 de marzo de 2008, y ante la falta de infraestructura y personal de Valmor para organizar la prueba, se suscribió un contrato entre esa firma y la empresa pública Circuito del Motor, por el que Valmor asumió el compromiso de pagar 14.660.631 euros a la empresa pública en concepto de organización del Gran Premio en 2008, 2009, 2010 y 2011.

Según la Sindicatura de Cuentas de la Comunidad Valenciana, los administradores de Valmor nunca cumplieron esos compromisos económicos.

Tras la celebración de la prueba de 2008, los dueños de Valmor comunicaron a la Generalitat que habían sufrido pérdidas con el primer Gran Premio y que necesitaban ayuda, y en julio de 2009 Camps viajó a Londres para comprometer con Ecclestone el pago del canon anual, fijado en 26 millones de dólares para 2008, 24 millones para 2009 y 2010, y 16,3 millones en 2011.

Camps decidió entonces, según el relato de la Fiscalía, que la empresa pública Sociedad Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana (SPTCV) se encargara de pagar el canon anual, por lo que el 31 de julio de 2009 se firmó un contrato entre Valmor y la SPTCV por el que esta asumió la condición de copromotora del Gran Premio y la obligación de abonar el canon.

Así, el 13 de agosto de 2009 la SPTCV pagó el canon a la FOA (Formula One Administration, la empresa que gestiona los derechos de la competición) de 24 millones de euros, trece días después de celebrado el contrato y ocho días antes de la prueba en Valencia.

El 19 julio de 2011, un día antes de la dimisión de Camps tras su procesamiento en la causa de los trajes del caso Gürtel, la entonces consellera de Turismo, Lola Johnson, firmó en nombre de la Generalitat el contrato por el que la Generalitat se convirtió en avalista de Valmor.

Según la querella, en octubre de 2011 los dueños de Valmor plantearon a la Generalitat que no querían continuar con la gestión del Gran Premio porque el negocio no era rentable y la empresa estaba en suspensión de pagos, y pidieron una solución.

El 9 de diciembre, el Gobierno valenciano, accionista único de Circuito del Motor, aprobó la operación de compra de Valmor por un precio simbólico de 99 céntimos, para garantizar la continuidad del gran Premio, y el 28 de febrero de 2012 el consejo de administración de esa sociedad, presidido por Johnson, decidió por unanimidad proceder a la compra de Valmor.

El 7 de marzo se suscribió el contrato de compraventa de las acciones de Valmor Sports por Circuito del Motor, por el que esta sociedad asumía más de 31 millones de euros de pasivos, condonaba una deuda de 14 millones y eximía de responsabilidad por las deudas generadas a los socios de la mercantil.

En abril de 2014, Esquerra Unida y el PSPV-PSOE presentaron sendas denuncias ante la Fiscalía de Valencia sobre la compra de Valmor, al entender que podía ser constitutiva de delitos como malversación, prevaricación o delitos societarios, y en mayo la Fiscalía inició diligencias de investigación.

La Fiscalía especial Anticorrupción de Valencia registró ayer ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana una querella contra Camps, Johnson y el empresario Jorge Martínez “Aspar” por supuesta malversación y prevaricación administrativa.