Sigue siendo el consistorio más endeudado de España

Botella se libra de la soga de Montoro

La alcaldesa de Madrid, Ana Botella.
La alcaldesa de Madrid, Ana Botella.

Hace dos años y medio, las finanzas del Ayuntamiento de Madrid se encontraban en una situación que, prácticamente, no podía ser peor. Con una merma de ingresos de más de 1.600 millones de euros por la crisis económica de 2007 a 2011, unos gastos fijos elevados, la caja en números rojos y una asfixiante deuda de casi 9.000 millones, si se hubiera tratado de una empresa privada, es muy probable que hubiera acabado en quiebra y liquidación. Con semejante panorama financiero, los proveedores de Madrid eran de los que más tenían que esperar para cobrar sus facturas (el retraso promedio era de 269 días a finales de 2011), lo que empezaba a provocar que algunas empresas y suministradores no quisieran trabajar ya con el municipio y la banca se planteara la conveniencia de seguir financiando al consistorio más endeudado de España.

Sin embargo, las medidas adoptadas para tratar de reducir el déficit presupuestario y frenar con ello el aumento de la deuda y la puesta en marcha del Fondo para la Financiación de los Pagos a Proveedores han dado la vuelta a la situación y, en especial, a las expectativas de futuro. Madrid se adhirió a ese plan de proveedores para poner a cero el contador de su deuda comercial y suscribió préstamos por 1.351 millones entre 2012 y 2013 a condiciones muy ventajosas y, lo más importante, con el aval del Estado. A cambio, debía someterse a unas estrictas reglas marcadas por el equipo de Cristóbal Montoro. Dichas normas cristalizaron en el Plan de Ajuste 2012-2022, ya que esos préstamos debían devolverse en 10 años. Ahora, tras las subidas de impuestos y los recortes “dolorosos”, en palabras de la alcaldesa Ana Botella, las cuentas han podido reconducirse hacia una senda mucho más asumible.

Solo en intereses, el equipo de Hacienda del Consistorio ha logrado un ahorro de 92 millones que podrán ir a inversión

Para empezar, se ha logrado “que el Ayuntamiento funcione con 500 millones menos de presupuesto”, defendió Botella. Los ingresos se han consolidado al presupuestar con criterios de caja, esto quiere decir que solo se consignan aquellos cuya recaudación es segura. Y, al haberse aplicado subidas de impuestos, la recaudación ha crecido, empujada este último ejercicio por la “suave” mejora de la coyuntura económica. Todo ello ha posibilitado responder al exigente calendario de amortizaciones de deuda. De hecho, entre 2012 y 2014 se habrán pagado cerca 3.000 millones, por lo que a finales de este ejercicio el endeudamiento total se situará por debajo de los 6.000 millones, que continúa siendo una cifra estratosférica, pero si la senda de la recuperación de los ingresos se mantiene, es más gobernable que 9.000 millones. Solo en el pago de intereses, los ahorros son muy notables.

Refinanciación de la deuda del Ayuntamiento de Madrid

Por un lado, el Consistorio ya se va a ahorrar unos 88 millones por haber preamortizado 297 millones derivados del remanente de tesorería para gastos generales obtenido en 2013. Por otro, los 992 millones que faltaban por pagar del plan de proveedores se han logrado refinanciar a tipos de interés aún más bajos con un total de ocho entidades financieras (ver tabla) y esa operación supondrá otros 92 millones de ahorro.

Es decir, gracias a las operaciones de preamortización y refinanciación, el Gobierno municipal va a ahorrar en ocho años 180 millones en el pago de intereses, cifra que equivale al presupuesto del Ayuntamiento de Getafe. Pero es que además de disponer de más dinero para gastar en inversión, como avanzó la alcaldesa, Madrid logra desembarazarse de la lupa de Hacienda porque cumple con los requisitos exigidos por Montoro: estabilidad presupuestaria (el Consistorio tiene superávit en términos de contabilidad nacional y remanente de tesorería) y periodo medio de pago a proveedores con arreglo a la Ley de Morosidad, ahora en 24 días. “Fuera yugo de Hacienda, que no quiere decir que vayamos a dejar de hacer las cosas bien”, apostilló Botella.