El selectivo español cede un 0,68% hasta los 10.783,10 puntos

Wall Street decanta al Ibex por las ventas en una jornada volátil

Peatón australiano pasa por delante de una ventana de la Australian Securities Exchange, la Bolsa de Sydney. Ampliar foto
Peatón australiano pasa por delante de una ventana de la Australian Securities Exchange, la Bolsa de Sydney. REUTERS

Jornada especialmente voluble para el Ibex 35. El principal selectivo español ha amanecido a la baja, apático tras el repunte de ayer, para ir recuperando fuerzas a lo largo de la mañana y atreverse incluso a encarar de nuevo los 11.000 puntos.

El mal arranque de Wall Street al inicio de la tarde, sin embargo, ha terminado de arrastrar consigo al Ibex, al igual que al resto de grandes Bolsas europeas. Finalmente, el selectivo ha cedido un 0,68% en la sesión, para situarse en los 10.783,10 puntos.

Hoy se ha publicado en Estados Unidos el dato de peticiones semanales de desempleo , que vuelve a subir hasta las 293.000, aunque es un ascenso menor del esperado. La cifra que más está dañando a Wall Street es el sorprendente desplome en el dato de bienes duraderos del pasado mes, que caen un un 18,2%, más de lo esperado y muy lejos del alza superior al 20% registrada en julio.

También se ha conocido el índice PMI de actividad del sector manufacturero, que ha quedado algo por debajo de lo esperado (58,5 puntos). Esto hace que las Bolsas estadounidense abran claramente a la baja. El índice Nasdaq tecnológico cede más de un un 1,5%; el Dow Jones de industriales, un 1,2% y el selectivo S&P, cerca de un 1,3%. Un comportamiento negativo en Estados Unidos que se traslada a las Bolsas europeas. El descenso de Apple es superior al 3% después de conocer que la empresa ha retirado la última aplicación de su sistema para iPhone.

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Aunque los datos del otro lado del Atlántico han podido ser el detonante, la incertidumbre económica que se cierne sobre la zona euro ya venía penalizando la evolución de las Bolsas a lo largo de la semana, con los inversores temiendo una tercera recesión en el Viejo Continente.

Incluso aunque el persuasivo presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, se ha dedicado a lanzar mensajes tranquilizadores al mercado, incidiendo en que la “política monetaria expansionista” se impondrá durante un “periodo prolongado”, sus mensajes no han sido suficientes para impulsar un cierre en positivo.

Sus palabras, eso sí, dieron aire a la Bolsa el miércoles y han vuelto a debilitar hoy más al euro, lo que desde Fráncfort se entiende como una dinámica positiva para la exportación. Así, la divisa europea se cambia por 1,273 dólares esta tarde, marcando un nuevo mínimo anual frente a los 1,4 dólares que rozó en mayo.

Hay que tener en cuenta, pese al traspiés sufrido hoy tras la apertura de la Bolsa neoyorquina, que "gran parte de la subida acumulada del Ibex en lo que llevamos de año se debe a la política monetaria del BCE", recuerda Daniel Pingarrón, estratega de inversión de IG.

La perspectiva de una política monetaria flexbile se ha hecho notar también en la prima de riesgo, que recula en la sesión los 117 puntos básicos –cerca del mínimo anual de 111 de principios de mes, y en niveles de 2010.

Lo voluble de la sesión, como suele ocurrir siempre la semana siguiente al vencimiento trimestral de derivados, coincide con una nueva caída del petróleo que sitúa el barril de Brent en los 96,8 dólares por barril, en mínimos de hace un año, mientras que el oro, valor refugio por excelencia, repunta ligeramente hasta los 1.218 dólares la onza.