Tres meses de convivencia de 30 emprendedores para desarrollar empresas
Imagen del skyline de Manhattan, en Nueva York.
Imagen del skyline de Manhattan, en Nueva York.

La mansión neoyorquina de las ‘start up’ españolas

Una treintena de emprendedorés trabajarán juntos durante tres meses en Nueva York

Una mansión en Nueva York. 30 personas. Tres meses por delante. Un vídeo resumen semanal. Parece el argumento de un nuevo reality show televisivo, pero en realidad es un proyecto español de encuentro entre emprendedores para crear nuevas start up.

Los tres ideólogos se conocieron hace unos meses en un evento del StarUp Bus, que reúne a gente con ideas que desarrollar. Decidieron irse a San Francisco para poder potenciar mejor sus planes de negocio.

“La idea me pareció una locura”, explica Pascual Aparicio, uno de los impulsores. Y efectivamente, la ciudad californiana no era la mejor opción. El crecimiento de Silicon Valley elevaba los precios del alojamiento y los eventos.

El foco lo pusieron entonces en Nueva York, que entendieron que les podía ofrecer interesantes alternativas a San Francisco de forma más económica. Plantearon un boceto del proyecto en una web básica en febrero. En pocos días, 200 personas se interesaron en participar. A partir de ahí comenzaron a evolucionar la propuesta.

StartUp Mansion, como se llama la iniciativa, busca crear sinergias, como explica Aparicio, de 30 emprendedores conviviendo en una casa neoyorquina, acudiendo juntos a conferencias, charlas y compartiendo ideas y experiencias.

“La gente va a trabajar, no va de turismo, el enfoque es profesional”, defiende Aparicio. El objetivo es que, entre todos los participantes, salgan “10 o 12” nuevas empresas.

Los organizadores se encargan de coordinar todo: buscar una casa, crear una agenda de eventos y conferencias, y aportar su experiencia a los emprendedores. Los elegidos pagaron, al comienzo, 2.100 euros, con lo que se pagaron los vuelos y el alquiler de la casa, situada en Brooklyn.

Pascual Aparicio y sus compañeros tuvieron que seleccionar los perfiles que más les interesaban de entre las 750 personas que se inscribieron finalmente al llamamiento que hicieron con su web.

En concreto son tres tipos de profesionales los que buscaban: desarrolladores informáticos, diseñadores gráficos y personas de distintos sectores de negocios. La idea es crear empresas tecnológicas. Con esta edición, al tratarse de una experiencia piloto, no esperan ganar dinero. “Si funciona, queremos que sea estable”, afirma Aparicio. “StartUp Mansion es nuestra propia start up”. Es un proyecto a largo plazo. “Del futuro de los proyectos que salgan de aquí, dependerá el devenir del nuestro”.

Además de las cuotas de los participantes, cuentan con financiación de un total de 13 patrocinadores de empresas del sector entre los que se encuentra la propia StartUpBus donde se conocieron.

Los tres meses de convivencia comienzan el 10 de septiembre. “Dudas sobre cómo va a salir siempre hay, pero es parte del juego”, explica Aparicio días antes de coger el avión que les lleve a Nueva York. Él es formador y consultor en redes sociales. Carlos de Ory es organizador de eventos e Ignacio Hojas es experto en programas de emprendimiento empresarial. Juntos foman el trío organizador.

Entre los participantes en esta iniciativa se encuentran profesionales con proyectos elaborados, pero también con gente que solo cuenta con un concepto de los que les gustaría desarrollar. “Buscábamos personas, no ideas”, defiende Pascual Aparicio.

Los organizadores retoman la idea de encuentros cortos como el ya mencionado StartUpBus o StartUp Weekend, pero en un plazo más prolongado, obteniendo proyectos mucho más desarrollados. Aquella idea que le pareció una locura a Aparicio, comienza en una semana.

"Nuestra idea no es un gran hermano"

Los organizadores de StartUp Mansion huyen de la comparación con un reality show. “Desmentimos que sea un Gran Hermano”, afirma con rotundidad Pascual Aparicio, uno de sus impulsores.

Lo cierto es que la experiencia de los 30 emprendedores va a ser grabada por un cámara profesional. Cada semana se emitirá de forma online un vídeo resumen de 15 minutos de las peripecias de los participantes: reuniones, conferencias, eventos.

“Utilizamos el vídeo porque sabemos que funciona muy bien en las redes sociales”, defiende Aparicio quien, además, es especialista en estas herramientas. Quieren aprovechar las posibilidades de lo audiovisual para dar a conocer mejor su propio proyecto, StartUp Mansion.

La convivencia entre tantas personas durante un periodo prolongado de tiempo hace sospechar que pudiera haber problemas de lucha de egos y excesos de competencia. “Hemos buscado gente con un espíritu colaborativo”, defiende Aparicio. Argumenta que las entrevistas que se hicieron sirvieron para eliminar a gente que pudiera no cumplir con este perfil.

El objetivo de los impulsores de la iniciativa es que los emprendedores salgan de su “zona de confort” para trabajar en equipo. Los organizadores aspiran a que haya un “objetivo común” de hacer que los proyectos salgan adelante.

Las mejores start up de los tres meses, serán presentadas a inversores para buscar financiación para sacar las adelante. El vídeo también servirá para que estos se fijen en el proyecto.