Suprime la tasa de basuras y reduce la plusvalía

Madrid congela el IBI en 2015 tras haberse casi duplicado en la crisis

El Consistorio cree que el Catastro no refleja la depreciación que han sufrido las viviendas

Madrid se situará el próximo año entre las urbes con menor presión fiscal del país

La alcaldesa de Madrid, Ana Botella.
La alcaldesa de Madrid, Ana Botella. EFE

El Ayuntamiento de Madrid ha anunciado esta mañana que el año que viene comenzará a devolver “un poquito del esfuerzo realizado por los madrileños” durante la crisis. Para ello, en 2015 congelará el IBI, después de que durante la recesión casi se haya duplicado para muchos contribuyentes, reducirá el impuesto de vehículos y la plusvalía municipal, eliminará la tasa de basuras y congelará todas las tasas y precios públicos.

La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, ya lo dijo el día que anunció que no se presentará a las próximas elecciones municipales y volvió a repetirlo hoyr: “lo mejor es la sensación del deber cumplido”. La primera edil recordó que cuando llegó al Consistorio se marcó dos objetivos esenciales: cuadrar las cuentas y devolver dinero al bolsillo de los ciudadanos.

El ejercicio presupuestario de 2015, el último de Botella como alcaldesa y año electoral, será el primero en el que se cumplan esas dos máximas. Y es que después de lograr pasar de déficit a superávit, amortizar unos 3.000 millones de euros de la deuda estratosférica que mantenía la ciudad y ponerse al día con el pago a proveedores, ahora toca reducir los impuestos municipales.

Botella compareció esta mañana tras la Junta de Gobierno para presentar el proyecto de ordenanzas fiscales de 2015, según el cual el Ayuntamiento aplicará congelaciones y reducciones fiscales que supondrán un coste de 340 millones de euros; “y, por lo tanto, 340 millones más disponibles para los ciudadanos”, añadió la alcaldesa.

Mejora de la gestión

Todo el equipo de Gobierno municipal resaltó que se trata de la primera reducción de la presión fiscal en más de una década, años eso sí durante los que la ciudad ha vivido su mayor transformación de la historia reciente, quiso recalcar Botella para no cuestionar en exceso la gestión de su antecesor.

Lo cierto es que todo ha mejorado en los últimos 12 meses, empezando por los ingresos no financieros, que han crecido notablemente, el cambio de signo del remanente de tesorería (que ha pasado de 876 millones negativos en 2011 a los 406 millones positivos de 2013) y la reducción de la carga financiera, al haber liquidado 3.000 millones de manera anticipada. Así, esta mejora en la gestión de las cuentas es lo que permitirá un ahorro medio para las familias de Madrid en impuestos municipales de 62 euros en 2015.

El impuesto de bienes inmuebles (IBI), el más importante por recaudación, se congelará el año que viene. El IBI lleva subiendo de manera exponencial desde 2003 por dos factores fundamentales: la revisión catastral que decreta el Ministerio de Hacienda cada diez años y los tipos impositivos que aplica el Ayuntamiento. Por ello, mientras sobre la revalorización efectuada por el Catastro el Consistorio no puede actuar, sí puede congelar o bajar los tipos efectivos con los que calcula qué debe pagar de IBI cada madrileño. Y la decisión adoptada es que el tipo se mantenga invariable en el 0,581%.

El 44% de los 1,4 millones de titulares de casas que pagan el impuesto mantendrá su factura el año que viene en niveles similares, el 29% la verá reducida y solo el 27% deberá pagar más que este año, aunque frente a una subida de al menos un 6% o 7%, su recibo apenas se incrementará un 3% como máximo. Los agraciados con ese incremento, mientras para el resto se mantendrá igual o se recortará, serán los propietarios de las casas que más se han revalorizado en términos catastrales durante los últimos años.

Además del IBI, se reduce un 10% el impuesto de vehículos y se elimina la tasa de basuras. Para una vivienda con un valor catastral medio de 90.000 euros, se ahorrará unos 48 euros por este concepto. Otra de las novedades es la rebaja de la plusvalía inter vivos, en especial aquella que se genera en la venta de casas, que puede llegar al 47,7% de descuento si el periodo en el que se ha generado la ganancia es inferior a cinco años. La rebaja irá disminuyendo en función del tiempo transcurrido: será del 28,6% si son 10 años o un 12,5%, si el periodo se eleva a 15 años.

Botella explicó que la medida trata de “paliar el hecho de que la revisión catastral no refleje la pérdida de valor que han sufrido los inmuebles durante la crisis”. En las plusvalías mortis causa, la reducción puede alcanzar el 96% en las transmisiones de la vivienda habitual. Por último, se prorrogan las bonificaciones en el IAE por creación de empleo e inicio de nueva actividad y se congelan todas las tasas y precios públicos.

 

 

La menor presión fiscal entre las grandes ciudades

Gracias a las rebajas fiscales anunciadas para el próximo ejercicio, la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, recordó que la capital seguirá estando por debajo de la media de la presión fiscal de las grandes ciudades.

De hecho, considerando los principales tributos que paga una familia de tipo medio en las siete mayores urbes del país, Madrid es la sexta con los impuestos más bajos, solo por encima de Málaga. Con esa reducción media del 10% prevista para 2015, incluso en Málaga se pagará más y la fiscalidad de Madrid volverá a los niveles registrados antes de 2012, cuando Botella llegó a la Alcaldía.

Además, según un estudio elaborado por la Universidad Complutense de Madrid, de cada 100 euros de impuestos pagados por los ciudadanos de la capital, solo nueve euros corresponden a tributos municipales.