Ofrecerán cero despidos a los sindicatos

Ferrovial y ACS evitarán ajustes en el servicio madrileño de basuras

Arrancan en noviembre con el servicio en los distritos de la periferia de la capital

Flota de camiones de recogida de la basura de FCC.
Flota de camiones de recogida de la basura de FCC.

Las nuevas adjudicatarias del servicio de recogida de basuras en la periferia de Madrid, Cespa (Ferrovial) y Urbaser (ACS), tomarán el relevo de FCC en el arranque de noviembre. La adjudicación es firme y las negociaciones con los sindicatos también se formalizarán en las próximas semanas. Según ha podido saber Cinco Días, la intención del consorcio ganador es mantener la plantilla de unos 1.500 empleados durante los 13 meses de duración del contrato.

La baja realizada por el consorcio para ganar el servicio, ligeramente superior al 10%, fue todo un indicio para que los representantes de los trabajadores pensaran en recortes de plantilla. De hecho, el ruido sindical se ha dejado oír en las últimas semanas a la vista de que se imponía la puja más económica frente a otras más ajustadas al presupuesto de licitación, presentadas por FCC y Sacyr. El grupo que preside Esther Alcocer mantiene el servicio en los siete distritos del centro, pero pierde los 14 que se distribuyen más allá del anillo de circunvalación de la M-30 tras 70 años al frente de la recogida.

El presupuesto de licitación del contrato, fijado en 83,3 millones, ya era más alto que los 56 millones anuales que venía cobrando FCC. Una subida que ha permitido al grupo ganador realizar una agresiva oferta sin llegar a perder dinero. De este modo, podrá prestarse el servicio de recogida sin recortes a cambio de un exiguo beneficio, citan las fuentes consultadas.

Lo más relevante para ACS y Ferrovial es haber tomado posiciones en la capital a la espera de que finalice el contrato de las basuras en la zona centro y que el Ayuntamiento proceda a licitar el servicio en toda la ciudad en un contrato único. Ser el último adjudicatario no debería puntuar, pero ofrece la ventaja de conocer el servicio por dentro para ajustar la oferta.