Las compañías españolas se vuelcan en los biocombustibles

Las compañías españolas se vuelcan en los biocombustibles

El cambio es incipiente pero constante. El sector biotecnológico español acaba de presentar la cartera de productos con la que cuenta para el sector energético y químico, y de nuevo, se muestra el poder de crecimiento de esta actividad. Ya son 40 empresas las que trabajan en desarrollar biocombustibles y otros procesos, el doble que en 2011.

La Asociación Española de Bioempresas (Asebio) ha presentado la cartera de productos, tecnologías, procesos y actividades en el ámbito industrial, incluidos combustibles, plásticos, y otros productos renovables y sustitutivos de los derivados del petróleo, que se están desarrollando en nuestro país. Este pipeline incluye 271 proyectos (también cerca del doble que en 2011).

El esfuerzo de estas empresas españolas se enmarca dentro de un esfuerzo global por la sostenibilidad. Europa trabaja a medio plazo para transformar el sector energético e industrial, usando materias primas residuales y renovables para conseguir nuevos combustibles o repensar los procesos químicos y agroalimentarios. Es lo que se ha denominado como bioeconomía, un sector que pretende cambiar el modelo productivo hacia uno más sostenible.

En este ámbito, se pueden encontrar productos y procesos provenientes de residuos como las polimerasas, microalgas, enzimas, polímeros, plásticos, catalizadores, detergentes, cosméticos, sensores, disolventes, producción de proteínas recombinantes, o tecnologías para la fermentación.

La UE y la industria invertirán 3.705 millonesde euros en innovación

Por ejemplo, la compañía española Abengoa ya cuenta en España y EE UU con plantas de biocombustibles e incluso con una refinería piloto para convertir los residuos sólidos urbanos en biocombustibles. La idea, en este caso, es transformar la basura en una fuente de energía, gestionando un problema para cualquier ciudad a nivel mundial.

Según la nueva cartera de Asebio, el sector cuenta con siete productos en I+D básica, 40 en investigación aplicada, 107 listos para su explotación, 74 con producción a escala industrial y 169 disponibles en el mercado.

La bioeconomía en la Unión Europea emplea a 22.000 personas y mueve alrededor de 2.000 millones de euros, según cifras comunitarias. La Comisión Europea se ha comprometido a invertir 975 millones dentro del programa Horizonte 2020 para fomentar la investigación en este campo, a los que hay que sumar 2.730 millones provenientes de un consorcio de industrias. En total serán 3.705 millones para dar un impulso a la innovación. La patronal Asebio participa junto a varias empresas españolas en varios proyectos europeos en el campo de la biotecnología industrial y financiados con fondos comunitarios. Es el caso de la iniciativa ValorPlus, que tiene como objetivo el desarrollo de métodos para la conversión de subproductos procedentes de refinería en nuevos productos biológicos de alto valor añadido.
En el caso del proyecto EcoBioFor, se buscan nuevos disolventes ecológicos, con materia prima procedente de desechos de cultivos, para sustituir a aquellos de origen petroquímicos comúnmente utilizados en la pintura y recubrimientos en la industria. En esta iniciativa participa la empresa Inkemia, cotizada en el Mercado Alternativo Bursátil. Por último, con Seacolors se pretende obtener colorantes naturales procedentes de algas y su aplicación en la industria textil para sustituir los sintéticos.

40 compañías en el sector

Algunas grandes corporaciones como Repsol trabajan en esta área, incluida su participada Neol. También la cotizada Inkemia, u otras biotec como Biomedal, Sygnis o Neuron. Y algunos centros públicos, como la Fundación Medina o Ciber-BBN.