Adquirida por el fondo Permira

Tribus urbanas, contracultura y Dr. Martens

‘Grunge’, ‘punk’, ‘skinhead’..., grupos que han llevado esta mítica bota británica, pero que fue creada en Alemania

Catálogo de 1980
Catálogo de 1980

Cuando Pete Townshend, guitarrista y compositor de The Who, salió al escenario por primera vez en los años sesenta con unas botas Dr. Martens, estaba marcando una tendencia para una generación joven que necesitaba desmarcarse de sus mayores. Le siguieron los Sex Pistols y otros muchos grupos. La contracultura y las diferentes tribus urbanas comenzaban a usar un calzado mítico, que en la actualidad llega a las pasarelas.

Estas conocidas botas nacen en Alemania tras la Segunda Guerra Mundial. El doctor Klaus Maertens era un médico de la Wehrmacht. En 1945 se lesionó cuando esquiaba en los Alpes. Corroboró que su calzado del ejército era demasiado endeble para su tobillo, así que patentó la idea de una suela de aire que diera comodidad a la vez que le concedía una estructura fuerte. Dice la historia que el primer par se hizo con cuero robado de una zapatería, en unos tiempos de posguerra muy complicados en Alemania.

Cronología

'Punks' en la calle Kings Road, 1979, en Londres.
'Punks' en la calle Kings Road, 1979, en Londres.

1901. La familia Griggs comienza a producir calzado en Wollaston, en el centro de Inglaterra.

1945. El doctor alemán Klaus Maertens tiene un accidente de esquí en los Alpes. Decide hacerse unas botas fuertes que protejan su maltrecho tobillo. Piensa en un modelo alto de piel y con una suela con cámara de aire.

1947. Se une comercialmente a su excompañero de universidad, el también doctor Herbert Funck.

1952. Ante el éxito de los zapatos, abren una fábrica en Múnich.

1959. La familia británica Griggs compra la patente para Reino Unido de estas botas. Cambia el nombre por el de Dr. Martens.

1960. El 1 de abril sale de la planta de Coobs Lane el primer par de estas botas, con el sistema AirWair y una puntada en hilo amarillo en sus suelas. A finales de la década de los sesenta, los skinheads británicos comienzan a usar estas botas como símbolo de su afiliación con la clase obrera. Pete Townshend, uno de los líderes de The Who, aparece en el escenario con un modelo en negro de las Dr. Martens originales, las 1460.

1970. Durante esta década, los Sex Pistols imponen las Dr. Martens dentro del fenómeno punk, por inspiración de la diseñadora Vivienne Westwood.

2000. La empresa se lleva la producción a Asia.

2007. Algunos modelos vintage vuelven a fabricarse en la planta de Coobs Lane.

2013. La firma de capital riesgo Permira compra por 352 millones la marca.

La patente no dio muy buenos resultados comerciales hasta que se unió a su amigo de universidad, el también doctor Herbert Funck, que tenía más experiencia comercial.

Rápidamente comenzaron a tener éxito entre los obreros que buscaban un calzado fuerte y cómodo. En 1952 abrieron una fábrica en Múnich. Pero el gran éxito de la firma llegó cuando una vieja compañía británica, Griggs, compró la patente en 1959 para Reino Unido. De ahí llegaría la nueva versión y el lanzamiento internacional.

La familia Griggs tenía una fábrica de calzado desde 1901 en Wollaston, en el centro de Inglaterra. Decidió reforzar las costuras de la bota, con los características puntadas en hilo amarillo y bautizó como AirWair al sistema de aire de la suela. Además, renombró la marca, haciendo que sonara más inglesa. Así pasó de Maertens a Martens. El 1 de abril de 1960 salía la primera bota para el mercado inglés. Se llamó modelo 1460. Era de color granate y tenía ocho ojos para los cordones. Sus primeros consumidores fueron los carteros, obreros, policías... cualquiera que necesitara un calzado cómodo que soportara el paso del tiempo. Aunque los jóvenes se fijaron pronto en estas botas. Los primeros skinheads (cabezas rapadas, pero todavía sin connotaciones nazis) querían demostrar su simpatía por la clase obrera e imitaron sus ropas y su calzado. Deseaban separarse de los nuevos hippies, a los que consideraban hijos de los burgueses. Dr. Martens formaba así parte del inconformismo juvenil, con sus tribus urbanas y las diferentes subculturas. Primero fueron los skinheads pero pronto les siguieron grupos de punks, ska, hardcore, psycobilly, nazis y en los noventa se sumaron los góticos, grunge e incluso el brit pop.

The Clash y, sobre todo, los citados Sex Pistols fueron de los primeros grupos que popularizaran las botas. El mánager de los estos últimos, Malcolm McLaren, era pareja de la entonces joven diseñadora Vivienne Westwood, que influyó decisivamente en crear el look punk, que incluía las Dr. Martens.

En los noventa sería el grupo Nirvana quien lo introdujeran dentro de la corriente grunge. Y tras ellos llegaron modelos y actrices como Liv Tayler o Kate Moss, que se mostraban en público con un par de estas botas hasta entonces contraculturales. Era el momento de que la compañía llegara al gran público. En los años ochenta la firma llegó a España, muy ligada a los movimientos punk y skinhead.

En la primera década del siglo XXI la compañía decidió dejar de producir en Inglaterra y se llevó la fabricación a Asia. Un movimiento que tuvo su marcha atrás a los pocos años, devolviendo en 2007 parte de sus modelos a la histórica planta de Cobbs Lane. No en vano, el “Made in England” de sus botas le destaca como uno de los productos ingleses más conocidos del mundo.

En 2013, la familia Griggs se deshacía finalmente de la marca que más fama le había otorgado. Vendió la empresa al fondo de capital riesgo Permira.

En la actualidad, la firma se diversifica en venta de calzado, accesorios y ropa como camisetas y jerséis. Además, sus botas han subido a las pasarelas y han nacido versiones sin cordones, como la 2976.

Propiedad del mismo fondo que Cortefiel y Hugo Boss

Skingheads en Brighton en los ochenta.
Skingheads en Brighton en los ochenta.

Tras más de 50 años, la familia Griggs decidió desprenderse de la marca Dr. Martens. Habían comprado la firma al doctor Klaus Maertens en 1959. Tras diversos vaivenes, según soplaran los vientos de la moda, se llevaron la fabricación a Asia, para abaratar costes. Solo en 2007 volvieron a confeccionar algunos modelos de nuevo en Inglaterra.

Pero finalmente el pasado año, el fondo de capital riesgo Permira, con sede en Londres, compraba la compañía a la familia por 300 millones de libras (352 millones de euros).

Este firma de capital riesgo controla varias compañías del mundo de la moda y de la distribución, como Hugo Boss y la española Cortefiel y ha estado presente en otras como Valentino, que vendió a un fondo soberano de Catar. Este verano se ha conocido que Permira planea su salida de Hugo Boss, negociando el 50% que posee.

Dr. Martens está presente en más de 60 países y el año fiscal de 2013 facturó por valor de 160,4 millones de libras (201 millones de euros).

Este pasado mes de agosto Permira completó la renovación de la dirección de Dr. Martens, con el fichaje de Steve Murray como nuevo consejero delegado. Este ejecutivo proviene de VF Coalitions, un grupo que dispone de marcas como Vans, Timberland, Lee, The North Face.