Bruselas podría analizar la opa de Orange en segunda fase

Alken reduce la presencia en Jazztel mientras Credit Suisse llega al 5,8%

Credit Suisse se ha convertido en el segundo accionista de la teleco española

Sede de Jazztel.
Sede de Jazztel.

Siguen las sacudidas en el accionariado de Jazztel, en plena opa de Orange. De esta forma, Alken Luxembourg, el principal opositor a la citada operación, ha vuelto a rebajar su participación en Jazztel, ahora hasta el 5,15%, según figura en los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Alken, que llegó a tener cerca de un 6,5% del capital, ha ido reduciendo sus posiciones en Jazztel a lo largo de los últimos días. La gestora criticó con dureza la oferta de 13 euros en efectivo por acción de Orange, afirmando que el valor de las acciones de Jazztel era de 20 euros. Incluso, llegó a decir que no vendería a ese precio y aseguró que estaba recibiendo el respaldo de muchos inversores minoritarios. Con el nuevo descenso, la posible oposición a la opa de Orange se diluye un poco más.

En sentido contrario, Credit Suisse ha incrementado de nuevo su participación en Jazztel. Según figura en los registros de la CNMV, en su último movimiento ha elevado su presencia hasta los 14,92 millones de acciones, equivalentes al 5,81% del capital. Una posición que le sitúa como segundo accionista de Jazztel, solo por detrás del presidente, Leopoldo Fernández Pujals (que posee un 14,48%), y ya por delante de Alken Luxembourg.

Estos movimientos han coincidido con los mayores movimientos de Jazztel en Bolsa desde que se anunció la opa. El martes pasado los títulos cayeron un 1,02%, mientras que en la sesión de ayer cedieron otro 0,39% hasta 12,62 euros, convirtiéndose en el peor valor del Ibex 35 (llegó a bajar durante la jornada hasta 12,48 euros).

Los cambios coinciden también con la posible prolongación de la revisión de la oferta de Orange por parte de la Comisión Europea. Según Reuters, que cita fuentes conocedoras del proceso, Bruselas podría decidir investigar la operación en segunda fase, además de rechazar la petición de la Comisión Nacional de los Mercados y Competencia (CNMC) para que la transacción se investigase en España. El periodo para ser aprobada en primera fase acababa este jueves.

De ser así, y entrar en segunda fase, el proceso de análisis se prolongaría durante un máximo de 90 días laborables, aunque podría ser extendido hasta los 105 días laborables. Si se cumpliesen estos plazos, la opa sobre Jazztel no sería aprobada hasta el segundo trimestre.

Al mismo tiempo, elevaría la presión para que Orange presente nuevas concesiones para aprobar la adquisición. Ni Jazztel ni Orange quisieron hacer comentarios sobre esta posibilidad.

Una operación como la adquisición de Ono

En Orange la tranquilidad se mantiene. En el grupo francés se mantiene el convencimiento de que la Comisión Europea tendrá que aprobar la compra de Jazztel de la misma forma en que dio el visto bueno a la adquisición de Ono por parte de Vodafone, que se cerró en julio pasado. De hecho, esta operación se aprobó en primera fase.

De entrar en segunda fase, Bruselas podría pedir a Orange más requerimientos para aprobar la compra.

Según fuentes del sector, el proceso se ha encontrado en su camino con una nueva Comisión Europea. Un hecho que ha provocado que los nuevos responsables comunitarios hayan decidido analizar la transacción en profundidad. Estas fuentes indican que con la compra de Ono `por Vodafone, el mercado español pasó de cinco a cuatro operadores principales de banda ancha fija, pero con la adquisición de Jazztel por Orange, se reduciría a tres, con lo que el impacto en la competencia sería mayor.