Es el primer producto realmente nuevo de la compañía en cuatro años

El iWatch, reloj-pulsera de Apple, la primera gran apuesta en la era Cook

iWatch
Varias personas esperan en la puerta de la primera tienda de Apple en Nueva York la llegada de los nuevos productos del gigante tecnológico.

Llegó el gran momento. Apple desvelará este martes por la tarde las cartas con las que jugará su partida durante los próximos meses. Y aunque se espera que lance dos iPhone, uno con pantalla de 4,7 pulgadas y otro de 5,5 pulgadas (rompiendo el compromiso de la compañía de no sobrepasar las 4 pulgadas en diagonal desde que lanzó el iPhone 5 hace dos años), la gran expectación está puesta en el dispositivo de pulsera que previsiblemente lanzará la empresa.

Los analistas creen que el debut de Apple en los wearables o dispositivos vestibles (gafas, pulseras, relojes inteligentes) traerá al mercado su primer gran producto en cuatro años, tras el estreno del famoso iPad, que revolucionó la forma en que se consumían contenidos en internet. Desde entonces, año tras año, la compañía capitaneada por Tim Cook ha estado bajo presión de inversores y analistas para crear otro dispositivo capaz de romper moldes entre los consumidores. La compañía lo hizo con su reproductor de música iPod hace 13 años, más tarde (en 2007) con su iPhone y en 2010 con su popular tableta. Ahora, su esperado iWatch (no está claro cuál será finalmente su nombre comercial) podría ser ese nuevo gadget disruptivo, que acabe marcando tendencia. ¿Logrará Apple ese milagro?

Los rivales, por lo pronto, aplauden la llegada del reloj o pulsera (está por ver qué forma adopta el wearable de Apple) de la compañía de Cupertino. Esperan su aterrizaje en las tiendas, con la esperanza de que dé al negocio de los dispositivos ponibles el impulso que lo consagre, pues aunque ya hay varias empresas como Sony, Samsung y Pebble Technology que llevan tiempo comercializando sus modelos de reloj inteligente, las ventas no acaban de despegar. Según datos de la empresa de análisis Strategy Analitics, mientras este año se esperan vender en el mundo unos 1.300 millones de teléfonos móviles, solo se han vendido un millón de smartwachs en el segundo trimestre de 2014. Una cifra aún pobre, a pesar de los esfuerzos en marketing de las empresas citadas.

Una alianza muy estrecha con el mundo de la moda

Ben Wook, analista de CCS Insight, aseguró hace unos días a Reuters, que la llegada de Apple al negocio de los dispositivos vestibles traería aire fresco en cuando a diseño, pues es un segmento de negocio que, en su opinión, ha hecho hasta ahora más hincapié en la tecnología que hay dentro de los equipos que en su estética exterior. Aunque esto pueda ser cierto, también lo es que los rivales de Apple han empezado a presentar relojes inteligentes con un diseño más cuidado y que utilizan materiales de gran calidad. Es el caso del Moto 360, de Motorola, o el ZenWatch, presentado en la última edición de la IFAde Berlín. Ambos funcionan con el Android Wear de Google.

Lo que sí es un hecho claro es que Apple quiere establecer un vínculo más estrecho con el sector de la moda. Seguramente, para impulsar su iWatch. La compañía ha invitado a un número sin precedentes de los principales editores y blogueros de moda a su presentación de este martes, según informó Reuters. “Supongo que es porque desvelarán un dispositivo para vestir”, dijo Lea Goldam, directora de proyectos especiales de la revista Marie Claire, invitada por primera vez al evento. “Esto sugiere que Apple va en serio con lo de entrar en el mundo de la moda”, añadió.

El reto de las compañías tecnológicas es crear algo que no sea tosco, apuntó a la citada agencia Eric Wilson, director de noticias de moda en InStyle Magazine. Quizás por ello, Apple lleva tiempo fichando profesionales del mundo de la moda. En 2013, contrató a Angela Ahrendts, hasta entonces consejera delegada de la firma Burberry, como responsable de su departamento de tiendas. Y poco antes también había fichado a Paul Deneve, consejero delegado de Yves Saint-Laurent como responsables de proyectos especiales.

Apple sabe que los wearables son un segmento donde el mundo de la tecnología y la moda van muy de la mano, pues la gente quiere conectarse al mundo a través de estos gadgets, pero también buscan que sean estéticos. Además, los gigantes tecnológicos se enfrentan en este negocio con empresas más ligadas a la industria de la moda. Así, el grupo suizo Swatch, el mayor fabricante de relojes del mundo, ha anunciado que se suma a la fiebre de los relojes inteligentes. La compañía lanzará un smartwatch propio el próximo año, según ha dicho su consejero delegado, Nick Hayek.

Aunque Swatch prevé llevar a cabo este proyecto sola, no descarta colaborar con alguna compañía de tecnología. “Todas las grandes empresas del sector de la electrónica quieren trabajar con nosotros –explicó Hayek-; por lo que no descartamos ningún tipo de colaboración”.

“Si Apple ofrece su propio producto, expandirá el mercado”, señaló a Reuters Sung-jin Lee, director del equipo de planificación de relojes de LG Electronics durante la recién celebrada feria IFA de Berlín. “Eso es lo que querríamos”, añadió Sunny Lee, consejero delegado del negocio europeo de Samsung Electronics preguntado por el probable desembarco de Apple en este negocio.

