El regalo de mi vida

El presentador Arturo Valls, la cantaora Rocío Márquez y los actores Macarena Gómez y Fran Perea se convierten en objeto de deseo por un día. Posan cual detalles de Navidad para conseguir la magia que les recuerda a su obsequio preferido, ese por el que aún suspiran

El regalo de mi vida

A estas alturas de diciembre la actriz Macarena Gómez (Córdoba, 1978) tiene el armario lleno de regalos. “Esto me lo tomo muy en serio y no me gustan las sorpresas”, se explica. No todos los paquetes son suyos pero, como le gusta envolver, toda la familia le acaba dejando cajas para que ella se encargue del empaquetado.

“No me gusta nada que me sorprendan con los regalos”, insiste, “porque me da mucha rabia cuando no aciertan … yo soy de las que da indicaciones exactas: ‘Quiero tal prenda de la talla S, de tal color, está en esta tienda … e incluso muchas veces ya la tengo reservada”.

En la familia de Macarena se celebran Papá Noel y Reyes: “De toda la vida”, advierte la actriz, Lola en la serie La que se avecina (Telecinco). “Y el día de Reyes me sigo poniendo el despertador para ir pronto a abrir los regalos al árbol de Navidad. La noche antes le pongo leche y galletas María a los Reyes Magos. Todo como debe ser”.

Macarena no entiende la Navidad sin obsequios. Seguramente por eso apenas hay que insistirla para que pose en un escaparate del espacio Platea Madrid para este reportaje. Ella misma como un gran regalo.

Arturo Valls obsequió a su hijo de dos meses el Scalextric que a él nunca le trajeron los reyes magos. Y Fran Perea no olvida su fuerte apache montado

Tampoco hay que hacerlo con Fran Perea, Arturo Valls y Rocío Márquez. Los cuatro podrían ser, y seguramente lo son, el mejor presente navideño para alguien en este mundo.

Todo es cuestión de dejarse llevar por la magia. Y mucho menos, aunque esta historia vaya de objetos para regalar, por el consumismo y el sentido práctico que llevan a comprar un pijama y una corbata para salir del trance.

Para no convertirse en ese personaje que el profesor Javier Garcés, experto en psicología del consumo, llama magnánimamente “consumidor despistado”, esa especie recorre desesperadamente los grandes almacenes el 5 de enero a última hora. “Para ese sujeto –dice Garcés- están pensadas esas tiendas de regalos llena de objetos inútiles e impersonales”.

Misión social

Regalar tiene un precio. Y no solo el que marca la etiqueta. Sociológicamente hablando, el obsequio tiene un significado y una misión social. No pretendemos presionar al lector, pero existen cientos de folios firmados por sociólogos de variadas universidades del mundo sobre la función del regalo en nuestras relaciones sociales. Uno de los más conocidos es el francés Marcel Maus que dijo, allá por la década de los años 20 del siglo pasado, que en realidad ningún presente era del todo altruista porque siempre implicaba establecer o mantener una relación social.

Según Maus, era poco probable que un individuo hiciera un regalo a alguien con quien no pretendiera tener algún tipo de relación. Este sociólogo decía, además, algo así de contundente: “Aceptar un presente es aceptar parte del alma del otro”. Es decir, que debe usted prestar atención a lo que regala porque tiene algo que ver con el recuerdo que va a dejar.

Arturo Valls, Macarena Gómez, Rocío Márquez y Fran Perea.
Arturo Valls, Macarena Gómez, Rocío Márquez y Fran Perea.

Algo parecido piensa la cantaora Rocío Márquez (Huelva, 1985): “El regalo tiene que ver con uno, es un recuerdo que dejas en la otra persona. Por ejemplo, en mi caso, como no tengo nada desarrollada la parte tecnológica, nunca compro gadgtes, soy más de música, libros o viajes. Prefiero las cosas pequeñas, detalles cuidados, hechos pensando en el otro. No soy nada de compras masivas”.

“En estos días, cuando era pequeño estaba muy atento a cualquier movimiento”, cuenta Arturo Valls (Valencia, 1975). “Si llegaba la bici, eso suponía que habría paquetes complicados de ocultar. Los Reyes Magos tenían que lidiar con la dificultad de esconder el regalo… De repente veías un armario que no se cerraba bien … Recuerdo los regalos de gran volumen … eso siempre era excitante”.

Mientras gestiona que los estilistas cambien su pajarita de colores por otra más sobria, el presentador habla de su obsequio más querido: “Lo recuerdo porque nunca llegó, y yo lo pedía una y otra vez: ¡el Scalextric! De hecho fue el primer presente que Papá Noel le trajo a mi hijo, el único fallo fue que era un bebé de dos meses … y yo insistía, le quitaba el biberón y le ponía el mando del Scalextric pero no parecía muy interesado”.

Según Andrés Payá, miembro del Observatorio del Juguete, “desde su llegada a España, este juego fue más codiciado por los padres que por los hijos”.

