Helena Rohner, joyera

África por placer, Dinamarca por éxito

Le encanta viajar, tanto por placer como por trabajo

Entre sus aficiones destaca el teatro y la danza contemporánea

África por placer, Dinamarca por éxito

"Me encanta viajar”, cuenta la joyera Helena Rohner (Las Palmas, 1968), desde las cercanas montañas de Madrid a las lejanas llanuras de África, pasando por Dinamarca y su Canarias natal. “Vuelvo a mi ciudad a ver a mi madre. Allí busco cosas sencillas, por ejemplo, la isla de La Graciosa, que permanece inalterada, como eran las otras islas hace años”, cuenta. En su tierra recomienda lugares con encanto como Agaete, al norte de Gran Canaria o la naturaleza de la zona central. Otro de sus rincones es el restaurante El Zarcillo, de Tafira, “de recetas canarias modernas”.

Aparte de sus destinos por placer, reconoce que viaja mucho por trabajo: “Dos veces al año a París, Nueva York y a menudo a la tienda de Barcelona y a Dinamarca”. Las creaciones de Rohner han triunfado en el extranjero, con especial éxito en los países escandinavos, donde esta joyera se siente identificada con el diseño nórdico de líneas simples y limpias.

Entre sus aficiones destaca el teatro y la danza contemporánea. Procura ir a algún espectáculo cada dos semanas. Entre lo último que ha visto y recomienda: Un trozo invisible de este mundo, de Juan Diego Botto. Entre sus bailarines favoritos, Chevi Muraday y el argelino Sidi Larbi Cherkaoui.

El toque personal

África por placer, Dinamarca por éxito

Pasión por África, donde ha visitado varios países. Le encantó el parque nacional del Kalahari y disfrutar de unos bungalós flotantes en el río Okavango. Le queda pendiente Malí.

Gastronomía. Entre sus favoritos, el vino blanco de Rueda El Perro Verde. En Madrid, elige el céntrico restaurante Taberneros, el sushi de Samurai (plaza de Santo Domingo) y el Home Burger para ir con sus hijos.

Gredos. Entre sus aficiones destaca salir a pasear al monte. Se escapa a la Sierra de Gredos, a Navacerrada o al pueblo de La Granja. Acaban de regalarle una bici, con la que piensa ir al campo.

Copenhague. Por trabajo viaja a menudo a Dinamarca. En su capital le gusta pasear al lado de la costa, “con un ambiente relajado de cafés”. Allí también recomienda el Museo de Arte y Diseño (Kunstindustrimuseet).

Arte. Una de sus pasiones es la fotografía. Una de las autoras que más le gustan es la estadounidense Imogen Cunningham –retrato de Frida Khalo, en la imagen–.

Prendas. Entre sus favoritos, Cos para lo básico, o el diseño de Lebor Gabala en Barcelona o You Must Create (YMC). En bolsos: Steve Mono.

Calzado. Le gustan las creaciones de Megumi Ochi, “japonesa, pero que fabrica en Elda”, además de la firma belga N.D.C, de zapatos hechos a mano.