Datos actualizados de la Organización Mundial del Turismo

España se consolida en el podio del turismo mundial

El turismo en 2013 Ampliar foto

El turismo extranjero en España registró un máximo histórico en 2013, con 63,6 millones, según los datos del Ministerio de Industria, y 60,7 millones, según la última estadística de la Organización Mundial de Turismo (OMT). La diferencia entre ambas cifras radica en que ambas instituciones utilizan distintas metodologías a la hora de calcular el número de visitantes que pasan por nuestras fronteras. En cualquier caso, los últimos datos de este organismo internacional certifican que el boom del turismo en España el pasado ejercicio le permitió mantenerse en el top 3 mundial.

En concreto se situó como la tercera nación más visitada del mundo, con 60,7 millones de visitantes, tan solo superada por Francia y EE UU. De este modo, la OMT certifica que España escaló una posición el pasado ejercicio, superando a China, y volvió al podio gracias a los más de tres millones de visitantes que ganó el pasado ejercicio. En el mismo período, China perdió dos millones de visitantes. Pero, si las cifras de llegadas son relevantes, más aún lo son las de gasto, una asignatura en la que tradicionalmente España ha salido peor parada que sus competidores. Los resultados de 2012 mostraron como España mantenía a duras penas la tercera posición, amenazada por Francia y el liderazgo mundial de París. En 2013 mantuvo esa posición e incluso agrandó la diferencia de 2.700 a 4.300 millones.

Europa pasará de acoger el 52% de los turistas en 2013 al 41% en 2030

Una posición de privilegio que se mantendrá este año, a tenor de los datos registrados hasta julio. En los siete primeros meses del año han llegado 36,3 millones de visitantes extranjeros, lo que supone un avance de un 7%. Industria prevé que se podría llegar a rozar los 67 millones de turistas. El gasto realizado por los turistas extranjeros ha subido en menor proporción (4,5%) en el mismo período, aunque la distancia que le separa de Francia, la tercera en la clasificación mundial, le otorga cierto margen.

El último informe de la OMT, sin embargo, pone el énfasis en el trasvase de visitantes que se va a producir de aquí a 2030 desde las economías desarrolladas hacia los emergentes. Y el principal damnificado de ese cambio será Europa, que pasará de concentrar el 51,8% de las llegadas mundiales al 41,1%. Una merma de diez puntos que pasarán al área de Asia y Pacífico, que duplicará el número de turistas.

Una tendencia que ya se puede observar en la clasificación de los diez destinos más visitados en 2013. Cuatro de ellos (China, Macao, Tailandia, Hong Kong) ya están dentro de ese ranking, gracias en gran medida a su cercanía del mercado chino, el mayor emisor del mundo, con más de 1.200 millones de habitantes, y por lo tanto el que más gasto realiza en sus desplazamientos turísticos.

Flujo de turistas en 2013 y 2030

En 2013, los visitantes chinos gastaron 99.700 millones de euros en sus desplazamientos, favorecidos, según la OMT, “por una creciente renta disponible, la relajación de las restricciones fronterizas y la apreciación de su moneda”. El informe recalca que el gasto turístico chino en el extranjero se ha multiplicado casi por diez y solo en 2013, la diferencia de gasto entre China y EE UU y Alemania, segundo y tercero, se amplió en 42.000 millones de dólares. El turismo que viene de los dos mercados más importantes, sin embargo, es irrelevante en términos absolutos. De China llegaron 234.000 turistas (un 0,36% del total) y de EEUU 1,19 millones (un 2% del total). Apenas un 2,5% del total de turistas. Un porcentaje muy bajo que va a obligar al Ejecutivo español a redoblar los esfuerzos para tratar de fidelizar turistas de ambos países. Un objetivo difícil por distintas razones. En el caso de China, España juega con la desventaja de que los chinos prefieren viajar a mercados más próximos, como Indonesia, Tailandia u Oriente Medio, y que necesitan visado para poder entrar por nuestras fronteras. En el caso de EEUU, la principal desventaja procede del tipo de cambio del euro con el dólar. La apreciación que ha sufrido el euro frente al dólar en los últimos años, ha penalizado la entrada de turistas estadounidenses. Buena prueba de ello es que en 2013 llegaron 1,19 millones de visitantes, prácticamente la misma cifra que en 2007.

Otro de los mercados que mejor comportamiento está mostrando desde el punto de vista del gasto es Rusia, en el que parte del camino recorrido por España en los últimos cuatro años se ha desandado en los siete primeros meses de 2014. En 2009 apenas llegaron 422.000 visitantes y esa cifra se cuadruplicó hasta los 1,58 millones de 2013. En los siete primeros meses de 2014, las llegadas han caído un 4%, por la fuerte apreciación del euro frente al rublo. Desde 2013, la moneda única se ha revalorizado un 20% frente al rublo, lo que supone, según fuentes empresariales, que cada ruso que escoge España frente a otros destinos de fuera de la zona euro tiene que gastar una media de 500 euros más en su viaje.