Arturo Valls reconoce que hay en un momento en la vida en que parece que se impone el pragmatismo. “Crees que se ha acabado la magia de la Navidad y empiezas a regalar cosas más prácticas, y hasta te sientes tentado de preguntar aquello tan horrible de “¿qué necesitas?” para luego acabar comprando una colonia o una corbata. Afortunadamente, cuando eres padre vuelves a recuperar el mundo mágico de la Navidad”.

Siete paquetes de media

Mucha magia hará falta para animar al consumo esta Navidad. A pesar del discurso eufórico sobre crecimiento económico de los últimos meses, las previsiones de gasto son incluso menores que en 2013, y aquellas fueron unas fiestas, en palabras de Javier Garcés, “muy depresivas”.

Según un estudio de la consultora TNS para eBay, los españoles gastarán una media de 209 euros en presentes navideños (frente a los 220 del año pasado). El presupuesto se repartirá en siete regalos de un valor medio de 30 euros, y los niños acapararán la mayor parte del gasto.

“El consumo se mueve por expectativas y no hay percepción de cambio significativo. Al final, lo único que influye en la decisión de compra es la situación personal de cada quien”, explica Garcés. Según este experto, todos llevamos dentro un poco de “consumidor post-crisis”, un sujeto que mira cada euro que gasta; pretende comprar lo mismo de siempre pero por menos dinero y, para conseguirlo, no le importa esperar.

“Es un consumidor con ganas de consolarse, que solo compra bajo la idea de la ganga, necesita creer que hace un buen negocio cada vez que se lleva algo a casa, por eso la estrategia de los comerciantes es crear una situación de oferta permanente con los días de oro, el Black Friday, los días especiales y un largo etcétera. Que a nadie le extrañe que tengamos ofertas y rebajas en plena campaña de Navidad”.

Rocío Márquez canta villancicos en el piano del escenario de Platea. Fran Perea hace esfuerzos para seguirla en el piano y Arturo Valls la acompaña con las palmas. La cantaora recuerda el regalo de su vida: “Me hizo muchísima ilusión la Antología de la Niña de los Peines. Era una cajita negra con todas las grabaciones que hay de Pastora y no me lo esperaba. Y ya no era una niña, lo que te cuento pasó hace unos siete años”.

Recuerdos infantiles

Los recuerdos del actor Fran Perea (Málaga, 1978) se remontan un poco más atrás, a cuando él tenía entre seis y siete años. “Los Reyes me dejaron el Fuerte Apache ya montado con sus montañas de carbón y todo… ¡lo montaron estupendamente! Es uno de los grandes regalos de mi vida. A nivel de imagen, nada lo ha superado. Me imagino a mi padres colocando todas las figuritas”.

En la casa del actor la noche de Reyes se prepara con tiempo. “Somos una familia larga y hay que organizarse, tienes que saber a qué persona le vas a regalar, y luego viene el trabajo de investigación y un poco de ingeniería social para no repetir regalo”.

Los más recientes estudios académicos que investigan cómo y por qué nos regalamos objetos han pasado del mundo adulto al adolescente, donde –dicen- es aún más evidente que los chicos usan los obsequios y sus características, entre ellas el precio, como una manera de modelar y proteger su imagen ante sus amigos. Los presentes pueden crear conflictos cuando alguien hace un regalo muy caro y obliga al resto subir el listón o a quedar en mal lugar.

Otro uso frecuente que se da a los regalos en Navidad es como una especie de atajo social o emocional para solucionar de forma exprés conflictos que se han enquistado durante todo el año. Una estrategia que no siempre funciona. Esta perversión se acabaría, en opinión de Garcés, si se optara por un obsequio personal, “no consumista” en el que no sea tan explícito el valor económico del objeto en sí.

“Como consumidores somos muy manipulables en cualquier época del año, mucho más en Navidad, cuando las emociones están a flor de piel. Es el momento del año en que la gente parece menos dispuesta a ajustarse el cinturón, hacerlo parece más triste incluso que en verano”, añade.

Lo único que puede cambiar este orden de las cosas es que, según una investigación de la Asociación de Estudios Psicológicos y Sociales, que dirige el propio Garcés, el 90% de los consumidores aseguran que ya no son los que eran antes de la crisis.

“Además de ser más exigentes, en 2014 tenemos al comprador con más miedo a endeudarse de toda la historia, y ya se sabe que no hay cuesta de enero. Los excesos de diciembre se pagan en febrero, marzo y abril”, apunta el experto en psicología de consumo, que ejerce de abogado del diablo en este reportaje.

Mientras tanto las luces de Navidad se encienden en las calles y la gente se dispone a dejarse querer, se pone a tiro para que la suerte le toque y compra los regalos que puede para mantener la magia de las fiestas.

“A nuestra familia le encanta regalar en Navidad”, dice Fran Perea, “mis abuelos maternos siempre han tratado de que se mantenga vivo el espíritu de los Reyes. No hay que hacer obsequios grandes y caros, quizás no hay que regalar un móvil nuevo cuando el otro funciona, pero son momentos bonitos que también se recuerdan porque alguien nos ha dado una alegría en forma de regalo. Y eso no se consigue con algo muy caro sino con el objeto perfecto”.

