La española pagó 439 millones por el 50% en 1999

Catorce años después, la compra de Habanos por Altadis aflora su valor

Un trabajador cubano de Partagás elabora cigarros premium.
Un trabajador cubano de Partagás elabora cigarros premium.

Si alguien en España suspiró ayer con indisimulada satisfacción fueron César Alierta, presidente hoy de Telefónica y Antonio Vázquez, actual presidente de IAG, matriz de Iberia. Alierta era el presidente de Altadis y Vázquez, director de la división de cigarros, cuando ambos tomaron la valiente decisión el 9 de diciembre de 1999 de comprar al Gobierno cubano el 50% de la empresa estatal Habanos, propietaria y elaboradora de las marcas de los cigarros premium más demandados y valorados del mundo y su red de distribución en el planeta.

En su portfolio destacan, entre otras marcas de prestigio universal, enseñas como Cohiba, Montecristo, Partagás, Romeo y Julieta, Hoyo de Monterrey y H. Upmann. 

Con la más que previsible apertura del mercado americano a las actividades económicas cubanas el sentido de esa operación cobra toda su amplitud. Estados Unidos es el primer mercado mundial de cigarros y el más rentable

Altadis acordó pagar por esa participación al Gobierno cubano un total de 439 millones de dólares como parte fija, complementada con una parte variable de 38, 2 millones de dólares . Esta parte estuvo vinculada entonces a la obtención de los objetivos de flujos de caja establecidos para el periodo 2001-2003, pero dadas las perentorias necesidades financieras que ya por aquel entonces acuciaban al Gobierno de la isla, fue abonada en concepto de depósito y garantizada con los flujos de caja futuros.

La Corporación Habanos, fue creada en 1994 para acometer la comercialización de tabaco en rama y de todas las marcas de cigarros puros de origen cubano en todos los mercados del mundo.
Es propietaria de todos los activos necesarios para la comercialización de los cigarros habanos con marcas mundialmente reconocidas y a través de una red de distribución propia establecida en la mayor parte de los mercados internacionales. Cuenta también con los contratos de suministro a largo plazo en el sector agroindustrial de Cuba encargado de la producción.

Hoy los frutos de esta estrategia española la disfrutará la multinacional Imperial Tobacco, propietaria de la mitad del capital de Habanos y de su filial norteamericana Altadis USA