Le acusa de haber falseado las cuentas

La Fiscalía pide dos años de prisión para el expresidente de CCM

Juan Pedro Hernández Moltó, expresidente de Caja Castilla La Mancha.
Juan Pedro Hernández Moltó, expresidente de Caja Castilla La Mancha.

La Fiscalía General del Estado ha remitido un escrito al juez de la Audiencia Nacional, Pablo Ruz, en el que solicita una pena de prisión de dos años y seis meses de cárcel para el presidente y el director general de Caja Castilla La Mancha (CCM), Juan Pedro Hernández Moltó e Ildefonso Ortega, por la comisión de un delito de falseamiento de cuentas.

El fiscal del caso CCM (la primera de caja de ahorros intervenida por el Banco de España y cuyo rescate costó 7.300 millones de euros de fondos públicos) cree que en la fase de instrucción ha quedado acreditado que estos dos directivos manipularon deliberadamente las cuentas para ocultar las fuertes pérdidas que arrastraba la entidad.

La Fiscalía recuerda en su escrito que CCM presentó una cuenta de resultados en 2008 en la que se arrojaban unas ganancias de 29,86 millones de euros, mientras que, tras la intervención de la entidad y la posterior auditoría, se computaron unas pérdidas para ese ejercicio de 1.066 millones de euros.

La intervención de CCM por el Banco de España marcó el punto de partida de una crisis financiera que ha supuesto la reconversión total del sector de cajas de ahorros en España, y que ha conllevado miles de millones de ayudas públicas. Aunque también fue el primer caso que empezó a investigar la Audiencia Nacional, la instrucción del mismo se ha demorado durante más de cuatro años. 

Después de que el supervisor bancario tomara el control de CCM, el 28 de marzo de 2008, y relevase a todo su consejo de administración, la caja fue saneada y recapitalizada (con dinero del Fondo de Garantía de Depósitos), y posteriormente vendida a BBK (actualmente integrada en Kutxabank).


El fiscal no ve un delito de administración desleal

La Fiscalía no les acusa así del delito de administración desleal que sí encontró el juez Ruz, que en su auto consideraba indiciariamente acreditada la existencia de una serie de operaciones de crédito con una “notoria desproporción entre los riesgos concedidos y su probabilidad de recuperación”.

Sin embargo, el fiscal se ciñe a una “maniobra contable” con la que “los acusados lograron que los estados financieros de CCM, tanto individuales como consolidados, reflejaran beneficios en lugar de pérdidas”.

En concreto, y por “efecto del ajuste exigido por el Banco de España, habría debido registrarse un resultado negativo (pérdidas) de al menos 119.029.000 euros en los estados individuales, y de al menos 182.240.000 euros en los estados consolidados” a 31 de diciembre de 2008.