El presupuesto medio de un matrimonio se sitúa en 16.534 euros

Cómo financiar una boda

Cada vez son más las parejas que se deciden a contratar un crédito que les permita correr con los gastos de su enlace sin recurrir a la ayuda de sus familias

Feria de Ifema dedicada a productos y servicios para bodas.
Feria de Ifema dedicada a productos y servicios para bodas.

Las bodas de hoy tienen poco que ver con las de hace unas décadas, y también guardan ya poca relación la forma de financiar unas y otras.

Un total de 155.098 parejas se casaron el año pasado en España, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), y es que aunque nuestra sociedad se ha transformado y cada vez son más quienes optan por convivir sin formalizar un matrimonio o los que formalizan su relación como pareja de hecho, aún son muchos los que todavía se deciden a dar el “sí, quiero” (bien sea en el altar, el Registro Civil o el ayuntamiento).

El presupuesto para la celebración de este evento varía dependiendo de múltiples factores como el número de invitados o el emplazamiento en que tenga lugar. Sin embargo, la Federación de Usuarios y Consumidores Independientes (FUCI) apuntaba recientemente en su estudio anual sobre la materia que 16.534 euros es la factura media para una boda de 100 comensales en nuestro país.

Aunque el precio ha experimentado una subida con respecto al del año pasado, todavía queda lejos de los 22.705 euros que costaba de media casarse en 2007, justo antes del estallido de la crisis económica.

La partida más costosa es el banquete, que supone más de la mitad del desembolso: entre 7.500 y 10.000 euros

La partida más costosa sigue siendo el banquete, que supone más de la mitad del desembolso (entre 7.500 y 10.000 según los cálculos de FUCI), seguida de otras como los trajes de los novios (especialmente el de la novia, cuyo precio oscila entre 525 y 1.650 euros –sin contar con complementos como los zapatos o el ramo–, según estima la federación de consumidores) o el viaje de luna de miel (que habitualmente no baja de los 1.150 euros por pareja, tal y como apunta la asociación).

¿Y cómo pagamos todo esto? Suele ser la pregunta que asalta a las parejas una vez tomada la decisión de celebrar su enlace por todo lo alto y hecha la cuenta de los gastos que supondrá. Y es que aumenta el número de contrayentes que, por diversas circunstancias, deciden no recurrir a sus familias como hasta hace unos años era habitual para afrontar este desembolso.

La solución para muchos se encuentra en la financiación bancaria, que puede ayudar a los novios a afrontar los gastos iniciales de la celebración (hasta que los regalos de los invitados empiezan a llegar). Aunque ya empiezan a aparecer ofertas pensadas específicamente para costear los gastos de ese día tan especial, la mayoría de las entidades disponen de créditos de consumo que se pueden adaptar perfectamente a las necesidades de las parejas.

En lugar de la factura correspondiente a la compra de un coche o de un ordenador, el banco solicitará documentos como el contrato con el restaurante o finca en el que tendrá lugar el evento o el firmado con otros proveedores como fotógrafos o similar. Los plazos de amortización son los habituales para este tipo de créditos (entre 5 y 10 años, dependiendo de las cantidades).

Adiós a los clásicos sobres

Las entidades se convierten en una herramienta más para los novios en la preparación de su enlace, puesto que, además de acceder a préstamos para financiarlo, hay parejas que han encontrado en ellas la forma más sencilla de gestionar los regalos que reciben con motivo de su matrimonio. Es el adiós definitivo a las listas de boda y a los sobres llenos de billetes.

De un tiempo a esta parte, empieza a ser habitual que las parejas adjunten en las invitaciones un número de cuenta en el que, quienes lo deseen, pueden realizar su ingreso. Pese a las reticencias iniciales que este método generaba, parece que empieza a estar socialmente aceptado. Y es que las bodas se modernizan, no solo en aspectos como la imagen y la gastronomía, sino también en lo financiero.