Los ejecutivos de las empresas rivales esperan que Apple logre que los wearables dejen de ser dispositivos que solo enganchen a los frikis tecnológicos y a los grandes deportistas y pasen a ser un producto de masas. Y, según la citada agencia, los competidores del inventor del iPhone planean seguir a la compañía de Cupertino con sus propias mejoras buscando nichos rentables que Apple desprecia.

Actualmente, Samsung es quien domina este mercado, con un 74% de cuota de mercado. Le siguen Pebble Technology, con un 13%, y Sony, con un 8%. Si finalmente Apple confirma los rumores y lanza su propio dispositivo vestible, la compañía se verá también las caras como Motorola, LG y Asus, que también han presentado recientemente sus propios modelos de smartwatch.

Ante esta situación, ¿logrará Apple con su iWatch el éxito alcanzado con el iPod, el iPhone y el iPad? Tal vez sí, si la empresa es capaz de cerrar alianzas con socios de otros sectores como la industria de la salud, de la misma forma inteligente a como lo hizo con la industria musical cuando lanzó el iPod, señalan algunos analistas a The New York Times. Otros, como Jan Dawson, analista tecnológico independiente de Jackdaw Research, asegura haber hecho un estudio con miles de consumidores y haber encontrado que el interés por algunas de las características de los smartwatch actuales, como hacer seguimiento de los ejercicios y el pago móvil son bajas. “Los relojes inteligentes en su estado actual están tratando de satisfacer necesidades que la mayoría de la gente simplemente no tiene”, añadió Dawson al periódico estadounidense.

Con todo, The New York Times señaló este lunes que los mejores diseñadores e ingenieros de Apple han trabajado en el nuevo producto y que los ejecutivos más importantes de la compañía han estado supervisando el desarrollo del iWatch. Entre ellos, cita a Jeff Williams, vicepresidente sénior de operaciones de Apple, y a Jonathan Ive, jefe de diseño de la multinacional. Otras personas clave han sido Kevin Kynch, ex director de tecnología de Adobe, que según este periódico ha estado supervisando el software del reloj;Jay Blahnik, un consultor que trabajaba en la pulsera inteligente FuelBand de Nike, y Michael O’Reilly, un ex director médico de la Masimo Corporation, una empresa con sede en Irvine (California) que hace dispositivos médicos de seguimiento a pacientes.

Habrá que esperar a ver cómo es el dispositivo vestible de Apple, si finalmente se anuncia. Hasta ahora se ha filtrado que el reloj estará muy enfocado a la salud y a la actividad física, que saldrá en dos tamaños, con carga inalámbrica y con pantalla curva,. Igualmente parece que permitirá hacer pagos inalámbricos y tareas de computación móvil. Bajarin cree que Apple ha trabajado en silencio con muchos socios del sector de la salud y que habrá sorpresas en esta dirección.

Cuenta atrás para reforzar el ecosistema Apple

iOS 8, una plataforma común

Apple anunciará hoy nuevos dispositivos, nuevos iPhone de mayor tamaño y un reloj o pulsera inteligente. Un lanzamiento importante, pero que irá acompañado de otra novedad anunciada meses atrás: la nueva versión de su sistema operativo, el iOS 8, sin el cual no se podría sacar provecho de las nuevas máquinas. El nuevo software incluye una aplicación para la salud (Healthkit), que funcionará como aglutinador de toda la información relativa a salud y bienestar, y la plataforma HomeKit para integrar distintos dispositivos del hogar inteligente, desde luces a cerraduras o termostatos. iOS 8 también hará más fácil usar iCloud y que el usuario inicie una tarea en un iPhone y la continúe sin problemas en el iPad o el Mac.

Un mordisco a los ‘phablets’

Steve Jobs siempre se opuso a lanzar un iPhone de gran tamaño, al igual que a sacar un iPad mini. Este último ya se estrenó y con gran éxito. Y ahora parece que toca saltarse la otra máxima del carismático fundador de Apple. El gusto de los usuarios por smartphones de pantalla grande (más de 5 pulgadas) ha hecho a Apple sucumbir. Esta tarde está previsto que Tim Cook desvele el nuevo iPhone 6 (quizás este no sea su nombre definitivo), que supuestamente saldrá en dos tamaños, uno de 4,7 pulgadas y otro de 5,5. Esta será una marcada diferencia con el iPhone actual, que tiene 4 pulgadas. Todas las filtraciones apuntan a que el diseño de ambos equipos se asememejará precisamente al iPad mini y al posterior iPad Air.

La banca... a la espera de noticias

La mayor empresa tecnológica del mundo, Apple, tendrá en vilo a la banca durante las próximas horas. La empresa, que ya fue capaz de poner patas arriba la industria de la música (con el iPod e iTunes), la de la telefonía móvil (con el iPhone) y la de los contenidos (con el iPad) podría golpear también al sector financiero. Si se cumplen las filtraciones, Apple incluirá tecnología de pago móvil en sus nuevos iPhones y en su reloj inteligente. No es algo nuevo, pero la masa de usuarios fieles de la compañía de Cupertino podría resultar un problema para la banca tradicional, que se enfrenta, como apunta Hemerotek a la pérdida futura de las comisiones en los flujos comerciales.