El presupuesto es de 3,5 millones

Madrid busca apoyo privado para su congreso mundial del turismo

La iniciativa busca relanzar la capital como destino turístico y de negocios

Se tratará de involucrar a marcas reconocidas como la del Real Madrid y Atlético de Madrid

Grupo de turistas en la Plaza Mayor de Madrid.
Grupo de turistas en la Plaza Mayor de Madrid.

A falta de unos Juegos Olímpicos, buena es para Madrid una cita de máxima relevancia en el mundo del turismo y los negocios como es la cumbre mundial del World Travel & Tourism Council (WTTC), fijada hace siete meses para los días 15 y 16 de abril.

China, Corea, Emiratos Árabes, México, Japón y EE UU la acogieron en años anteriores. La de la capital española, ganada en competencia con Estambul y Yakarta, será la decimoquinta edición y se quiere presentar como un revulsivo, con la presencia de los máximos responsables de las grandes empresas turísticas y del comercio. Hilton, Marriott, American Airlines, British Airways, Etihad, Jumeirah Group, Emirates, American Express, Abercrombie, AIG, Fairmont Hotels, Las Vegas Sands o el Gobierno de Dubái son algunas de las referencias inmersas en WTTC, donde figura lo más granado.

En estos días, citan fuentes solventes, se tratan de cerrar detalles importantes que rodean al congreso madrileño. Y una de las claves es la obtención de financiación privada. El evento, sin sede fija, tiene unos 3,5 millones de euros de presupuesto, de los que una tercera parte será aportada por la Administración. Al frente de la organización en España se han colocado la Secretaría de Estado de Turismo, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de la capital.

Se trata ahora de involucrar a grupos como Telefónica, Santander, BBVA, CaixaBank, Aena, Repsol, Renfe, Iberdrola, El Corte Inglés o los gigantes de la construcción. Se da por descontado que el sector turístico, con Iberia, Meliá, NH o Globalia, acudirá de algún modo al patrocinio.

Esta es una de las inyecciones de actividad que tanto el sector público como el privado buscan para Madrid. Su colaboración se activó después de que en 2012 se avistaran claros síntomas del desgaste de la marca Madrid. La crisis, perder los citados Juegos o la evaporación de la promesa de Eurovegas no han ayudado, y lo han venido notando desde el sector hostelero, hasta el aeropuerto de Barajas y las propias aerolíneas.

Se busca compromiso con el evento al mayor nivel. Los organizadores tratan de involucrar al rey Felipe para que sea quien corte la cinta en los recintos feriales de Ifema, donde se celebra la tradicional feria sectorial del turismo Fitur, mientras la clausura correría a cargo del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

En busca de impulso, también se pretende poner en valor el tirón de Real Madrid y Atlético de Madrid, últimos finalistas de la UEFA Champions League.

Las fuentes consultadas apuntan que, en busca de animar al empresariado, el Gobierno se plantea la declaración de la World Travel & Tourism Council como acontecimiento de excepcional interés público, con lo que los patrocinadores podrían obtener desgravaciones de sus aportaciones.

El comité ejecutivo de WTTC reúne todo un elenco de notables del mundo del turismo, con los máximos responsables de aerolíneas, cadenas hoteleras o navieras. Entre ellos figuran los españoles Luis Maroto, Sebastián Escarrer y Federico González, de Amadeus, Meliá y NH, respectivamente.

Madrid acogerá un evento mundial en el que se habla de un negocio, el del turismo, que sostiene 266 millones de empleos en los cinco continentes (1 de cada 11) y contribuye con siete billones de dólares a la economía mundial, aproximadamente el 9,5% del PIB global.

El extraño caso del declive madrileño

La cumbre mundial del turismo no tocaba suelo europeo desde 2007. Madrid devuelve este evento en 2015 al Viejo Continente y detrás de este logro parece haber gestión pública.

Desde el WTTC se ha puesto en valor el peso de España en el negocio turístico, siendo el segundo país del mundo con más visitantes, tras Estados Unidos. El negocio aporta unos 161.000 millones de dólares a la economía local, lo que convierte a España en el séptimo país con más influencia del turismo en sus cuentas. Además, 2,7 millones de personas se dedican a atender a los más de 60 millones de visitantes anuales.

Sin embargo, Madrid ha vivido últimamente horas bajas, siendo el único destino importante español en retroceso. La ciudad basa el 6,5% de su PIB en el turismo y tiene a 300.000 personas trabajando en este sector. Pese a los esfuerzos e iniciativas que la Administración ha ido tomando, la capital cerró 2013 con la pérdida de un 5% de visitantes, pese al fuerte impulso de diciembre.

El ejercicio culminó con 7,5 millones de turistas (4,22 millones extranjeros) y una ocupación hotelera ligeramente inferior al 50%, por detrás de Baleares, Canarias, Cataluña y la Comunidad Valenciana. La cifra de ocupación también fue ligeramente inferior al 53% de media nacional.