Barómetro del CIS

Empresarios y directivos patronales recelan del ascenso de Podemos

Ana Botín, presidenta del Grupo Santander.
Ana Botín, presidenta del Grupo Santander. Efe

La encuesta del CIS que refleja el fuerte auge de Podemos en el mapa electoral ha provocado una sacudida, no solo en el ámbito político, sino también en el empresarial y económico. El barómetro de opinión de octubre sitúa a Podemos como tercera fuerza política con una estimación de voto del 22,5%, mientras que el PP de desploma hasta marcar su peor resultado de la legislatura (27,5%) y ya sólo supera en 3,6 puntos al PSOE. Ayer fue el turno del análisis que también llegó desde los ámbitos económico y empresarial.

La presidenta de Banco Santander, Ana Botín, fue una de las primeras en hacer una reflexión pública al respecto de esta situación. Al ser preguntada por el impacto económico del ascenso de Podemos y sobre si las propuestas de esta formación pondrían en riesgo la recuperación, Botín confió en que esta nueva formación, como el resto de partidos y de bancos tengan el objetivo común de como hacer que España crezca.

“Estamos todos juntos en esto y debemos trabajar juntos para encontrar soluciones [a la crisis]. El objetivo de todos los partidos políticos, de los bancos y de cada uno individualmente debe ser cómo podemos lograr juntos reactivar el crecimiento. Un crecimiento que sea sostenible y llegue a todo el mundo. Y creo que todos tenemos un interés común en esto independientemente de en qué parte y dónde esté trabajando cada uno”, dijo la presidenta de Santander.

Por su parte, el presidente de Freixenet y del Foro de Marcas Renombradas, José Luis Bonet, fue más allá.“No comparto el ideario de Podemos y creo que al país no le conviene”. Si bien, dicho esto aseguró que los empresarios no tendrían problemas para seguir desarrollando su labor en el caso de que esta formación ganara las elecciones, “porque siempre se adaptan”. Aunque ni siquiera baraja la victoria de Podemos, añadió.

También hubo directivos empresariales que quisieron dejar clara su desconfianza hacia la formación que lidera Pablo Iglesias. Fue el caso del presidente de la patronal vasca (Confebask), Miguel Ángel Lujua, quien aseguró que “los planteamientos de Podemos no son alcanzables ni posibles”. Es más, indico: “prometer que no vamos a pagar la deuda es una insensatezy prometer pensiones para todo el mundo no es algo factible”.

En cualquier caso, Lujua señaló que “Podemos tiene su estrategia y lo que tienen que hacer los partidos políticos con vocación de Gobierno es convencer a sus votantes de que España puede salir adelante con políticas de crecimiento y transparencia”. Eso sí, añadió que para eso será imprescindible “desterrar corruptelas” y “limpiar” la imagen de políticos y empresarios.

Por su parte, el presidente de la patronal eléctrica (Unesa), Eduardo Montes, que fue el primero en arremeter contra las propuestas energéticas de Podemos antes de la encuesta del CIS, se ofreció ayer dispuesto a establecer “algún tipo de debate o contacto” con los responsables de esta formación sobre la cuestión energética, “para que la población tenga las dos versiones”.

Diferencias en torno al pacto de PP y PSOE

El presidente del PP andaluz, Juanma Moreno, se mostró ayer partidario de intentar alcanzar acuerdos con el PSOEen Andalucía, “antes de que gobierne una fuerza política como Podemos”. Y añadió que para el PP “va a primar siempre la estabilidad política, otros no se lo que harían”.

Sin embargo, la contraparte de este hipotético pacto no es de la misma opinión que el dirigente popular. Así la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, señaló firmemente ayer que no está entre sus planes “pactar ni con el PP ni con Podemos”. Según explicó esta negativa obedece a que el PSOE “no tiene nada en común con ninguna de esas dos formaciones”.

En su opinión los populares “quieren destruir” lo que ella quiere “blindar”; mientras que los integrantes de Podemos “piensan que el sistema no funciona, ni siquiera son de izquierdas y ponen en peligro cosas importantes: porque si uno no paga la deuda no tiene liquidez para abrir colegios o pagar hospitales”, concluyó Díaz.