Consejos de Antonio Manzanera, autor de ‘Los diez mandamientos del emprendedor’

La búsqueda de financiación empieza por el flujo de caja

La cantidad de dinero que se necesita para poner en marcha un negocio no es una cuestión contable, sino de tesorería.

La búsqueda de financiación empieza por el flujo de caja

Antonio Manzanera, director de la sociedad de capital riesgo Savior Venture Capital, cuenta que cada vez que pregunta a un emprendedor cuánto necesita para financiar su plan de negocio, se le queda mirando como si estuviese preguntándole la edad a una señora. Y lo peor es que son poquísimos los que saben darle una respuesta.

“Algunos afirman que el dinero que necesitan equivale al valor de las inversiones que pretenden realizar, otros incluyen además los gastos de los primeros ejercicios y los más osados se animan a añadir el valor de las pérdidas contables. Sin embargo, las métricas anteriores son todas equivocadas”, advierte en su libro Los diez mandamientos del emprendedor.

Manzanera, ex consultor de McKinsey & Company, sostiene que para responder a esta cuestión no pueden usarse conceptos contables, sino de tesorería (el dinero que entra y sale de la compañía durante el año), ya que las necesidades de caja de una empresa se corresponden con la liquidez que necesita para poder hacer frente a todas sus obligaciones de pago y no entrar en insolvencia.

En ese sentido, recomienda hacer un flujo de caja de los tres o cuatro primeros años, sumando y restando todos los ingresos y gastos de la empresa durante ese tiempo por concepto de operaciones corrientes, inversiones y financiación.

Como el flujo de caja no es lineal, es mejor que la proyección de los dos primeros años se elabore de manera mensual

Igualmente, recomienda no asustarse si el flujo de caja arroja un saldo negativo al final del primer, segundo y tal vez también el tercer y cuarto año del plan de negocio. “Es normal invertir al principio del plan y es normal que las salidas de tesorería derivadas de operaciones corrientes superen las entradas de caja, puesto que al principio de vida de la empresa se están consiguiendo los primeros clientes”, explica.

¿Cuál serían entonces las necesidades financieras de la empresa? El mayor valor negativo de la caja final obtenida mediante el procedimiento descrito anteriormente. Este sistema de cálculo, asegura, es igual de válido para una tienda de ultramarinos de cualquier esquina de España como para la mayor empresa del Nasdaq. “Las necesidades de financiación se calculan siempre de esta manera. No hay otra”, recalca.

Además, recomienda que el flujo de caja de los dos primeros años se elabore de manera mensual en lugar de anual, a fin de que la posibilidad de que la tesorería presente movimientos anómalos se reduzca a un lapso de 30 días que es más fácil de manejar.

Este es solo uno de los muchos aspectos que Manzanera aborda en Los diez mandamientos del emprendedor, una guía para emprendedores que ya han puesto en marcha su negocio. En 232 páginas, el libro repasa los principales escollos que estos pueden encontrar en su camino y que deben superar para no convertirse en una más del 70% de empresas creadas en España que no llegan al cuarto año de vida.

¿Cómo evitar problemas con los socios?, ¿cómo lidiar con las Administraciones Públicas?, ¿es el crowdfunding un problema o una solución?, ¿cómo tratar con los bancos?, ¿cuándo hay que tirar la toalla y cerrar la empresa? Son algunas de las preguntas que Manzanera contesta en el libro, el segundo después del manual Finanzas para emprendedores, que publicó el año pasado.

El primer mandamiento, por si todavía no le ha quedado claro, es “Dé prioridad a la caja”.