Claves a tener en cuenta en pequeños valores

Los pros y los contras de huir de los grandes nombres

Los pros y los contras de huir de los grandes nombres
EFE

Antes de lanzarse a comprar valores de pequeña y mediana capitalización, los expertos explican las ventajas y los inconvenientes que tienen estas compañías respecto a los blue chips del parqué.

Se adelantan al ciclo

Las compañías de pequeña y mediana capitalización se suelen comportar mejor que los blue chips y en momentos de recuperación económica empiezan a hacerlo mejor que los grandes, adelantándose al ciclo.

Objeto de OPA

Debido a su tamaño, son empresas más susceptibles de protagonizar movimientos corporativos. Su exposición a negocios con historias de crecimiento hace que las empresas de pequeña capitalización sean objetivos naturales de fusiones y compras con prima en el precio ofrecido.


Líderes en su sector

Los expertos recuerdan que muchas de estas compañías operan en sectores con barreras de entrada, lo que las convierte en líderes de su sector con escasa competencia. Vidrala, CIE Automotive y Miquel y Costas son algunas de estas compañías.


Menor liquidez

La liquidez de estas compañías es menor que la de las empresas más grandes, lo que hace más difícil querer comprar grandes paquetes de acciones y, sobre todo, querer venderlos. "A veces podremos hacerlo, pero posiblemente las oscilaciones en los precios sean importantes, añadiendo pues a la negociación de este tipo de títulos un plus de volatilidad", explica Torre.


Carencia de análisis

La baja liquidez de estos valores provoca, además, que muchas empresas queden fuera del radar de inversión de grandes gestores o que limiten mucho su inversión en ellas para reducir el riesgo de su cartera. Además, cuentan con un menor número de casas de Bolsa que hagan análisis del valor y emitan informes con recomendación.


Perfil especulativo

Hay que ser muy cauteloso a la hora de seleccionar valores, ya que entre los pequeños hay muchos dominados por inversores de perfil especulativo, que no se mueven por motivos fundamentales de la compañía. Aprovechan sus bajas cotizaciones (a menos de un euro) y su escasa liquidez (hace que las oscilaciones de precios sean mayores).


Riesgo de quiebra

Durante épocas de recesión suelen comportarse peor en Bolsa que las grandes, ya que se enfrentan a mayores dificultades. Además, al tener, en general, un balance menos sólido tienen mayor riesgo de quiebra. Sus beneficios suelen ser más inestables. Es un inconveniente, ya que tienen más riesgo que las grandes de ver fuertes descensos de resultados, aunque también es una ventaja porque pueden presentar fuertes mejoras.