El mecanismo estará listo en 2026

La banca española pondrá 5.300 millones al fondo único de resolución europeo

El ministro español de Economía, Luis de Guindos (derecha), habla con el comisario europeo de Economía y Finanzas, Pierre Moscovici (izquierda).
El ministro español de Economía, Luis de Guindos (derecha), habla con el comisario europeo de Economía y Finanzas, Pierre Moscovici (izquierda). REUTERS

La banca española tendrá que aportar 5.300 millones de euros en ocho años al fondo único de liquidación bancaria que se creará desde 2016 en la zona euro, un 9,6% del total, informó hoy el ministro español de Economía, Luis de Guindos.

El Consejo de ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea (UE), el Ecofin, llegó hoy a un acuerdo político sobre la puesta en marcha del reglamento que determina las contribuciones de los bancos al futuro fondo único de resolución que contará, cuando esté completo en 2026, con 55.000 millones de euros.

“Hemos llegado a un acuerdo con respecto a las contribuciones al mecanismo único de resolución, sobre las claves de distribución para el fondo, y la cantidad que correspondería a España es de 5.300 millones de euros, según nuestros cálculos”, dijo De Guindos en una rueda de prensa durante el Ecofin.

Ese monto, dividido en aportaciones anuales a lo largo de ocho años, está “bastante en línea” con lo que había calculado el Gobierno anteriormente, cuando cifraba la aportación española en una horquilla de entre el 10% y 13%, y es “bastante menos de lo que nos hubiera correspondido en función de nuestros depósitos”, dijo.

“Ha habido una serie de modificaciones de criterios para calcular estas aportaciones directas”, indicó el ministro.

El fondo se creará a lo largo de ocho años para alcanzar el nivel de al menos el 1 % de los depósitos cubiertos de todas las instituciones crediticias autorizadas en todos los países participantes en el mecanismo único de resolución, destinado a cubrir los costes de las quiebras de bancos.

Las aportaciones de los bancos son calculados en base a sus pasivos, excluyendo los fondos propios y los depósitos cubiertos, y ajustadas al perfil de riesgo, es decir que habrá una contribución fija, como una tarifa “plana”, y otra en función del riesgo, que se calcula con una horquilla (0,8 a 1,5).

El fondo estará formado por compartimentos nacionales hasta que sea común al cien por ciento.

En el primer año el 40% será común, el segundo año el 20% más y a partir del tercer ejercicio se sumará de manera lineal un 6,7% anual.