Ratifica la previsión de cerrar 2014 en equilibrio

Air Nostrum se recupera de su crisis

Basa su mejoría en el recorte de flota y costes laborales, al tiempo que mejora la demanda

Carlos Bertomeu, presidente y primer accionista de Air Nostrum.
Carlos Bertomeu, presidente y primer accionista de Air Nostrum.

La aerolínea levantina Air Nostrum se acerca a la vuelta a beneficios tras un profundo ejercicio de reestructuración. Este ha pasado por una reducción de flota, cambios al frente del capital y acuerdos con la plantilla que han supuesto una significativa rebaja de costes.

El resultado: brotan los números negros tras años de crisis. El presidente y hoy primer accionista, Carlos Bertomeu, avanzó en mayo la previsión de cerrar el año muy cerca del equilibrio, cálculo que ha sido ratificado en un encuentro con la prensa local. Y más allá de este ejercicio, la aerolínea asociada a Iberia espera ganar dinero en 2015. Una de las claves ha sido la reducción de costes laborales, que pasan del entorno de los 90 millones anuales a 77 millones.

Air Nostrum perdió 10 millones en 2011, la cifra subió a 29 millones en rojo en 2012 y cerró 2013 con un resultado negativo de 24 millones. Nefinsa, holding de inversiones de la familia Serratosa, tenía el 75,5% y Caja Duero era el otro gran accionista con el 22%. Acuciada por las pérdidas y mínimas expectativas de reactivación, la compañía contrató a la consultora especializada Seabury en busca de su viabilidad –la reconversión fue anunciada el 16 de noviembre de 2012–, que incluyó una ampliación de capital. Esta dio el control a Carlos Bertomeu (54%) y entrada a los fundadores del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI), Antonio Pellicer y José Remohí, con un 15% cada uno el pasado 31 de marzo. La inyección fue de 25,8 millones.

Medio año después el diagnóstico de la empresa es esperanzador. Air Nostrum ha bajado de 69 a 45 aviones (nueve de ellos en propiedad) tras zanjar contratos de alquiler de CRJ 200 de 50 plazas. Se apuesta ahora por aviones ATR y CRJ de 72, 90 y 100 plazas en busca de una mayor rentabilidad con la rebaja de costes operativos.

La compañía redobla su apuesta por Madrid e intensifica su participación en destinos turísticos como Canarias y Baleares. Por último, le está saliendo la jugada de elevar frecuencias entre la capital y Valencia. Durante la temporada de verano ha pasado de 23 a 32 frecuencias semanales en esta última ruta, lo que se ha traducido en crecimiento.

Solo en agosto la compañía ha ofrecido un 56% más plazas en la ruta Madrid-Valencia que en agosto de 2013, transportando un 41% más de pasajeros. Con tal crecimiento en la oferta, se ha resentido algo el nivel de ocupación, que baja del 89% al 81%.

La compañía, que en agosto movió 19.638 pasajeros entre Madrid y Valencia, ha capeado de este modo la ofensiva de precios del AVE a Valencia, que ha mejorado un 7% su número de usuarios a lo largo del verano, hasta rozar los 480.000. Fuentes de Air Nostrum avistan un síntoma de reactivación de la demanda en el que ha sido su mejor agosto desde 2011.

La firma también ha reajustado operaciones para reducir los tiempos de conexión con el largo radio de Iberia. En el caso de los vuelos transoceánicos, la espera en Madrid está entre 45 minutos y una hora y media, con la consiguiente mejora de demanda.

Air Nostrum ha sobrevivido a un terremoto para la aviación regional en toda Europa. Los ingresos medios por pasajero le cayeron un 38% entre 2008 y 2013, un periodo en el que los vuelos domésticos en el continente bajaron un 13% en demanda. España, con un retroceso del 37% solo se vio superada por Irlanda, donde la crisis hizo descender la demanda un 90%.