Baraja Burdeos, Borgoña o el Valle de Napa

Vega Sicilia busca una bodega para invertir 100 millones

Pablo Álvarez, consejero delegado de Vega Sicilia.
Pablo Álvarez, consejero delegado de Vega Sicilia.

El consejero delegado de Vega Sicilia, Pablo Álvarez, avanza que la firma estudia invertir alrededor de 100 millones de euros para comprar “una bodega representativa y con prestigio”, que “realmente sea buena”, con EEUU (Valle de Napa) y Francia (Burdeos o Borgoña) entre las alternativas posibles.

En una entrevista con Efeagro, Álvarez remarca que “la decisión está tomada” con el objetivo de “seguir invirtiendo en el mundo del vino”, tanto en la mejora de las cinco bodegas del grupo actuales, como para abordar la proyectada adquisición en el exterior.

Álvarez muestra el interés de Vega Sicilia, una de las firmas más prestigiosas del mundo -y la más reputada entre las españolas- por “desarrollarnos aún más en el mundo del vino”, después de acumular 650 hectáreas de viñedos, aunque no quiere precipitarse.

“Hasta ahora la única bodega que compramos (la familia Álvarez) es Vega Sicilia; porque las demás han sido creaciones”, por lo que ahora podrían volver a apostar por la adquisición fuera de España.

Vega Sicilia -conmemora su 150 aniversario en 2014 con 12.000 clientes en 115 países-, es consciente de las dimensiones de una operación de tales mimbres, que afrontarán solos, con su socio en Macán, la familia Rothschild o con algún otro socio.

Una hectárea en Burdeos o Borgoña puede llegar a costar hasta 1,8 millones de euros y el Valle del Napa “tampoco es nada barato”.

Preguntado si entraría en China, reconoce que tiene previsto visitar una bodega, pero aclara: “Podría ser. Pero no ahora, porque no tengo muy buena información sobre esas zonas vitivinícolas”.

El grupo Tempos Vega Sicilia -conformado por Vega Sicilia, Alión (Ribera del Duero), Pintia (Toro), Oremus (Hungría) y Benjamin de Rothschild-Vega Sicilia (Macán)- ha invertido desde 2009, a pesar del contexto económico adverso por la crisis, unos 30 millones de euros, mientras que la plantilla ha aumentado un 15 %.

Este dinero ha servido para “tener organizada (modernizada) la viña de Vega Sicilia para los próximos 50 años” y concluir un proceso de selección clonal con el que renovar sus plantaciones.

Han pedido presupuestos a cuatro constructoras para adjudicar las obras de la nueva bodega de Samaniego (Rioja) -diseñada por Enrique Johansson-, que podrían arrancar en marzo.

“Estamos repasando el proyecto, porque hemos tenido que cambiar algunas cosas”, por lo que el presupuesto que inicialmente barajaban (26 millones de euros) podría elevarse entre un 15 y un 20 %.

Se trata de una bodega pensada para albergar los mejores sistemas de elaboración con los que hacer un vino de la máxima calidad, huyendo de otras visiones que se centran más en el “envoltorio”.

La primera añada de Macán que se elaborará en este centro será la de 2016 -que se venderá en el 2020-, con una producción máxima de 340.000 botellas (entre Macán y Macán Clásico) y podrán comprarse con el habitual sistema de Vega Sicilia -listas cerradas y “cupos”, al ser ediciones limitadas, o establecimientos especializados-.

La primera cosecha de Macán 2009, elaborada en una nave en alquiler, se agotó en semanas. Unas 110.000 botellas.

Esta nueva bodega será el “sueño” de las familias Álvarez y Rothschild -accionista de Château Lafite-, impulsores de este proyecto, que podría abrir el camino de “futuras colaboraciones”.

“Macán será un gran vino. Estoy seguro. Con años, pero lo va a ser. En la Rioja Alta se pueden conseguir grandes vinos”, comenta.

Desde la marca corporativa del grupo (Tempos Vega Sicilia), que prevé facturar en 2014 unos 35,11 millones, un 15,4 % más que en 2013, aseguran que no se ha visto tocada por la crisis de los últimos años, porque el “5 % del mundo del vino” en el que operan -gama alta- no la ha conocido.

En 2014, “hemos agotado antes algunos vinos y las ventas van creciendo. En España sobre todo, porque a nivel internacional llevan años subiendo-. Y todo, a pesar del impacto sufrido de 10 millones de euros -imputados entre el ejercicio anterior y el actual- por retirar del mercado Alión 2010 y Pintia 2009 por un defecto de clarificación.

“No vamos a perder dinero en Pintia y con Alión ganaremos dinero de todas formas”, arguye Álvarez, quien añade, respecto a sus grandes marcas, que “Único y Reserva Especial están agotados”.

Ante el auge de la demanda, han adelantado al último trimestre de este año la venta de la mitad de las botellas de su Alión de la cosecha de 2011 que teóricamente debían comercializarse en 2015.

Sus referencias son objeto de deseo: la demanda conocida es tres o cuatro veces superior a la oferta y sus vinos ganan presencia y cotización en las subastas internacionales, fenómeno que irá a más.

En un festival de Florida (EEUU) se llegaron a pagar 175.000 dólares por una doble magnum de Único (140.000 euros).

Reconoce que tener ediciones limitadas también les ha jugado contratiempos, incluidos problemas “diplomáticos” por no poder servir a algún cliente importante, o quedarse sin stocks de ciertas añadas o contar apenas con 1; 30 o 60 botellas en algún caso.

“Ahora guardamos de 3.000 a 5.000 botellas de cada cosecha”.

Preguntado sobre el éxito de su modelo, comenta que “Vega Sicilia se ha especializado en la calidad” y nunca se ha apartado de la filosofía de sus fundadores, basada en “hacer las cosas bien”.

Otras bodegas han intentado replicar este modelo, lo seguirán haciendo y “puede que lo consigan”, algo que no le preocupa: “Yo siempre he dicho que tenía que haber más Vegas Sicilia en España”