La obra ha sido diseñada por Renzo Piano, prestigioso arquitecto italiano

El Centro Botín, el proyecto más personal para su ciudad natal

La fundación tiene un presupuesto anual de 25 millones de euros

La obra cambiará el frente de la ciudad que se ve desde el mar

El Centro Botín, el proyecto más personal para su ciudad natal

Emilio Botín desgraciadamente no verá terminada una obra que impulsó en Santander, su ciudad natal y sede social del banco. En 2011 se empezaron a dar los primeros pasos para crear el Centro Botín, un nuevo espacio para las artes plásticas, que está cambiando de arriba a abajo una de las zonas más conocidas de la capital cántabra y que se convirtió en el esfuerzo más personal del banquero.

Situado junto a la línea de costa, frente al edificio histórico de la entidad y de los Jardines de Pereda, cambiará el frente de la ciudad que se ve desde el mar y el paseo marítimo. Se prevé que estará concluido en 2015. La obra ha sido diseñada por Renzo Piano, prestigioso arquitecto italiano (ganador del Premio Pritzker). El edificio blanco, con uso de superficies transparentes, está organizado en dos volúmenes unidos por una estructura de espacios y pasarelas que se adentran en la bahía santanderina.

Tendrá un coste de 80 millones de euros y cada año se destinarán 12 millones para sus actividades culturales. El volumen Oeste del edificio está dedicado al arte, con 2.500 metros cuadrados, distribuidos en dos plantas. La zona Este dispone de un auditorio para 300 personas y cuatro salas de seminarios.

El proyecto de ampliación y mejora de los Jardines de Pereda, desarrollado por el paisajista Fernando Caruncho, ha duplicado la extensión desde 20.000 metros cuadrados hasta cerca de 48.000 y triplicado su superficie verde, pasando de 7.000 a 20.056 metros. Como particularidad, se ha utilizado un pavimento azulado, como elemento acuoso de conexión entre la ciudad y la bahía.

Creada por Marcelino Botín

El centro depende de la Fundación Botín, creada por Marcelino Botín, tío del hasta ayer presidente del banco, quien dirigió la entidad social desde 1993.

La fundación tiene un presupuesto anual de 25 millones de euros, destinados a diferentes actividades. Una de las grandes áreas de trabajo es la de artes plásticas, con ocho millones anuales en recursos. “Tiene una presencia consolidada en el panorama artístico internacional ya que, desde hace 25 años, desarrolla un programa reconocido internacionalmente de investigación, formación y exhibición de artes plásticas”, se explica desde la institución. Las exposiciones son fundamentalmente de producción propia. Algunas han sido muy relevantes como la de Paul Klee, de la colección Berggruen (en 2006), Jean Michel Basquiat (en 2008), o María Blanchard, cubista (en 2012).

Esta labor, como “gran mecenas de la cultura”, fue destacada ayer por el ministro de Educación José Ignacio Wert, para quien “la sensibilidad y el compromiso con el impulso de estas áreas era compartida, particularmente en el ámbito cultural, con su mujer, Paloma O’Shea”. Botín, según Wert, “promovió el conocimiento de la cultura española en todo el mundo”.

La fundación impulsa también la trasferencia tecnológica en biomedicina y ayuda a los mejores grupos de investigación en España. Su programa Mind the Gap, se inició en 2010 como un instrumento para impulsar proyectos con potencial empresarial de seis reconocidos científicos. Reciben el apoyo para que sus descubrimientos se conviertan en proyectos empresariales que generen riqueza y empleo, a la vez que ponen en marcha compañías que comercializan productos que han salido de los laboratorios.