Para I+D+i en esta tecnología en su centro de Sant Cugat

El Gobierno concede ayudas de 21 millones a HP para impresión 3D en Barcelona

Helena Herrero, presidenta de HP España.
Helena Herrero, presidenta de HP España.

El Consejo de Ministros ha autorizado hoy la concesión de una ayuda de 21,25 millones de euros a Hewlett-Packard España para potenciar la I+D+i en nuevas tecnologías y nuevos materiales para crear una nueva impresora 3D más rápida, barata y de mayor calidad, con el fin de que se superen las principales barreras del mercado para que esta tecnología pueda adoptarse masivamente.

Las ayudas aprobadas por el Gobierno llegan después de que HP anunciara el pasado abril, durante una visita de su consejera delegada Meg Whitman a España, que su negocio mundial de impresión 3D tendría su sede en Barcelona, lo que suponía un espaldarazo al centro internacional que la empresa tiene en la ciudad Condal, responsable del negocio de impresión de gran formato de la empresa. Según explicó la multinacional entonces, el responsable de liderar el nuevo proyecto es Ramón Pastor, director del centro de HP en Sant Cugat.

El presupuesto total del proyecto es de 50 millones de euros. Pero, según aclaró el Gobierno, tras autorizar el proyecto, el Ministerio de Industria concederá una ayuda a HP de 5,31 millones como subvención y 15,94 millones como préstamo.

El proyecto se llevará a cabo en el centro de I+D que la compañía tiene en Barcelona, en Sant Cugat. Este centro se creó en 1985 y en la actualidad emplea a más de 2.600 personas, 450 de ellos ingenieros. Está especializado en las impresoras de gran formato, es uno de los seis centros de I+D de HP en el mundo en este segmento y alberga las oficinas centrales de esta división.

Según el Ejecutivo, las ayudas darán a HP España una ventaja competitiva frente a la I+D de la firma en otros países como Israel o Singapur, “lo que garantiza la continuidad en España de un centro pionero en I+D en el sector TIC”.

En términos de empleo, supondrá la consolidación de más de 110 puestos de trabajo y la creación de 12 nuevos por parte de HP y cerca de 60 por parte de entidades colaboradoras, “pues el proyecto tiene un elevado efecto tractor sobre el sector, ya que contiene un alto nivel de subcontratación (28% del presupuesto). Se estima que en 2016 estará listo el producto para su comercialización.

Las ayudas aprobadas por el Gobierno español llegan después de que HP anunciara el pasado abril, durante una visita de su consejera delegada Meg Whitman a España, que su negocio mundial de impresión 3D tendría su sede en Barcelona, lo que suponía un espaldarazo al centro internacional que la empresa tiene en la ciudad Condal, responsable del negocio de impresión de gran formato de la empresa. Según explicó la multinacional entonces, el responsable de liderar el nuevo proyecto es Ramón Pastor, director del centro de HP en Sant Cugat.

El sector de la impresión 3D es uno de los de mayor potencial, siendo prioritario para Gobiernos como el de EE UU o Reino Unido. Las aplicaciones potenciales son “múltiples e inimaginables”, con una estimación de crecimiento anual del 20% hasta 2022.

HP estima que las ventas mundiales de impresoras 3D y el software y los servicios relacionados crecerán casi hasta los 11.000 millones de dólares para 2021. Una cifra que muestra el impulso que se prevé viva esta revolucionaria tecnología, pues en 2012 movió 2.200 millones de dólares. Gartner estima, por su parte, que el mercado de la impresión 3D alcanzará los 5.700 millones de dólares en 2017