La salida de Zeinal Bava castiga a ambos grupos

Portugal Telecom y Oi se desploman en Bolsa ante las dudas sobre su futuro

Sede de Portugal Telecom en Lisboa.
Sede de Portugal Telecom en Lisboa. Reuters

Portugal Telecom y Oi, rival de Telefónica en Brasil, han vivido este jueves una dura jornada en Bolsa. Los títulos de la teleco portuguesa han caído un 12,9% (se dejan ya un 55% desde principios de año), mientras que las acciones de la operadora brasileña caen a media sesión un 8,5% (desde enero caen un 61%).

Ambos grupos se han visto penalizados por la salida de Zeinal Bava, consejero delegado de Oi, y gran impulsor del acuerdo de fusión entre ambas firmas (con anterioridad fue consejero delegado de Portugal Telecom durante cinco años). Hace un año, el directivo encabezó un acuerdo de integración para la formación de un gigante de las telecomunicaciones con más de 100 millones de clientes y unos ingresos anuales superiores a 12.000 millones de euros. Oi llevó a cabo una ampliación de capital de 3.900 millones de dólares (unos 3.070 millones de euros) para financiar la transacción.

Ahora Oi está inmersa en graves problemas financieros con una deuda que supera los 12.000 millones de euros. Diversos medios internacionales apuntan a la posible venta de los activos de la empresa en África y Portugal (la francesa Altice suena entre las candidatas e incluso ya habría contactado con miembros del Gobierno luso). Y es que Oi necesitaría nuevos fondos para participar en el proceso de consolidación en el sector de las telecomunicaciones en Brasil, que incluiría la posible compra de parte de los activos de TIM Brasil, filial de Telecom Italia en el país.

En este sentido, Portugal Telecom se ha visto penalizada también hoy por la decisión del consejo de administración de Espirito Santo Financial Group, su principal accionista con un 10% del capital, de declarar la quiebra del grupo. En junio pasado, Portugal Telecom reconoció que mantenía 897 millones de euros en papel comercial emitido por Rioforte Investments, subsidiaria de la entidad financiera. Rioforte entró en default en julio al no pagar los vencimientos de deuda correspondientes a ese mes. Una situación que deterioró la relación con Oi, que aseguró que no tenía conocimiento de estos activos tóxicos en el balance de Portugal Telecom.

Tras conocerse este escándalo, en julio pasado, Portugal Telecom y Oi renegociaron el acuerdo de integración, reduciéndose la participación de la teleco lusa en el nuevo grupo. La fusión definitiva debería cerrarse durante el trimestre en curso, con la transferencia de los activos en Portugal a Oi. En el mercado no se descarta ahora que haya cambios.