Así que no es una cuestión de cantidad sino de calidad. Póngase a pensar. Aún está a tiempo de hacer el mejor regalo de su vida.

Arturo Valls

Arturo Valls.
Arturo Valls.

Presentador. Ha tenido un año exultante. “¡He llegado a presentar hasta tres programas a la vez!” (Me resbala, Ahora caigo y Los viernes al show, todos de Antena 3). “Estoy muy contento porque estoy trabajando muy pegado a la comedia, y en los tiempos que corren creo que hacemos una labor importante: alegrar las penurias que está pasando mucha gente y darle color a ese gris que cada día nos enseña el poder (también la oposición) porque estamos viendo que la mezquindad llega a todas partes”.

En 2014 ha ganado un premio Ondas. “Es el reconocimiento al esfuerzo y a la trayectoria de unos cinco o seis años en que he trabajado mucho, y por lo que se ve, bien”. En el futuro, pediría descansar un poco del entretenimiento porque me deja poco tiempo para mi vida personal”.

“Para 2015 viene mucho cine. Tengo dos proyectos muy interesantes de los que puedo contar poco. En uno de ellos seré productor porque es un proyecto personal y los guionistas serán los de Cámara Café. Empezamos a rodar en verano. Por lo demás, si hay que pedir, pediría trabajo para todos. Al final, ese es el mejor regalo”.

Macarena Gómez

Macarena Gómez.
Macarena Gómez.

Actriz. “¡2014 ha sido maravilloso!”. Así de contundente se muestra Macarena Gómez con el año que termina. Aunque confiesa que le fue igual de bien 2013, “¡y eso que dicen que el 13 es el número de la mala suerte!”.

La actriz es Lola en La que se avecina (Telecinco) que, después de ocho temporadas, sigue siendo una serie de éxito. Su último capítulo, emitido la primera semana de diciembre, fue lo más visto de la cadena, con más de cuatro millones de espectadores. Macarena acaba de terminar el rodaje de la octava temporada de la serie. Pero, además, ha estado en el teatro con la obra Las dos bandoleras y ha terminado el rodaje de la película Musarañas y ahora está en plena promoción.

“Interpreto a Montse, el personaje más complejo que he hecho hasta la fecha. Es una chica que, debido a un trauma de la infancia, ha desarrollado muchas patologías y está muy mal, muy enferma”, cuenta la actriz, que ya lo tiene absolutamente todo listo para esperar a los Reyes Magos y a Papá Noel. “¡No entiendo una Navidad sin regalos!”, asegura.

Fran Perea

Fran Perea.
Fran Perea.

Actor y cantante. Fran ha tenido la suerte de que 2014 le ha permitido trabajar y generar trabajo. “Por un lado, he estado contratado en la serie B&B (Telecinco), y por otro, he tenido el proyecto FeelGood, una producción teatral de Entramados Teatro, donde hemos creado trabajo no solo para nosotros sino para más gente”.

“Cada vez me apetece más mezclar las dos formas de trabajar: por cuenta ajena y generando contenidos y alianzas para proyectos interesantes. No solo lo he hecho en el teatro, ya lo hice con el disco anterior y ahora pretendo producir otro disco. Mi intención es, en la medida de mis posibilidades, ir invirtiendo tiempo, pasión, ganas y también dinero en proyectos culturales que me apasionen”.

Fran considera que ha tenido un año estupendo porque no le ha faltado trabajo. “Aunque si eres un poco consciente de lo que pasa a tu alrededor o giras la vista hacia no muy lejos -porque hay amigos y familiares que no lo están pasando bien-, entonces 2014 se tiñe de cierta pena. Ha sido un año agridulce para la cultura en España”.

Rocío Márquez

Rocío Márquez.
Rocío Márquez.

Cantaora. Para la cantaora, 2014 ha sido un año definitivo, “de inflexión”, lo llama ella. Ha terminado el disco El Niño, un homenaje a Pepe Marchena. “Este trabajo me ha ayudado a posicionarme de una forma más clara donde quiero estar, un sitio donde convivan lo tradicional y una manera más creativa de ver el flamenco. Además, me ha permitido cantar con músicos que admiro mucho, como Miguel Ángel Cortés, Manolo Franco, Manuel Herrera y Pepe Habichuela”.

El disco la ha llevado a la Bienal de Sevilla, al Auditorio Nacional y a participar en el proyecto Cartuja a Rás. La agenda de 2015 ya la tiene medio llena.

“En enero, voy a Francia con El Amor Brujo y a presentar el disco. En febrero, al Teatro Real con el espectáculo Ritos y geografías para Federico García Lorca, luego, al Festival de Flamenco de Jerez y después, a Londres”, donde se presentará en el Shakespeare‘s Globe Theater. Como a Rocío le gusta regalar música, propone su disco como obsequio de Navidad.