Orange y DT se disparan en Bolsa y Telefónica cede posiciones

El acuerdo de BT y EE presiona a las telecos británicas para buscar fusiones

En el sector han empezado las apuestas de posibles operaciones

Logotipo de BT.
Logotipo de BT. EFE

El escenario de las telecomunicaciones en el mercado británico va a cambiar drásticamente. La decisión de BT de optar por EE, para negociar en exclusiva la adquisición (valorada en cerca de 15.700 millones de euros), va a obligar al resto de compañías, entre las que figuran Telefónica, Vodafone y Hutchison, a moverse. Los analistas lo tienen claro: la posible compra de EE por BT forzará a una mayor consolidación en Reino Unido por la popularización de las ofertas convergentes fijo-móvil.

En este sentido, los operadores móviles se verán presionados para afrontar posibles fusiones o adquisiciones, según plantea la agencia Moody’s, que indica que encararán limitaciones estratégicas para crecer ante las ofertas convergentes que pueda lanzar BT de la mano de EE.

En este sentido, es probable que compañías como Vodafone, O2 (filial de Telefónica), y Hutchison H3G busquen oportunidades para combinar sus operaciones con compañías de cable o telefonía fija como Virgin Media, Sky y TalkTalk. Hace pocos días, en los mercados se especuló con fuerza ante una posible integración de Vodafone con Liberty Media, principal accionista de la citada Sky.

Vodafone anunció que lanzará los servicios de banda ancha y televisión en 2015 a través de la red de Cable & Wireless. No obstante, según fuentes del sector, en el mercado hay ya una fuerte competencia en la banda ancha fija, lo que dificultará la entrada de cualquier operador nuevo. Actualmente, TalkTalk cuenta con 4,2 millones de usuarios de banda ancha fija con una cuota de mercado del 18%. Frente a esta posición, Virgin Media tiene una cuota de mercado del 19%, por un 23% de Sky y un 32% de BT.

Otra de las quinielas abiertas en el sector es una posible alianza entre Telefónica O2 y la citada TalkTalk. Ambas empresas establecieron en noviembre pasado un acuerdo por el que la operadora británica utilizará la red móvil de O2 para ofrecer servicios de 4G.

El movimiento de BT también podría suponer un impulso para la aceleración de la consolidación en el negocio móvil en otros mercados europeos. Entre las apuestas que se manejan en la industria figura la compra en Francia de Bouygues Telecom por parte de Numericable o la de Vimpelcom Wind en Italia por parte de Hutchison. En España las miradas se dirigen hacia Yoigo, que podría ser comprada por algún rival (su principal accionista, TeliaSonera, puso en revisión su presencia en España).

Lo cierto es que los últimos movimientos tuvieron ayer un fuerte impacto en los mercados financieros. Las acciones de Telefónica llegaron a caer, por momentos, cerca de un 3%. Finalmente, cerraron la sesión con una caída del 0,66% hasta 11,99 euros.

Por el contrario, los accionistas de EE fueron premiados por los mercados. Orange subió un 3,7%, por un 3% de Deutsche Telekom, que parecen por el momento las principales ganadoras en la búsqueda del acuerdo con BT. La operadora británica, a su vez, vio como sus acciones avanzaban un 1,86%. Los inversores premiaron la decisión, que supone el retorno de BT al negocio de la telefonía móvil 13 años después.

De todas formas, el proceso de compra de EE no está aún concluido. Primero debe haber acuerdo y después recibir el visto bueno de las autoridades de la competencia. Así, Vodafone va a reclamar a los reguladores que impongan a BT fuertes condiciones para que se garanticen precios mayoristas justos en el acceso a la red de fibra del antiguo monopolio británico. El grupo aseguró que Openreach, la compañía que transporta el tráfico de otras operadoras, ya está separada de la compañía. Además, BT podría verse obligada a devolver frecuencias de telefonía móvil al incorporar a EE, la operadora británica que cuenta en la actualidad con mayor espectro.

Un accionariado más favorable

La decisión de BT de optar por EE para volver al negocio de la telefonía móvil en detrimento de O2, filial de Telefónica, sigue siendo analizada muy de cerca en el mercado. Según señalan fuentes del sector, al elegir a EE, BT parece buscar un accionariado menos complicado de cara al futuro.

Y es que, tal y como se había comentado en los mercados, de haber optado por O2, y haber mantenido una fórmula de pago que incluía efectivo y acciones, se habría encontrado con un único nuevo accionista, que habría tenido cerca de un 20% del capital. Así, Telefónica habría sido el primer inversor, muy por delante de BlackRock o Invesco, que actualmente tienen cerca del 5%. Es decir, el grupo español habría tenido una mayor capacidad de influir en la gestión de la operadora británica.

Por el contrario, al incorporar EE a su grupo con el pago de dinero en efectivo y acciones, BT tendrá dos accionistas, Orange con solo un 4% del capital y Deutsche Telekom con un 12%, y derecho a nombrar un consejero.