El país norteamericano resiste a la influencia estadounidense y mantiene sus tradiciones

México DF, divino de la muerte

Pese a Halloween, la capital mexicana se llena de color y fiesta para celebrar a sus difuntos

Las familias colocan velas sobre las tumbas de sus familiares para  iluminar el camino de las ánimas en su vuelta a casa.
Las familias colocan velas sobre las tumbas de sus familiares para iluminar el camino de las ánimas en su vuelta a casa.

Es primero de noviembre y México entero espera que llegue nuestra huesuda a llevarse y no a cualquiera: le tenemos candidato...”. Esta es una de las múltiples calaveras literarias –coplas populares– con las que México, y en especial su capital, saludan y miran con una sonrisa esquiva a la catrina –la muerte– durante los días que dura la tradicional fiesta de difuntos.

México es uno de los pocos países que no se ha dejado seducir por la noche de las brujas, Halloween, víspera del Día de los Muertos, y conserva esta fiesta como una de las más arraigadas de su cultura. Un espectáculo de colores, sabores, disfraces, concursos, festejos y tradiciones en torno a la muerte, cuya fama trasciende sus fronteras y es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

La tradición dejará en la capital 30 millones de euros y un 62% de ocupación hotelera

En su capital, México DF, estas celebraciones se viven intensamente por locales y turistas y tanto los hogares como las calles se llenan de colorido.

El día 1 de noviembre la fiesta de los muertos se dedica al alma de las niños y el 2, a la de los adultos, y son muchos los mexicanos que lo conmemoran con una mezcla de ritos paganos y religiosos fruto del mestizaje indígena y español.

Una de estas tradiciones es la ofrenda de bienvenida a las almas de los seres queridos que se fueron y que según la creencia popular vuelven del más allá el Día de los Muertos.

En una especie de altares se coloca la comida y bebida favoritas del difunto, los típicos dulces de calavera, fotos del muerto y flores de cempasúchil, amarillas. Ese es el color de la muerte en el México prehispánico y tapizará estos días el paseo de la Reforma, una de las principal arterias de la ciudad, con 200.000 plantas.

La popular catrina mexicana –la muerte– es una calavera disfrazada con diferentes atuendos.
La popular catrina mexicana –la muerte– es una calavera disfrazada con diferentes atuendos.

Casi obligado es la visita a los cementerios.De noche o de día, las familias acuden y colocan velas sobre las tumbas como una forma de iluminar el camino de las almas en su regreso a casa, se improvisan pícnics e incluso se contratan músicos para amenizar los velatorios.

En el DF hay 118 panteones y algunos de los más visitados por sus celebraciones y escenificaciones funerarias son los de Mixquic, en Tlalpan; San Agustín Ohtenco y San Antonio Tecomitl, en Milpa Alta.

Otros, como el Panteón de Dolores o el Museo Panteón de San Fernando –el más exclusivo del siglo XIX– o el Panteón Jardín, donde descansan los restos de Diego Rivera, Benito Juárez o Jorge Negrete y otras personalidades, forman parte de recorridos turísticos.

Este año se celebra, por primera vez, el Catrina Fest –el festival de la muerte– con una exhibición de fotos e imágenes de calaveras, y La Ofrenda de Todo México, en el Zócalo, para revitalizar esta tradición. La Secretaría de Turismo prevé una ocupación hotelera del 62% y unos ingresos de casi 30 millones de euros.

¿Susto o trato? ¡Que no le den calabazas!

Brujas, esqueletos, telas de arañas, zombis y todo lo que se le ocurra para pasar una noche de miedo, la más terrorífica del año y una de las más divertidas.

El 31 de octubre es Halloween, la víspera de Todos los Santos. Una fiesta irlandesa, globalizada y popularizada por EE UU, desprovista de todo sentido religioso y en la que los niños –y mayores– se disfrazan y recorren el vecindario de susto en susto a cambio de caramelos con una calabaza iluminada guiando el camino.

Pistas

En México es tradicional visitar los cementerios.
En México es tradicional visitar los cementerios.

Récord de ‘catrinas’
Durante los tres días de festividades, el Distrito Federal recibirá 78.000 turistas nacionales y 20.000 extranjeros y este año la ciudad tiene el reto de romper un récord Guinness, con el mayor número de personas vestidas de catrina (muerte) reunidas en la explanada del Monumento a la Revolución el 1 de noviembre.

¡Puesto que muero, existo!
En la monumental plaza del Zócalo se colocarán 23 cráneos gigantes de tres metros de altura de cartón piedra y se celebrará una megaofrenda con el lema ¡Puesto que muero, existo! para conmemorar el natalicio de escritores como Octavio Paz y José Revueltas.