Brecha digital entre microempresas y pymes

La tecnología, solo si se puede

Para la mayoría de empresas de menos de 10 trabajadores, tener una estrategia en tecnologías de la información no es una prioridad

La tecnología, solo si se puede

La limitación presupuestaria es el principal impedimento para las micropymes a la hora de tener una estrategia tecnológica definida y prioritaria para la actividad del negocio. Así lo refleja una encuesta realizada por Kaspersky a 3.900 empresas de 27 países, entre ellos España.

Según revela el estudio, el 30% de las compañías con más de 100 empleados, un 35% en el caso de las que tienen más de 5.000, considerar una de sus prioridades máximas tener una estrategia de tecnologías de la información (TI), mientras que en el caso de las micropymes ese porcentaje se reduce al 19%.

El estudio refleja una estadística de la consultora IDC, que afirma que en el mundo existen alrededor de 80 millones de empresas con menos de 10 empleados. En España, según el Directorio Central de Empresas (DIRCE), al 1 de enero había 3.119.310 empresas, de las cuales 2.988.914, casi el 96%, tenían entre ninguno y nueve asalariados.

Kaspersky afirma que el 35% de los pequeños empresarios encuestados tienen entre sus principales inquietudes tecnológicas la protección de datos, una preocupación mayor que entre las medianas y grandes empresas, algo que, concluye el estudio, demuestra que están concienciados con la necesidad de una estrategia TI, por lo que su no aplicación corresponde más a una imposibilidad económica coyuntural.

Brecha digital

La evolución tecnológica de las empresas de menor tamaño es aún lenta en comparación con el resto de pymes. El informe ePyme 2013, elaborado por Fundetec y el Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información (ONTSI), define la situación como de brecha digital. Por ejemplo, solo en dos sectores, las microempresas con página web igualan o superan el 55%, de los diez que analiza el informe.

El estudio afirma que la evolución es más acelerada en aspectos básicos como el ordenador, el teléfono móvil o el acceso a internet, pero aún es deficiente en la utilización de sistemas de almacenamiento en la nube o en la mencionada web corporativa.

Fundetec y la ONTSI explican esta brecha digital por dos motivos. El principal, la crisis económica, que ha golpeado en los últimos años con especial impacto en las microempresas, que se ha traducido en una reducción en la inversión tecnológica. Esta, por lo general, suele comprometer una cantidad de dinero reseñable, y su traducción en una mayor rentabilidad no es inmediata.

El informe destaca que la decisión de retrasar las inversiones hasta que la situación económica mejore, algo que puede no ocurrir si no se cuenta a su vez con la tecnología que apoye al negocio, puede crear un "círculo vicioso" difícil de solucionar.

Por otro lado, se achaca el problema a una falta de formación específica en tecnologías de la información entre los empleados, lo que provoca un doble efecto: por un lado, la imposibilidad de aprovechar al máximo las posibilidades de la tecnología y, por otro, un cierto miedo a ir incorporando nuevas soluciones tecnológicas.

Pese a todo, la brecha poco a poco va reduciéndose debido al margen que aún tienen las microempresas para seguir desarrollándose tecnológicamente y por el menor crecimiento de las pymes en este apartado. Cada vez más microempresas usan internet para más cosas que buscar información, y los trámites con la administración y las redes sociales son usos cada vez más asentados entre ellas.