Los fondos compraron las plataformas de Bankia, CaixaBank y Santander
El consejero delegado de Sareb, Jaime Echegoyen, y la presidenta de la firma, Belén Romana.
El consejero delegado de Sareb, Jaime Echegoyen, y la presidenta de la firma, Belén Romana.

Sabadell, Haya, TPG y Apollo gestionarán la cartera de Sareb

Sareb ha concluido este jueves el reparto definitivo de la gestión de su cartera de activos. Los contratos han sido adjudicados a tres grandes fondos de inversión internacional que se hicieron con las plataformas inmobiliarias de algunos de los principales bancos españoles.

Se trata concretamente de Haya, la plataformas de gestión de activos que creó el fondo Cerberus para gestionar la cartera de Bankia; TPG, que controla el 51% de Servihabitat, de la que CaixaBank conserva un 49% y de Apollo, que se hizo con el control de Altamira, la inmobiliaria de Banco Santander.

Las tres firmas pasarán a gestionar a partir del 1 de enero, y por un periodo de entre cinco a siete años, un total de 126.000 activos del banco malo, valorados en el momento de la transmisión en unos 41.200 millones de euros.

Los tres beneficiarios de estos contratos se suman a Solvi, la inmobiliaria de Banco Sabadell, que ya fue designada hace semanas para hacerse con la gestión de 42.900 activos de Sareb, valorados en 7.000 millones, en su mayoría heredados de Bankia.

Concluye de esta forma el llamado proyecto Íbero, un concurso para readjudicar la gestión comercial de la cartera de créditos e inmuebles de Sareb en la que han participada una decena de bancos y fondos.

En un entorno en que el grueso de las entidades financieras comenzaron a externalizar sus plataformas de gestión de activos, ante el interés de los fondos de inversión internacionales, Sareb decidió readjudicar la gestión de los activos para “profesionalizar” su comercialización.

El reparto

Finalmente, en concreto, Haya Real Estate ha sido elegida para gestionar durante cinco años un paquete de 52.000 préstamos vinculados al sector inmobiliario originados por Bankia y adquiridos posteriormente por Sareb por un importe de unos 18.000 millones de euros.

La cartera adjudicada a Altamira Asset Management, controlada por Apollo, está formada por 44.000 inmuebles y préstamos al promotor originados por Catalunya Caixa, BMN y Caja3, por los que Sareb desembolsó unos 14.000 millones de euros.

La última cartera, que pasa a manos de Servihabitat (cuyo 51% vendió CaixaBank al fondo TPG) contiene 30.300 inmuebles y créditos de NCG, Liberbank y Banco de Valencia, valorados en el momento de la transmisión a Sareb en unos 9.200 millones de euros. Tanto esta cartera como la de Altamira han sido adjudicadas por un periodo de siete años.

Desembolso de 600 millones

Los tres fondos y Solvia desembolsarán inicialmente 600 millones de euros que Sareb mantendrá como garantía y que las plataformas irán recuperando, junto con las comisiones acordadas, según vayan cumpliendo los objetivos de ventas marcados.

“Los gestores escogidos tienen una amplia experiencia en la gestión de activos de naturaleza inmobiliaria y financiera. Además, aportan garantías de que la migración a sus propias plataformas se hará con celeridad y eficacia, y cumpliendo unos objetivos de rendimiento eficientes”, ha asegurado mediante un comunicado la presidenta de Sareb, Belén Romana.

Una transición ordenada y contratos más exigentes

El nuevo modelo de gestión de activos de Sareb se pondrá en marcha el próximo 1 de enero cuando sean las plataformas inmobiliarias de Sabadell, Haya, TPG y Apollo quienes tomen el testigo de las entidades financieras asistidas a la hora de comercializar los créditos problemáticos y los inmuebles adjudicados que traspasaron al banco malo. A tal fin, Sareb ha creado un área de “Transformación Global”, dedicada a procurar una migración ordenada de estas carteras. Hay que tener en cuenta que en el traspaso original desde los balances de la banca a los de Sareb, multitud de transacciones quedaron congeladas durante meses y la experiencia se quiere evitar. Los nuevos contratos, de hecho, exigen “una gestión más intensa de los préstamos, un contacto más directo con los promotores que mantienen créditos con la compañía, y una mayor celeridad en la tramitación de sus propuestas”. Así mismo, los acuerdos también fijan “compromisos específicos para dotar de un mayor dinamismo a la actividad comercial” de Sareb, potenciando una gestión más atenta de los suelos y apostando por el mercado de alquiler, que el banco malo “considera estratégico”. “El acuerdo con los servicers nos permite comenzar una nueva etapa plenamente adaptados a las nuevas exigencias de un mercado que empieza a dar síntomas de recuperación y que demanda estructuras solventes y organizadas para operar en un entorno cada vez más competitivo”, valoraba ayer el consejero delegado de Sareb, Jaime Echegoyen. La cartera de activos que gestionarán las cuatro plataformas designadas está compuesta al 53,2% por préstamos y al 46,8% por inmuebles, dándose una mayor concentración de los primeros en zonas de interior (aunque también en Cataluña) y del ladrillo en áreas costeras, especialmente del Levante.