Un fondo tecnológico de las rurales, de los mejores del mundo

Invertir en Silicon Valley desde la huerta

Beatriz Gutiérrez y Carlos Camacho, gestores del fondo.
Beatriz Gutiérrez y Carlos Camacho, gestores del fondo.

Si usted cultiva melocotones en Calanda, vendimia uva en Valdepeñas o varea olivos en Jaén es muy probable que en su oficina bancaria dispongan de uno de los tres mejores fondos del mundo para invertir en tecnología, con un rentabilidad media anual del 21,34% desde 2011. El producto no es un hedge fund multidivisa creado por un banco de inversión de Wall Street, sino el fondo Rural Tecnológico, que ha sido reconocido por la firma de análisis Morningstar con su máxima distinción: cinco estrellas.

La sociedad responsable de este producto es Gescooperativo, filial para la gestión de activos del Grupo Cajas Rurales. Esta cooperativa de crédito está muy vinculado desde sus orígenes al sector agrícola y ha logrado atravesar la crisis financiera con mucha mayor solvencia que las cajas de ahorros o los bancos.

El fondo fue creado en 2009 y toma como referencia la evolución del índice tecnológico por antonomasia: el Nasdaq 100. Durante los últimos cuatro años, ha logrado batirlo de forma sistemática, consiguiendo un 20% más de rentabilidad acumulada que el índice.

Los dos responsables de la administración de Rural Tecnológico son Carlos Camacho y Beatriz Gutiérrez. Desde que se hicieron cargo del producto, han tenido que sumergirse en los últimos avances en el ámbito del software, los smartphones, los microprocesadores y la biotecnología... “Nunca nos perdemos las presentaciones de los últimos productos de Apple pero, sobre todo, buceamos mucho en la información que ofrecen las compañías para los inversores”, explica Beatriz Gutiérrez.

En su cartera de activos están gigantes tecnológicos como Google, Apple, Oracle o Cisco, pero también algunas apuestas personales que les han dado jugosos resultados. “Hace unos cuantos trimestres decidimos posicionarnos en fabricantes de discos duros, en un momento en que el sector parecía que iban a desaparecer por la irrupción del almacenamiento en la nube”, comenta Carlos Camacho. “Compramos acciones de Wetern Digital y Easy Gates a muy buen precio y el resultado ha sido espectacular”.

Otro de los éxitos de Rural Tecnológico fue apostar por Gemalto, una compañía holandesa especializada en las tecnología de pago con tarjeta a través del móvil (sistema NFC) y que logró triplicar su precio en dos años.

Los gestores de Rural Tecnológico se conectan a cada conference call que ofrecen las compañías de Silicon Valley, no se despegan de sus monitores Bloomberg de información financiera y buscan estudios especializados de las casas de análisis para conocer las últimas tendencias de un sector que cambia a velocidades de vértigo.

“Hay que recordar que algunas de estas compañías tienen tanta capacidad de generación de caja que su gran reto es qué hacer con tanto dinero”, explica Camacho. “Un buen ejemplo es Facebook, que después de valorar la posibilidad de crear su propia aplicación de mensajería, optó por comprar WhatsApp, llegando a pagar 22.000 millones de dólares”.

Su perspectiva para los próximos años es que el sector siga ofreciendo muy buenos rendimientos.